"Bala perdida"
La web oficial.
El argumento: Nueva York, años 90. Hank Thompson era un fenómeno del béisbol en el instituto que ya no puede seguir jugando, pero todo lo demás le va bien. Tiene una novia estupenda, es camarero en un antro en Nueva York y su equipo favorito está sorprendentemente luchando por el campeonato. Cuando su vecino punki Russ le pide que cuide de su gato durante unos días, Hank se encuentra atrapado en medio de un variopinto grupo de gángsters amenazantes. Todos quieren algo de él; el problema es que él no sabe por qué.
Conviene ver: "Bala perdida" es una mezcolanza de géneros que no nos trae al Darren Aronofsky más inspirado a pesar de intentar imprimir un toque acelerado, canalla y oligofrénico. Un thriller con toques de acción y comedia negra y con espíritu gamberro y desenfadado que termina funcionado como experiencia evasiva sin más pretensiones gracias a su capacidad para no dar tregua al espectador y tenerlo siempre en alto entre persecuciones, mamporros y chascarrillos. Austin Butler es una estrella del béisbol que ha caído en desgracia debido a una lesión y que malvive trabajando en un tugurio de mala muerte en el Nueva York de finales de la década de los noventa encadenando borracheras una detrás de otra. Sólo le motivan su novia y el hecho de que su equipo de béisbol de toda la vida esté a punto de ganar el campeonato. Ante el hecho de tener que cuidar al gato de su vecino punki, se ve envuelto en una trama gangsteril de mafiosos rusos, puertorriqueños y hebreos en la que también aflorarán ciertos traumas del pasado. Darren Aronofsky se desinhibe y abandonar densidades o grandilocuencias para acercarse más a un Guy Ritchie afinado contando con un ritmo acelerado y con un grupo de personajes a favor de obra entre los que destacan Matt Smith, Zoë Kravitz, Regina King, Liv Schreiber, Vincent D’Onofrio, Griffin Dunne y un sorprendente Bad Bunny como líder latino mafioso. Una versión actualizada de “Jo, ¡qué noche!” (1985) o “El gran Lebowski” (1998), que tira de descaro desinhibido nadando en el caos hiperactivo que le sienta bien a un director que recobra pulso, nervio y atracción con una película que no pretende revolucionar nada pero que resuelve con pulso, gracia y honestidad el que es un gozoso divertimento.
Conviene saber: Darren Aronofsky dirige la adaptación del libro de Charlie Huston.
La crítica le da un SEIS











