"Eternity"
La web oficial.
El argumento: En un "más allá" donde las almas tienen una semana para decidir dónde pasarán la eternidad, Joan se enfrenta a la diabólica disyuntiva de elegir entre el hombre con el que ha compartido su vida y su primer amor, que murió joven y ha estado décadas esperando a que ella llegara.
Conviene ver: "Eternity" ofrece una versión poco vista del “más allá”: es un enorme complejo donde las personas fallecidas deben escoger qué tipo de eternidad desean vivir. En ese lugar aparece Joan, la protagonista, obligada a decidir si quiere compartir la eternidad con su marido, Larry, con quien pasó toda su vida adulta, o con Luke, su primer marido, que murió tiempo atrás en la Guerra de Corea y que ha estado más de seis décadas esperándola. A partir de esa premisa, el filme combina humor, romance, fantasía y reflexiones sobre el sentido de las relaciones humanas. Algo que llama la atención es su forma de imaginar la vida después de la muerte, optando por un entorno divertido, vibrante y ligeramente absurdo, lleno de salas temáticas, empleados peculiares… lo que permite que la historia se desarrolle en un universo visualmente llamativo y, a la vez, familiar en su lógica de “trámite” burocrático en el que la muerte da paso a un dilema que marcará nuestra eternidad. Un acto de consumismo que casa con la era del capitalismo y en la que todo es susceptible de ser materializado, incluso después de muerto. La puesta en escena, los colores, la iluminación y los detalles de diseño sostienen la sensación de encontrarse en un limbo contemporáneo donde todo puede suceder y en el que los asesores del "más allá" intentan colaborar en el trance. Aunque el ritmo es irregular y el tono humorístico puede verse en ocasiones forzado la película deja reflexiones interesantes como el hacernos ver que quizá lo duradero no es lo más romántico sino lo más sincero. Una premisa que nos recuerda a cintas como “El cielo puede esperar” (1978), “Ghost” (1990) o “El cielo próximamente” (1991). En definitiva no estamos ante una película que vaya a sorprender dentro del género, ni lleva su premisa fantástica a todos los lugares que podría, pero sí logra ser una historia emotiva, ingeniosa y diferente dentro de la comedia romántica sobre el amor y la pérdida contando con un trío más que efectivo formado por Elizabeth Olsen, Miles Teller y Callum Turner. Una fantasía romántica y melancólica que maneja un tono ligero, cómico y entrañable que entra bien sin que sea perdurable y que invita a pensar sobre nuestras decisiones, sobre cómo cambian los afectos con los años y sobre la tentación de aferrarse a lo que ya no existe.
Conviene saber: David Freyne dirige una nueva apuesta de A24 que tuvo su debut en el Festival de Toronto 2025.
La crítica le da un SEIS












