El cine frente a la caída de sus propias estrellas, el irresistible prestigio del ocaso
Querido primo Teo:
Noah Baumbach con "Jay Kelly" no ha inventado nada, por muy bien que nos cuente la historia de una estrella de cine que ya ha comenzado a asumir que su tiempo ha pasado, realmente valiente es George Clooney al mostrarse de una manera tan descarnada. El cine ha tenido siempre una fascinación casi morbosa por la caída de sus propias criaturas. Las estrellas de Hollywood, convertidas primero en dioses domésticos, terminan a menudo observando cómo la industria que las elevó deja de necesitarlas. Esa tensión entre gloria y olvido, entre memoria y decadencia, ha dado lugar a algunas de las películas más potentes y reveladoras del séptimo arte. A través de historias que van del drama al "noir" y de la sátira a la tragedia íntima, el cine ha construido un espejo en el que sus ídolos ven reflejado no solo su éxito, sino el final inevitable de éste.


