Conexión Oscar 2014: Los guiones

Conexión Oscar 2014: Los guiones

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Querido Teo:

Las categorías de guión original y guión adaptado siempre son categorías clave en el rumbo de la noche de premios. Teniendo en cuenta que las habituales numerosas ausencias en el Gremio de Guionistas le dejan como un referente con poco valor, son los apartados necesarios que sirven para reconocer a películas favoritas de la carrera que se contentan con esa categoría quedando fuera de la lucha de mejor película o, por el contrario, para impulsar el triunfo de la futura ganadora. Eso es lo que ocurrió el año pasado con “Django desencadenado” por un lado (siendo el segundo Oscar de la carrera de Tarantino y compensando que la película quedara fuera de director y con menos nominaciones de las previstas) y con “Argo” en la categoría de adaptado (un premio que necesitaba ganar si quería poder llegar con garantías a alzarse con el Oscar a la mejor película). Todo parece indicar que este año continuará la tendencia, teniendo en cuenta que “Gravity” (que no ha conseguido la nominación en mejor guión original) sería en el caso de ganar el Oscar a la mejor película una de las pocas cintas en hacerlo sin conseguir esta candidatura, siguiendo los casos de “Alas” en 1929, “Melodías de Broadway” en 1930, “Gran Hotel” en 1933, “Cabalgata” en 1934, “Hamlet” en 1959, “Sonrisas y lágrimas” en 1966 y “Titanic” en 1998.

Guión original

Los candidatos

David O. Russell y Eric Singer (La gran estafa americana)

David O. Russell llega ya a las cinco nominaciones con esta película, siendo su segunda como guionista tras la cosechada el año pasado en la categoría de guión adaptado por “El lado bueno de las cosas”. Eric Singer consigue su primera candidatura. Desde luego que O. Russell es uno de los nombres preferidos de las candidaturas de los Oscar en los últimos años, y guión es una categoría estupenda para premiarle y evitar tener que darle el de director algún año como éste, pero por muchas nominaciones que consiga la impresión es que lo que realmente gusta a la Academia de su cine son sus actores ya que nunca (hasta ahora) se le ha premiado a él personalmente por su trabajo. El año pasado quedó sin posibilidades ante la necesidad de que “Argo” ganara este premio, pero ahora parece llegar con mejores opciones a pesar de este divertimento setentero que se queda más en el disfrute esporádico que en el armazón de una buena historia. Que realmente los actores queden por encima de una trama bastante funcional, obvia y poco llamativa, no son las mejores armas para una película que, parafraseando a la categoría, no es el colmo de la originalidad. Parece que O. Russell tendrá que seguir esperando ya que, incluso comparando con la nominación del año pasado, “La gran estafa americana” deja una sensación de mayor irregularidad e intrascendencia que seguramente no es lo mejor para ganar en una categoría como ésta. Eso sí, si se hiciera con este premio más de uno temería que al final llegara con más opciones de las que parece de cara al premio gordo.

Woody Allen (Blue Jasmine)

Woody Allen obtiene su nominación número 16 en la categoría de guión original (la 24ª en total) y ya tiene 3 Oscar como guionista por “Annie Hall” en 1978, “Hannah y sus hermanas” en 1987 y “Midnight in Paris” en 2012. Allen vuelve a los Oscar dos años después de su última estatuilla, y no es para menos ya que “Blue Jasmine” es para muchos de lo mejor que ha hecho Woody Allen en 15 años. Sólo dos pegas se pueden sacar a este trabajo en el que, no vamos a negarlo, Woody demuestra una vez más su maestría a la hora de contar una historia con una serie de personajes que se mueven entre los perdedores más entrañables y los fracasados más hipócritas. Una tara que se le puede sacar es que, en realidad, la película es una actualización del clásico “Un tranvía llamado deseo”, no siendo casualidad que a Allen le surgiera el germen del proyecto viendo a Cate Blanchett representando la obra en Australia. El otro pero es… ¿hasta qué punto son los actores los que elevan un conjunto que en manos de otros podría haber sido bastante ramplón y obvio? Si “Midnight in Paris” era una película más autoral del propio Allen proponiéndonos un viaje por la nostalgia (y así se lo reconoció la Academia con nominación como director y candidatura como guionista), en este caso el papel del genio neoyorquino está en un segundo plano elevado por el trabajo de unas estupendas Cate Blanchett y Sally Hawkins (ambas candidatas). Siempre da gusto ver a Woody Allen nominado, uno de los pocos maestros vivos, pero entre lo comentado, y los escándalos familiares aireados recientemente, no hay indicios para pensar que tenga este año alguna posibilidad.

Craig Borten y Melisa Wallack (Dallas Buyers Club)

Ha sido llegar y besar el santo. Nadie hubiera apostado por Craig Borten y Melisa Wallack entre los candidatos de la categoría, pero la caída en picado de las opciones de “Al encuentro de Mr. Banks” y “A propósito de Llewyn Davis” han posibilidad la entrada de este tándem que consigue su primera candidatura al Oscar. Una candidatura que sólo demuestra lo fuerte que ha llegado “Dallas Buyers Club” al momento más importante de la carrera. Esta nominación y la de montaje demuestran que el amor por la cinta ha ido mucho más allá de las interpretaciones de McConaughey y Leto. Borten y Wallack llevan con acierto al cine la experiencia personal de Ron Woodroof y sus avatares y lucha combatiendo la enfermedad. La cinta no cae en el telefilm y, en cierta manera, termina sorprendiendo a pesar de que no puede evitar ciertos lugares comunes que pueden remitirla a “Philadelphia”, su referencia más cercana en el tiempo a la hora de retratar la lacra del sida. Una nominación arrastre para la película de Jean-Marc Vallée que, eso sí, tiene sus mayores méritos en la buena construcción de personajes, la sobriedad con la que trata un tema tan duro, y la evolución psicológica de los protagonistas (sobre todo la de McConaughey) en una experiencia que le hace abrir su mente a la hora de relacionarse con los demás y definirse como persona.

Spike Jonze (Her)

“Her” le ha valido a Spike Jonze tres nominaciones al Oscar como productor, guionista y letrista de la canción candidata, menciones que se suman a la sorprendente que consiguió de mejor director hace 14 años por “Como ser John Malkovich”. Nueve años después de “¡Olvídate de mí!”, que le valió este premio a Charlie Kaufman, Jonze podría seguir los pasos de su antiguo colaborador ofreciendo una de esas historias de autor y de culto, románticas y con un punto visionario, que las convierten en irresistibles. Es lo que le ha pasado a su nuevo trabajo aprovechándose de la original y sugerente propuesta de reflejar la historia de un escritor fracasado y solitario en la relación de amor y complicidad que acaba estableciendo con la voz de un sistema informático. Por la premisa, y la sutilidad y autenticidad con la que está contada la historia, Jonze se antoja como el favorito de la categoría a pesar de no terminar de redondear el conjunto con algún bajón que alarga innecesariamente la historia restándole brillantez. Jonze ha ganado el Globo de Oro, el Critics´Choice y el Gremio de Guionistas, así que muy mal se le tiene que poner la cosa para no alzarse con el Oscar. Sólo por reflejar con una verosimilitud excepcional la relación hombre-máquina del siglo XXI es, sin duda, no sólo el trabajo más original de la temporada sino uno de los más destacados en años.

Bob Nelson (Nebraska)

Primer trabajo en el cine y primera nominación al Oscar para Bob Nelson que ha continuado la buena relación de las películas de Alexander Payne en estas categorías. Tras ya ganar el Oscar en guión original por “Entre copas” en 2005 y en guión adaptado por “Los descendientes” en 2012, sorprendió que Payne confiara en un escritor de 57 años debutante para que se encargada de su nueva película. Y la verdad es que Nelson lo ha bordado y no se resiente en ningún momento que Payne no se haya ocupado esta vez de la tarea de escritura, ya que logra la evolución lógica de la filmografía de Payne con esta relación entre padre e hijo a la búsqueda de su aventura quimérica por las carreteras rurales de Estados Unidos. Todo mientras se autodescubren a ellos mismos y se hacen preguntas sobre la paternidad, la comprensión, la lucha por nuestros sueños combatiendo a la rutina y, en definitiva, el papel de la familia. Todo con una naturalidad, sutilidad y sobriedad que dota a la historia de una ternura que termina conmoviendo al espectador haciendo de la sencillez virtud. Y es que Payne se ve ayudado por Nelson a la hora de encarar esta capacidad de reflexión como gran autor y conciencia del hombre corriente, bañando el último intento del protagonista de no pasar por la vida como un fracasado con una profundidad poética y emocional que, sin aspavientos, llega al alma. “Nebraska” ha ido creciendo poco a poco en la carrera y, aunque Jonze y O. Russell están por delante en este apartado, podría dar una muy agradable sorpresa teniendo en cuenta lo bien que han funcionado los guiones de las películas de Payne en los Oscar.

El dictamen

Ganará: Spike Jonze (Her)
Alternativa: David O. Russell y Eric Singer (La gran estafa americana)
Quiero que gane: Bob Nelson (Nebraska)
Echo de menos: Richard Curtis (Una cuestión de tiempo)

Guión adaptado

Los candidatos

John Ridley (12 años de esclavitud)

Tras una carrera irregular y poco meritoria (de la que sólo destaca “Tres reyes” que escribió precisamente con David O. Russell), John Ridley se presenta como el indiscutible favorito de la categoría (a pesar del nivel imperante) gracias a “12 años de esclavitud”. Y es que el material de partida con el que contaba era más que lucido, teniendo en cuenta que hablamos de las memorias de Solomon Northup, hombre libre esclavizado durante un largo periodo de tiempo en una época en la que sólo por el color de la piel no había nada que cuestionarse a la hora de catalogar a alguien como Northup como algo que se podía vender y vejar. La solidez del texto y la historia queda reflejada en la cinta, a pesar de ser una película que destaca más de director que de guionista, pero su principal problema es esa indefinición a la hora de definir el tiempo que pasa ya que lo que percibimos es mucho menos que los 12 años que nos indica el título. Todo eso es salvado por el gran poder metafórico de algunas de las secuencias en la que sin palabras sentimos los vaivenes emocionales de los protagonistas, algo que se debe también al trabajo de los actores, ya que unos flashbacks algo confusos no ayudan precisamente a dar coherencia a lo que se cuenta. Liberado ese obstáculo, la fuerza de la temática y la condición de favorita de la cinta la convierte en un premio incontestable y necesario para la película de McQueen ya que, en el caso de que no lo ganara, sí que podríamos estar hablando de una noche muy negra (y no en el mejor sentido) para la película.

Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke (Antes del anochecer)

Segunda nominación como guionistas de este trío, auténtico impulsor de esa trilogía maravillosa sobre una historia de amor a través del tiempo y de sus distintas fases. Por si todavía hay dudas, aunque la historia sea original, compite en esta categoría al seguir la historia de unos personajes presentes ya en películas anteriores, hecho que potencia que cualquier secuela tenga que competir automáticamente en este apartado como así ocurrió también con “Toy Story 3”. Jesse y Celine han madurado, al igual que las carreras e inquietudes de estas tres mentes pensantes de la trilogía que es toda una relación de pareja en tres actos, y es que Delpy y Hawke acompañan en los créditos de guión a Linklater desde la anterior entrega, debido a todo lo que han interiorizado a unos personajes que ya forman parte de ellos formando parte de su evolución y construyendo frases y réplicas que ellos (los que mejor les conocen) creen que dirían y que el espectador que alguna vez ha sido parte de una relación se sorprende habiéndolas dicho también él en su vida real. Aunque esperamos que en el futuro haya, al menos, una película más, en esta ocasión llegamos a la cúspide de la relación en un momento de fricciones y reproches, pero también de complicidades y sueños comunes propios de ese amor profesado más allá de la rutina y de la falta de una pasión juvenil que ya escasea. La película ha sido una de las más destacadas del año a nivel de crítica (aunque hay que decir que sobre todo la europea) ya que la usamericana no ayudó a ponerla en el mapa de los premios para poder optar a más categorías importantes. Por eso, para todo lo que ha gustado y ha supuesto para tantas personas que han crecido y se han desarrollado con esta relación más que cinematográfica, la candidatura en este apartado sabe a poco, más que nada cuando no se contempla ni siquiera como alternativa para dar la sorpresa. Una auténtica pena y una doble moral por parte de muchos a la hora de no darle alas en esta carrera.

Billy Ray (Capitán Phillips)

Billy Ray consigue su primera nominación al Oscar tras estar detrás de la historia de algunos thrillers interesantes como “El precio de la verdad” (2003), “El espía” (2007) y “La sombra del poder” (2009), además de también estar en “Los juegos del hambre” (2012). Aunque se aprovechó de la ausencia de varios guiones para ganar el premio en la rama de adaptado en el Gremio de Guionistas, Ray ya puede contentarse con esta nominación teniendo en cuenta que “Capitán Phillips” perdió nominaciones tan sensibles como las de director o actor. Un buen trabajo que queda algo corto, teniendo en cuenta que no ayuda a armar esos bajones de ritmo que comentamos en la categoría de montaje, y es que cuando la película llega a su punto álgido nos tememos que es mérito de Greengrass, el montador Christopher Rouse y Hanks, pero no de lo que puede aportar Ray a una historia que adapta el libro de Richard Phillips contando su traumática experiencia que tiene como único valor que no carga tintas y que no es maniquea en reflejar malos y buenos, intentando también meterse de lleno en los orígenes de los piratas que les lleva a actuar como actúan.

Steve Coogan y Jeff Pope (Philomena)

Aunque casi todos dudaban de que “Philomena” llegara a estar en la categoría de mejor película, en todas las quinielas eran fijos Coogan y Pope que, con esta candidatura, logran sus primeras menciones en los Oscar. Ya ganaron en el Festival de Venecia, donde la película inició un recorrido en el que, superando prejuicios y dudas sobre ella, ha logrado meterse al público en el bolsillo gracias a un guión que tiene su principal valor en el equilibrio entre drama emotivo, cinta de denuncia, y comedia con ese sello british característico, muy elegante y juguetón. La película se ha erigido como una pequeña y deliciosa sorpresa, no sólo por el trabajo actoral que se podía presumir, sino por combinar tan inteligentemente momentos lacrimógenos con otros muy divertidos en una road movie sobre una mujer irlandesa que a la vejez va en la búsqueda del hijo que dio en adopción 50 años atrás. Y todo eso es mérito de Coogan y Pope a la hora de potenciar una historia que saca el máximo partido a los ingredientes con los que dispone. Parece difícil que el Oscar no vaya para “12 años de esclavitud”, pero esta sería la alternativa en el caso que la hubiera.

Terence Winter (El lobo de Wall Street)

Tras ser alabado en el terreno de las series como productor y guionista de “Los Soprano” y “Boardwalk Empire”, Martin Scorsese fichó a alguien del prestigio de Terence Winter para que se encargara del guión de la adaptación de las memorias de lujo, sexo, drogas y codicia de Jordan Belfort. La colaboración no ha podido ser más exitosa, no sólo a nivel de taquilla, sino también por reportar al trío calavera (Scorsese-DiCaprio-Winter) nominación al Oscar. Un trabajo medido al extremo (en necesaria colaboración con la labor de dirección y montaje) en el que Winter nunca se pasa, aportando solidez al retrato psicológico de los personajes y al ascenso y caída de esta figura pasando de los ideales del recién llegado a la corrupción fruto de la ambición. Excesiva, alocada, frenética e intensa son los calificativos de una comedia negra que deja ese poso amargo sobre los tipos que han inflado la burbuja del capitalismo, la mayoría no más que unos horteras con ínfulas, y que nos han llevado a esta situación llena de ambiciones, pufos e hipocresías morales. Un retrato de las miserias más inmorales del american dream en un carrusel de lujuria, sexo, ambición y drogas en el que Winter se mueve con soltura y maestría sin que este alocado proyecto se le vaya de las manos. Aunque ese prestigio televisivo no da puntos para alzarse con el Oscar, no se puede negar que el debut en cine de Winter ha sido realmente sobresaliente y que, en otro año, tendría muchas más opciones de llevarse la estatuilla.

El dictamen

Ganará: John Ridley (12 años de esclavitud)
Alternativa: Steve Coogan y Jeff Pope (Philomena)
Quiero que gane: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke (Antes del anochecer)
Echo de menos: Tracy Letts (Agosto)

Nacho Gonzalo

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Comentarios

artemisa - 20.02.2014 a las 21:14

Una pena q la alternativa sea“` La gran estafa americana“`, no la he visto, xo por las criticas q leo de esta peli parece q no vale mucho, todas dicen lo mismo. Por mí q ganase tb el guionista de Nebraska, las pelis de Alexander Payne me encantan.

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