Conexión Oscar 2021: Las tendencias generales de una Academia cada vez más diversa

Conexión Oscar 2021: Las tendencias generales de una Academia cada vez más diversa

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Querido Teo:

Terminaron las dudas y la Academia de Hollywood puso sobre la mesa a los nominados de la 93ª edición de los Oscar. Más intriga que sorpresas aunque bien es verdad que la entrada de Thomas Vinterberg (“Otra ronda”) en mejor dirección y Lakeith Stanfield (“Judas y el mesías negro”) en actor de reparto desmontaron todas las quinielas. Este año no ha habido grandes ausencias ya que los 8 actores que realizaron la llamada “carrera perfecta”, nominados en Globos de Oro, Gremio de Actores, Critics’Choice y Bafta, no han tenido problemas en conseguir la candidatura pero sí que se han visto algunas tendencias propias que parece que han llegado para quedarse y propias de una Academia más global, diversa y libre a la hora de tomar sus decisiones.

“La madre del blues”, “Una noche en Miami...” y “Da 5 bloods: Hermanos de armas” no han gustado

A pesar de que el Gremio de Actores (SAG) reconociera a las tres cintas en la categoría de mejor reparto la Academia no ha tenido reparos en dejarlas fuera de la categoría de mejor película. Parecían fijas desde el principio pero es evidente que a los votantes no les han gustado estas tres propuestas en las que ni siquiera el estar protagonizadas por actores afroamericanos, intentando abogar por la diversidad, ha sido argumento para caer en su influjo. En cambio la representación del “black power” se la ha quedado “Judas y el mesías negro”, mucho menos desgastada, entretenida y emocional que las mencionadas y que supone la primera vez que una película nominada está producida íntegramente por negros.

"La madre del blues" y "Una noche en Miami..." son la segunda y tercera película que se quedan sin nominación al Oscar desde que hay más de cinco nominadas a pesar de ser candidatas al PGA, SAG, Critics'Choice y AFI. El único caso hasta la fecha era "La gran enfermedad del amor" en 2018 compartiendo también con ellas que quedaron fuera de los Globos de Oro. “La madre del blues” ha sido reconocida por su calibre actoral y alguna mención a su apartado técnico, tampoco entrando en mejor guión, “Una noche en Miami...” ha pasado muy desapercibida con sólo 3 nominaciones y de “Da 5 bloods: Hermanos de armas” sólo se ha destacado la música. No hace falta mayor explicación para unas cintas que han quedado fuera no por casualidad sino por pleno convencimiento de que no eran merecedoras de entrar.

La categoría de mejor dirección cada vez más proclive al cine internacional

Lee Isaac Chung ("Minari. Historia de mi familia") y Thomas Vinterberg ("Otra ronda") suponen la cuarta vez que hay dos directores nominados por películas no habladas en inglés. Los casos precedentes fueron "Cara a cara al desnudo" y "Pascualino Siete Bellezas" en 1977, "Cartas desde Iwo Jima" y "Babel" en 2007 y "Roma" y "Cold war" en 2019. Muchos daban por hecho de que finalmente Aaron Sorkin o David Fincher caerían, siguiendo la tendencia de ilustres ausencias de pasados años, y que su lugar lo podrían ocupar Paul Greengrass, Darius Marder, Florian Zeller, Regina King o Thomas Vinterberg.

Finalmente ha sido el director danés que se une a los nombres de Pedro Almodóvar (“Hable con ella”), Fernando Meirelles (“Ciudad de Dios”), Julian Schnabel (“La escafandra y la mariposa”), Michael Haneke (“Amor”), Alfonso Cuarón (“Roma”), Pawel Pawlikowski (“Cold war”) o Bong Joon-ho (“Parásitos”) representando una categoría cosmopolita y de autor que no funciona por mero arrastre y que incluso ha provocado que por tercera vez desde que hay más de 5 nominadas un director sea nominado a pesar de que su película no lo esté en la categoría reina. En esta ocasión le ha tocado a Thomas Vinterberg, casi como una nominación retroactiva como coimpulsor del movimiento Dogma, gracias a “Otra ronda”, a la postre la favorita en la categoría de mejor película internacional.

La adorabilidad infantil no es igual a calidad interpretativa

En los últimos días pesaba mucho la opción de Alan S. Kim por “Minari. Historia de mi familia”, el niño de 8 años que es todo encanto en la película de Lee Isaac Chung y que derramó unas lágrimas que fueron una bendición para su campaña cuando recibió el premio al mejor intérprete infantil en los Critics’Choice. Finalmente no fue suficiente y es que la Academia lleva bastante tiempo alejándose de reconocer a estos jóvenes intérpretes como si, en parte, intentara protegerlos del peso y yugo de haber sido candidato al Oscar a una edad tan temprana.

En lo que llevamos de siglo los únicos niños que han conseguido la candidatura son Haley Joel Osment (“El sexto sentido”), Keisha Castle-Hughes (“Whale rider”) en 2004, Abigail Breslin por “Pequeña Miss Sunshine” en 2007, Saoirse Ronan por “Expiación” en 2008, Hailee Steinfeld por “Valor de ley” en 2011 y Quvenzhané Wallis por “Bestias del sur salvaje” en 2013. Casos muy concretos y especiales entre los que no estuvieron Jacob Tremblay (“La habitación”), Roman Griffin Davis (“Jojo Rabbit”) o este mismo año Helena Zengel (“Noticias del gran mundo”) a pesar de su nominación al Globo de Oro y al Gremio de Actores (SAG).

Pasó el tiempo de reconocer a las leyendas por el mero hecho de serlo

Es lo que hemos visto en las nominaciones de este año, y de prácticamente todos los premios, con Sophia Loren (“La vida por delante”) y Ellen Burstyn (“Fragmentos de una mujer”), dos octogenarias ganadoras del Oscar que este año comenzaron la carrera pisando fuerte y que no han podido ver como ese factor emocional ha calado entre los académicos. Sophia Loren se ponía bajo las órdenes de su hijo en su regreso al cine una década después para dar vida a Madame Rosa en una nueva adaptación de “La vida por delante”, una cinta que habla de la unión y la compasión de dos personas tan diferentes en un entorno difícil, mientras que Ellen Burstyn era la controladora madre que intentaba que su hija volviera a levantar la cabeza tras perder a su hijo en un parto. Burstyn se hubiera convertido en la intérprete más veterana en conseguir la nominación al Oscar (superando a Christopher Plummer) pero la Academia ni siquiera ha querido dejarse llevar por la estadística.

Lo mismo se puede decir de otras figuras como Frank Langella (“El juicio de los 7 de Chicago”) que ha quedado engullido dentro del reparto de la película de Aaron Sorkin, y ante unas nominaciones focalizadas en Sacha Baron Cohen, o Jodie Foster (“The mauritanian”) que, a pesar de ganar el Globo de Oro, no ha podido regresar a los Oscar 26 años después de su última candidatura. Tampoco los fans de Michelle Pfeiffer (“French exit”) han podido verla de regreso, a pesar de que muchos dicen que ha llevado a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, 28 años después de su última presencia en los Oscar.

Un cine más rompedor y sugerente que clasicista

Seguramente si la cosecha de este año se hubiera presentado la década pasada el peso de las nominaciones de cada una hubiera sido muy diferente y la Academia hubiera optado por alguna apuesta más clasicista, como el regreso a un gran western en “Noticias del gran mundo”, que cintas como la crítica feroz a la sociedad patriarcal en volandas del #MeToo de “Una joven prometedora” o el derrumbe psicológico y las fases de negación y aceptación ante un hecho que condicionará una vida para siempre de “Sound of metal”. Cintas que se han hecho un hueco por méritos propios y por el calor de los nuevos tiempos al igual que “Minari. Historia de mi familia” que todavía bebe del fervor surcoreano desatado el año pasado con “Parásitos”.

Mención aparte merece el cine de plataformas que, habiendo salvado los muebles de este año pandémico, cada vez tiene más presencia y ahora sólo queda por ver cómo terminará coexistiendo a nivel de premios con el cine que llegue a las salas cuando, como es deseable, en la próxima temporada volvamos a una relativa normalidad ya que a pesar de las nominaciones para Netflix y Amazon Studios el resultado les sabe a poco ya que en un año como éste deseaban todavía más presencia.

La película más nominada ya no es la favorita

A pesar de que muchos medios generalistas siguen insistiendo en su demostrada banalidad a la hora de hablar de los Oscar, por mucho que se empeñen la más nominada hace tiempo que dejó de ser la favorita en clave de premios. Y mucho menos “Mank” en un año que lidera en nominaciones (10) pero que ha perdido candidaturas que prácticamente hacen imposible el asalto al Oscar como son las de guión y montaje.

En 59 de las 92 ediciones de los Oscar ha ganado la película más nominada pero en los últimos años ha cambiado esa tendencia con los triunfos de “Million dollar baby” frente a “El aviador” en 2005, “Crash” frente a “Brokeback Mountain” en 2006, “Slumdog millionaire” frente a “El curioso caso de Benjamín Button” en 2009, “The artist” por delante de “La invención de Hugo” en 2012, "Argo" ganando a "Lincoln" en 2013, "12 años de esclavitud" a "Gravity" en 2014, "Spotlight" frente a "El renacido" en 2016, "Moonlight" frente a "La la land" en 2017, "Green book" frente a "Roma" y "La favorita" en 2019 y "Parásitos" frente a "Joker" en 2020. Todo parece indicar que este año volverá a cumplirse.

Nacho Gonzalo

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Comentarios

Pedro - 17.03.2021 a las 06:32

A ver, eso de que Loren y Burstyn empezaron la carrera pisando fuerte no es verdad. De hecho, nunca estuvieron en la carrera ni recibieron ninguna mención relevante. Los únicos que las tuvisteis en cuenta fuisteis algunos pronosticadores, pero ni crítica, ni gremios, ni periodistas, ni académicos apostaron nunca por ellas.

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