“El último magnate”

“El último magnate”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 4,50 de 5)
Loading...

Deja tu comentario >>

El 1443 North Hayworth Avenue de Hollywood no atrae hoy a tanta gente de la que disfruta mapa en mano del recorrido en busca de casas de famosos como para el aviso de “Se ruega no molestar a los inquilinos”; que defiende de curiosos a los habitantes anónimos que pagan unos 3.000 euros mensuales por ocupar el apartamento que fue de la periodista Sheilah Graham, columnista de la época dorada de Hollywood con quien tuvo su último romance y donde murió el escritor F. Scott Fitzgerald sin llegar a terminar la novela escrita para ser película.

Título: “El último magnate”

Autor: F. Scott Fitzgerald

Editorial: Navona

En 1937 Scott Fitzgerald ha cumplido 40 años y es una sombra del vividor de los años 20, del mundo de “El gran Gatsby”, de los viajes por Europa, del derroche desenfrenado de una vida extravagante con su mujer Zelda, que desde hace ya algún tiempo vive perdida en la depresión ingresada en un psiquiátrico. Fitzgerald está enfermo, endeudado y alcoholizado. Entonces nace su última novela, cuyo impulso es muy usado en la meca del cine; dinero. Fitzgerald se somete a la desintoxicación, seducido por el contrato suculento que la Metro le ofrece en plena Depresión norteamericana. Se sumerge un año y medio en el centro de la industria y empieza a escribir la que será su última novela con los entresijos del mundillo hollywoodiense. Divide el trabajo en secuencias, como un guión cinematográfico, y llega a producir dos terceras partes de la historia antes de morir por la misma razón que el protagonista de su historia, un ataque cardiaco. Fitzgerald confiesa en una carta privada haberse inspirado directamente en Irving G. Thalberg, el poderoso y genial jefe de producción de Universal, para su personaje de Stahr, pero también contará que hay mucho de sí mismo en el personaje.

En un epílogo muy interesante de Dolors Ortega encuentra rastros autobiográficos en las emociones del magnate: “Tras la ausencia y la sombra nostálgica de Minna, la difunta esposa de Stahr, podemos entrever a Zelda. Tras la apariencia física de Kathleen Moore se oculta Sheilah Graham; ambas son de origen británico y fueron cultivadas por eruditos mayores que ellas. Así mismo, Fitzgerald le comentó a Budd Schulberg que Cecilia era fruto de la combinación de Scottie y Schulberg. El propio personaje de Stahr encarna, junto al autor, la ambivalente paradoja del éxito y el fracaso; fuertes, poderosos y exitosos, pero frágiles, vulnerables y olvidados. Stahr, como Fitzgerald, abandonará la universidad, empezará de cero y se hará a sí mismo hasta alcanzar la cumbre del éxito. Sin embargo, ninguno de sus logros conseguirá eclipsar un complejo y oculto sentimiento de inferioridad que permanecerá en ellos a pesar de su renombre. Ambos mueren cubiertos por un halo decadente de melancolía y con ellos muere el mito de sus predecesores”.

“El gran Gatsby” es la referencia literaria de los aficionados al cine clásico que nadie ha logrado convertir en cine de éxito porque le falta un protagonista. En “El último magnate” Thalberg/Fitzgerald es el centro de su propia leyenda, que le rodea en una ciudad donde nadie se molesta en fingir porque todos adivinan hace mucho el interés en cada saludo, en cada contacto. “El último magnate” es una historia más definida en sus personajes, más adaptable a la pantalla. Esta edición incluye notas y comentarios que aclaran las intenciones del autor sobre la tercera parte no escrita. Faltaban tres días para la Nochebuena de 1940 cuando murió en Hollywood Scott Fitzgerald escribiendo esta novela sobre Hollywood.

Carlos López-Tapia

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario