“Fences”

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La web oficial.

El argumento: En los años 50, un padre afroamericano lucha contra los prejuicios raciales mientras trata de sacar adelante a su familia en una serie de eventos fundamentales en su vida para él y para los suyos.

Conviene ver: “Fences” es una propuesta que no esconde su origen teatral y es que la cinta juega con los espacios cerrados en ese Pittsburgh industrial y asfixiante en el que colisionan las frustraciones de unos personajes marcados por el racismo y la falta de oportunidades centrándose en un basurero, y a las personas que le rodean, que quiso ser estrella de béisbol pero que ha terminado condenado a ser basurero cargando cubos desde la parte trasera del camión. Son los diálogos y el choque actoral los que elevan a una cinta que, ante los pocos recursos cinematográficos que puede utilizar, tira de la fuerza torrencial de sus actores y del volcán emocional de sus personajes siendo una gozada ver a Denzel Washington y Viola Davis dándolo todo en unos papeles que desde su concepción son carne de premio. Washington no se luce especialmente detrás de las cámaras, en una realización poco llamativa pero muy efectiva y atmosférica, luciéndose delante de la misma convirtiéndose en un animal escénico heredero de los actores del Método aunque, bien es verdad, que su personaje termina resultando cargante y antipático tanto por su formar de ser como por el exceso de una interpretación que termina apabullando al espectador y marcado el personaje por ser uno de tantos hombres que se quedó apeado de sus sueños por el color de su piel pero que, por otro lado, carga esa rabia con los que están a su alrededor convirtiéndose en la figura paterna autoritaria y abusiva que tuvo que padecer y de la que siempre ha intentado huir. A destacar una Viola Davis que brilla tanto en las partes en las que adopta un rol más sumiso, como la clásica mujer y ama de casa abnegada y al servicio de los vaivenes de ánimo y salidas de tono de su marido, como en aquellas, especialmente cuando el personaje de Washington le revela una noticia que cambiará por siempre su relación, en la que también termina eclosionando como esa gran actriz dramática que es entre lágrimas, mocos y dejando al personaje de Troy a la altura del betún tanto a nivel moral como interpretativo convirtiéndose en la reina de la función como esa fiel compañera que emerge a lo largo del metraje como otra víctima tanto de la sociedad como del marido al que ha prestado devoción, sacrificio y paciencia durante 16 años. Memorable como sufre el protagonista la frustración por no haber cumplido su sueño (por el hecho de ser negro) y como lo que achacó a su padre lo está haciendo de manera idéntica con un hijo que no intenta más que seguir sus pasos ante la llamada de la sangre y el peso del referente. Un reparto en estado de gracia (un sexteto impecable) para una cinta que sustituye con la fuerza de sus monólogos y dilálogos el escaso ritmo en pantalla dejándolo todo a merced de sus actores aunque sirva, en cierta manera, para completar ese grupo de películas que este año han ilustrado desde diversos puntos de vista la lacra del racismo vivido por la comunidad negra y perfectamente retratado en las obras de August Wilson, el Tennessee Williams negro, y que aquí fundamenta su denuncia en la imposibilidad de que ellos pudieran acceder al tan consabido “american dream” siendo sólo alternativas como el deporte, la música o el ejército las únicas que permitían tener una vida mejor como vía de escape de una sociedad racista pero también marcada por el choque generacional que confronta la miseria a la que parecen condenados a llevar calada en sus genes los adultos (que siempre tendrán como prioridad arreglar el tejado a comprarse una televisión) frente a los nuevos aires, deseos y retos que asumen los jóvenes como el caso del hijo que quiere convertirse en el deportista que a su padre no le dejaron de ser por su color, pero también por su edad y mala cabeza, conformando Washington un personaje traumatizado pero también altivo, orgulloso, egoista y hedonista que es el que con la construcción de las vallas a las que da título en inglés la película intentan tanto dejar a fuera todo lo malo vivido pero también retener a todos los miembros de una familia que con el tiempo tienen que aprender a forjarse su propio rumbo y a construir su propia vida sin nadie poniéndole cortapisas.

Conviene saber: 4 nominaciones al Oscar 2016 en el que es el tercer trabajo como director de Denzel Washington tras “Antwone Fisher” (2002) y “The great debaters” (2007). Es la adaptación al cine de la obra de teatro de August Wilson que ya representaron Denzel Washington y Viola Davis en Broadway en el año 2010 ganando por ello sendos Tony.

La crítica le da un SEIS

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Comentarios

Peletero - 06.03.2017 a las 17:26

¿Que la crítica le da un 6? ¿A una película nominada a 4 Oscar, entre ellos mejor película? Mejor decid que esa nota se la dais vosotros, no la crítica.

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