“Gilda”, la canción

“Gilda”, la canción

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Querido diario:
Si hubieras estado el 1 de junio de 1946 en el atolón Bikini en mitad del Pacífico, lo hubieras flipado mucho, pero mucho. Hubieras visto anclada una flota entera de 75 barcos de guerra, pero en vez de marinos dentro, te habrías encontrado con un rebaño maniatado de 4.800 cabras, cerdos y ratas.
Hubieras escuchado el avión y hubieras visto caer a Gilda, con una foto publicitaria de Rita Hayworth pegada en la superficie metálica… y… ¡Bouuummmm!
Poco después los militares USAmericanos anunciaron que la primera experiencia nuclear después de las bombas sobre Japón había sido un éxito… no había ninguna necesidad de explicar que la bomba se llamaba Gilda porque aquella chica les había puesto a tope durante muchos meses antes. Mi tío Aníbal te diría que simbolizaban así la eyaculación más bestial de la historia, pero ya sabes que los psiquiatras tienen una tendencia muy clara a relacionar sexo con supervivencia y muerte.

La verdad es que la cola a las puertas del Radio City Music Hall de Nueva York todavía daba la vuelta a la manzana días después del estreno. Siempre había mayoría de uniformes militares. Soldados, marineros y pilotos que esperaban con paciencia para hacerse con una entrada. Durante los años de la recién terminada Segunda Guerra Mundial la foto de Rita Hayworth les había “acompañado” muchas noches pegada en el techo de su litera. Ahora querían ver en acción las caderas de su chica.
El famoso número del guante no estaba en la historia original de Gilda, pero el guión cambiaba de día en día. Incluso se escribían las escenas la noche antes de rodarlas. Se decidió añadir un par de secuencias para que Rita Hayworth pudiera demostrar sus dotes de bailarina.
Rita lo rodó en sólo dos tomas, provocando los silbidos de admiración de todo el equipo. La escena terminaba con la famosa bofetada que le daba Glen Ford, necesaria para los censores.
Desde el momento en que se positivaron las imágenes de la secuencia, comprendieron que estaban ante uno de los himnos de las Diosas de Hollywood: “Put the Blame on Mame”.

Escucha esto….
cancion_gilda.mp3

Glenn Ford se quedó “enganchado” para siempre. Los responsables del festival español de San Sebastián, le dieron un premio honorífico en 1987, cuatro meses después de la muerte de Rita, y eligió “Gilda” para ilustrar su homenaje. No pudo resistir la proyección sin llorar, hasta que, cuando llegó la secuencia famosa, tuvo que levantarse de la butaca para sollozar protegido por las cortinas del palco.
En la habitación del hotel donde se alojaba, pidió que le trajeran todos los días una rosa roja, que ponía ante el retrato de rita que llevaba en el equipaje.

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