“Blue Jasmine”

“Blue Jasmine”

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La web en español tiene trailer, imágenes, fichas y críticas.

El argumento: Jasmine era una ama de casa rica y glamourosa de la alta sociedad de Nueva York, pero ahora está sin dinero y sin casa. Por ello se ve obligada a mudarse a San Francisco a vivir con su hermana Ginger, una mujer de clase trabajadora que vive en un pequeño apartamento con su novio Chili. Jasmine atraviesa la etapa más crucial de una grave crisis existencial, tomando antidepresivos y recordando su antigua vida en Manhattan y los Hamptons con su marido Hal.

Conviene ver: “Blue Jasmine” es la cita anual con ese viejo amigo que es Woody Allen en este caso volviendo a Nueva York y a un San Francisco que no pisaba desde su primera película. Sobre la habitual apariencia ligera y desenfadada de su cine, y abandonando en esta ocasión su cine turístico de postales, aquí se encierra una mirada amarga, seca y tragicómica del derrumbe social y de clases que ha provocado la crisis económica y el desfalco de algunos. Todo a través de la experiencia personal de una mujer adinerada y caprichosa que ve como sus tiempos de bonanza y su habituado tren de vida ya no volverán, teniendo que volver a redefinirse como persona, a base de copazos y antidepresivos, tanto en sus aspiraciones, como motivaciones y sentimientos, dejando de lado sus delirios de grandeza a la hora de tener que relacionarse con la gente de clase obrera con la que le toca convivir (especialmente su hermana como ella misma se define de “peores genes”), mientras su marido se borra del mapa al engañar a una y estafar a la otra lo que hace que sólo lo veamos a través de flashbacks que se insertan bien conforme va avanzando la nueva vida de la protagonista en San Francisco. Los golpes de la vida que nos hace a todo iguales y los cuales nos dan más fuerza para coger impulso y seguir adelante o para hundirnos definitivamente. En definitiva, Woody Allen sigue contando lo mismo una y otra vez pero lo hace tan bien y con un retrato de personajes tan contemporáneo y rico en detalles que todo es fresco a la hora de retratar la desesperación de un pez fuera del agua que ha vivido en su pecera de apariencia y opulencia. Aquí se aprovecha del choque de clases y caracteres, más allá de su habitual genialidad en los diálogos pero ahora en una de sus historias recientes más sólidas, a lo que le ayuda sobremanera una Cate Blanchett que está colosal y que recuerda al personaje de Blanche DuBois de “Un tranvía llamado deseo” por sus muchas capas y extremos, así como a esas mujeres que, aparentemente, no sabían nada de los “negocios” de sus maridos a pesar de todo el trasiego de regalos, parabienes y beneficios recibidos, y que últimamente se han destapado de manera esperpéntica en nuestro país o en el caso Madoff. Y es que el espíritu de Tennessee Williams impregna la película y a unos personajes que parecen querer homenajear las características principales de su obra con elementos como el rechazo, la hipocresía y el arribismo. La actriz está, posiblemente, en el mejor papel de su carrera bordando el drama, la comedia esperpéntica y esos matices eléctricos que ya la convierten en un personaje de referencia en la carrera de Allen, trufado ya de por sí de muchos personajes femeninos. Una crítica mirada al sistema de clases, el fin de la clase media, y la determinación de que está bien soñar con algo más de lo que tenemos, pero sin que eso suponga tirarse a una piscina vacía y al final terminar perdiendo lo más cercano, lo auténtico, y lo que realmente está a nuestro alcance. El reparto está en estado de gracia destacando especialmente a una estupenda Sally Hawkins (sobreviviendo al ciclón que es Jasmine) y a un sorprendente Bobby Cannavale que se marca un gran año con este robaescenas y su reciente Emmy, sin olvidar a Alec Baldwin haciendo otra vez de sí mismo y un Louis C.K. desaprovechado, aunque la interpretación de Blanchett es tal (y tan prendado se queda la cámara y el guión de una protagonista que a veces cae bien y otras mal sintiendo desde lastima hasta la sensación de rechazo y justicia divina en esa espiral de emociones que vive logrando hacer arte sin caer en la sobreactuación) que los otros personajes quedan algo desdibujados y con pocas aristas. El regalo soñado por toda actriz es lo que le ha dado Woody a Blanchett. Sin pretender hacer un comentario maximalista que encumbre a la película (parece que no hay termino medio y con Woody siempre se habla de excelencia o fracaso), y teniendo en cuenta que deja una de las sensaciones más amargas y desencantadas del cine de Allen, está claro que, junto a “Match Point”, “Si la cosa funciona” y “Midnight in Paris”, es de lo mejor del director en este siglo XXI, aunque eso sea principalmente porque todos sus valores son potenciados y lucidos gracias a su actriz protagonista.

Conviene saber: Woody Allen vuelve a Nueva York y San Francisco (lugar en el que no rodaba desde su ópera prima) tras ambientar sus últimas tres películas en Londres, París y Roma.

La crítica le da un SIETE

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Comentarios

César - 18.11.2013 a las 11:41

Nada que objetar. Un 7 merecido, ni más ni menos, porque la película se ve con gusto y ganas pero tampoco es redonda y no marca un antes y un después en la carrera del director. Cate Blanchett está acojonante, pero la caracterización de Sally Hawkins creo que merece una nominación al Oscar como secundaria. Lo clava.

Xan - 20.11.2013 a las 11:31

Pues yo me he llevado una decepción. Se ve, pero no me gusta demasiado y creo que es la primera vez que no me gustan los diálogos en una peli de Woody, están llenos de tópicos. En fin, el año que viene será mejor. Por cierto, reivindico “Scoop” como una de las buenas de los últimos años que, aunque no sea una obra maestra, yo me lo pasé muy bien con ella.

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