Tinseltown

Historias de Tinseltown: Netflix y los Oscar

Historias de Tinseltown: Netflix y los Oscar

Querido primo Teo:

Cuando Frances McDormand, en calidad de productora de "Nomadland", recogió el Oscar a la mejor película en la edición de 2021 rogó a la escasa audiencia que estaba viendo la ceremonia que buscara el film de Chloé Zhao en la pantalla de cine más grande posible. Curiosamente una semana después la película iba a llegar a todos los hogares a través de la plataforma Disney+.

Historias de Tinseltown: Un problema llamado los Oscar

Historias de Tinseltown: Un problema llamado los Oscar

Querido primo Teo:

La cadena de televisión ABC anunció el pasado 11 de enero que en la 94ª edición de los Oscars volvería a tener maestro de ceremonias. El último anfitrión que tuvo la gala de premios más importante del mundo fue Jimmy Kimmel que presentó las ediciones de 2017 y 2018. Si en la industria del entretenimiento era considerado un privilegio presentar la ceremonia de los Oscar, y se tiene como referentes a Bob Hope, Johnny Carson, Billy Crystal y Whoopi Goldberg, lo cierto es que en estos años es una papeleta que se ha pretendido evitar.

Historias de Tinseltown: La cultura de la cancelación

Historias de Tinseltown: La cultura de la cancelación

Querido primo Teo:

A inicios del siglo XX la moralidad victoriana condenó al cine, consideraba que las películas eran obras del demonio y que sus estrellas eran una mala influencia para la sociedad. Los feligreses no dejaban de escuchar los sermones en las iglesias sobre los peligros que conllevaba el hecho de exponerse a esa propaganda de la inmoralidad y se amenazaba a quien iba a ver una película.

Historias de Tinseltown: Cancelando al monstruo

Historias de Tinseltown: Cancelando al monstruo

Querido primo Teo:

El mundo ha cambiado y la 79ª edición de los Globos de Oro, la cual fue celebrada clandestinamente a través de redes sociales, es una sombra que se cierne ante el modelo tradicional de galas de premios. Ninguna televisión estuvo pendiente de lo que sucedía en un evento que antes de la pandemia era lo más parecido a un botellón, en el que la gracia era contemplar a la gente borracha como en un piso de Magaluf. Solamente los más cafeteros prestaron atención a lo que premiaban los miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood (HFPA), sin ceremonia y con las estrellas desentendiéndose de todo ello.