“Monster´s ball” es una de esas pequeñas películas a la que el tiempo le ha hecho destacar todavía más sus dos características más reconocidas. Fue la película por la que Halle Berry consiguió un significativo Oscar a la mejor actriz, el primero en la categoría protagonista para una intérprete negra, en la gala más afro ofrecida por la Academia, y también es la cinta en la que en sus fotogramas encontramos una de las escenas de sexo más descarnadas, ardientes e impulsivas de la Historia del cine. Es la que protagonizan Berry y Billy Bob Thornton como vía de escape a una desesperación casi congénita fruto del entorno en el que viven.
“Monster´s ball”, que por su crudeza y sucia atmósfera a punto estuvo de quedarse en un cajón sin posibilidad de distribución, ve sobrevolar sobre ella la presencia de la muerte como un ente constante. Hank y Leticia son dos seres anónimos que ven como la muerte les sigue golpeando después de que un tercero que une a los dos sea ejecutado en la silla eléctrica. Y es que el marido de Leticia es ejecutado de esta manera en un pequeño pueblo del estado de Louisiana en el que Hank forma parte del equipo policial del corredor de la muerte. Ambos se sienten culpables del devenir de los acontecimientos y su encuentro sexual (racial en un Estado en contra del mestizaje) es, más que una atracción física de ambos, una necesidad de comprensión y de vía de escape que no pueden obtener con nadie más en ese momento de sus vidas. Un polvo duro, sin concesiones, y desesperado, primario, y puramente animal.
En Belfast todos los días se ve algún autobús que se detiene lo suficiente para que los viajeros hagan una foto. El objeto de interés es el Muro de la Paz, que en realidad son varios muros que separan barrios católicos y protestantes, uno de los símbolos más impactantes de los problemas de Irlanda del Norte. "Tourists go home (Turistas iros a casa)"; "No more murder (No más asesinatos)"; "Tiocfaidh ár lá (Nuestro día llegará)"; grafitis que expresan incomodidad y deseos. La serie "Días de ceniza" está repleta de ambas cosas, porque no se presenta solo como drama romántico, sino como "film histórico sobre una de las épocas más violentas en una comunidad del siglo XX europeo".
"Una batalla tras otra" se marca otro tanto en esta carrera al Oscar cerrando su impecable recorrido en los Gremios consiguiendo también el beneplácito de los directores de fotografía. Nunca una película con semejante recolección de galardones en los gremios (productores, directores, guionistas, directores de fotografía y montadores) ha perdido el Oscar y es que, hasta ahora, sólo lo habían conseguido dos cintas ("Bailando con lobos" y "Slumdog millionaire"). "La lista de Schindler", "Forrest Gump" y "Argo" ganaron todos los mencionados pero fallaron en fotografía. Huelga decir que todas ellas ganaron el Oscar.
Sin sorpresas en el Gremio de Guionistas (WGA) que esta vez, a pesar de las habituales restricciones para poder ser nominado si no se cuenta con la sindicación, ha podido aupar a las dos favoritas de la temporada de premios ya que tanto "Una batalla tras otra" como "Los pecadores" reciben la bendición para que no solo ganen en los Oscar en estas categorías sino que entre ellas se disputen también el premio a mejor película. En todo caso, parece que respiran los aficionados a Paul Thomas Anderson (era su quinta nominación en el Gremio) y Ryan Coogler (en su caso era la tercera candidatura) que, al menos en este apartado, serán recompensados con la estatuilla independientemente de como vaya la noche para cada una de sus apuestas. La última vez que tanto en guión original como en adaptado hubo pleno en Critics'Choice, Bafta y Gremio de Guionistas (WGA) fue con "Spotlight" y "La gran apuesta" en 2016. Por su parte, "Una batalla tras otra" es el primer guión en llevarse Globo de Oro, Critics'Choice, Bafta y Gremio de Guionistas (WGA) desde "La red social" en 2011.