"Superman"
La web oficial.
El argumento: En un mundo cínico que ha perdido la fe en la bondad, Superman lucha por reconciliar su herencia kryptoniana con su crianza humana en Smallville como Clark Kent. Mientras protege a la humanidad, encarna la verdad, la justicia y el estilo americano, desafiando una era que considera estos valores obsoletos.
Conviene ver: "Superman" no parte del legado del personaje de la capa roja pero sí que supone un reinicio y una puesta a punto con el fin de darle nuevos aires y bríos volviendo a apostar por ese espíritu juguetón y desinhibido alejándose de la solemnidad que Marvel ha impregnado al cine de superhéroes los últimos años. Esta nueva película pretende volver a los orígenes, tanto de la película de Richard Donner como de los cómics, así lo demuestra la vuelta de los calzoncillos rojos, apostando por el humor y por una estética pop logrando aunar disfrute y emoción. No aporta mucho al género ni a las adaptaciones del personaje pero, al menos, tiene más alma y personalidad que ser una enésima concesión al algoritmo. A ello contribuye el oficio y compromiso de James Gunn que ha contado con un esforzado reparto que se erige como un acierto de casting y que, a pesar de la historia que tienen ya sus personajes en la pantalla, hace que tanto David Corensweth (Superman), Rachel Brosnahan (Lois Lane) y Nicholas Hoult (Lex Luthor) estén a la altura de la mejor versión que hayan podido tener hasta la fecha aunque funcionen mejor por separado que en conjunto ya que, por ejemplo, la química entre Corensweth y Brosnahan brilla por su ausencia. En la película vemos a un Superman ya enfrentado a la dualidad de ser un superhéroe valiente necesario para Metrópolis mientras que por otro lado es el apocado periodista Clark Kent en el periódico Daily Planet. Es por ello que David Corensweth es un muy buen Superman, al que no le hace falta un carisma arrollador para ser solvente pero al que imprime calidez, bondad y ternura pretendiendo hacer las cosas bien y estar en el lado correcto de la historia, bien respaldado por el compromiso periodístico que imprime una Lois Lane que batalla contra las “fake news” y, sobre todo, el excelente villano, frío y calculador, que encarna Nicholas Hoult con la cabeza rapada y como gurú tecnológico.
Una película que abraza la esencia clásica pero que no se esconde de los nuevos tiempos estando presentes los bulos en las redes sociales, la codicia tecnológica, la corrupción de las instituciones, una amenaza en forma de monstruo que amenaza la ciudad y una conspiración política por parte del gobierno de Estados Unidos con el fin de declarar la guerra a un pueblo de Oriente y que conecta con la situación actual de conflictos armados en Gaza o Ucrania. Con escasa ambición artística y con un carácter marcadamente infantil (la importancia que se le da al perro krypto) “Superman” defiende la actuación y la fortaleza de la comunidad frente a las amenazas y la crispación del mundo actual e imprime humanismo al cine de superhéroes a través de la inocencia pero también determinación de un superhéroe comprometido con sus valores y que no quiere sentir remordimientos por no implicarse adoptando una posición activa o aprovechar sus facultades para hacer el bien. “Superman” no se pierde en oscuridades malsanas o reflexiones metafísicas sino que, dentro de lo que cabe, no deja de ser el superhéroe más terrenal, sin esconder sus vulnerabilidades y asumiendo la derrota, pero siempre con el propósito de hacer el bien y dando algo de luz, humanismo y esperanza a un mundo en permanente crisis. James Gunn apuesta por el reseteo del universo DCU pretendiendo asegurar más que arriesgar y que lo visto hasta ahora no exista y vendiéndolo como nuevo adalid de las causas nobles pero con un mensaje patriótico más cercano a contribuir a la deriva trumpista con la esperanza de un líder mesiánico que a intentar evitar que el mundo caiga hacia el abismo. Un superhombre para avivar la gloria de un país raído por la apatía, la confrontación y el recelo lo que convierte a James Gunn más en un mercenario de las esencias que en un estimulante renovador incapaz de que la película encuentre algo de personalidad iconográfica y emoción más allá de cuando se intuye la fanfarria de John Williams.
Una película de narración ampulosa y enrevesada que da por hecho más cosas de las que debiera, estructura dispersa y diversas subtramas que hace correr riesgo de empacho, con un guión funcional y confuso que enmienda lo hecho por Zack Snyder y que deja perdidos a los que no son muy conocedores de la mitología del personaje, así como un montaje abrupto y desbocado, prefiriendo subrayar una estética vistosa y colorida apostando por los ingredientes dirigidos al público familiar. James Gunn queda atrapado por una película que se pasa de solemne y convencional y en la que no está presente ese espíritu gamberro desenfadado del que ha sacado partido en otras ocasiones. No se puede negar que cumple el expediente y es entretenida pero, lamentablemente, es un nuevo ejercicio de nostalgia anclado en las hechuras del pasado lejos de explorar nuevos terrenos, personajes tirando del reclamo más obvio en lugar de construir a los referentes del mañana y que deja sabor de cumplir como entretenimiento pero dejar poco poso lo que le lleva a ser un capítulo innecesario con el único fin de refrescar al personaje para el espectador actual y seguir exprimiendo los derechos del mismo a nivel cinematográfico.
Conviene saber: James Gunn inicia una nueva era cinematográfica para DC Comics avalado por su trabajo en las tres entregas de "Guardianes de la galaxia" (2014-2023) y "El Escuadrón Suicida" (2021) en un nuevo reinicio del personaje interpretado en anteriores ocasiones por Christopher Reeve, Brandon Routh y Henry Cavill.
La crítica le da un SEIS