Cannes 2017: La subyugante venganza de Yorgos Lanthimos, el omnipresente Hong Sang-soo y radiografía de la infancia en la antítesis del “american dream”

Cannes 2017: La subyugante venganza de Yorgos Lanthimos, el omnipresente Hong Sang-soo y radiografía de la infancia en la antítesis del “american dream”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 5,00 de 5)
Loading...

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

Había ganas de Lanthimos y “The killing of a sacred deer” es desde ya una de las apuestas más subyugantes del Festival de Cannes de este año aunque es verdad que también de las que más genera división ante la personalidad de un cineasta como el griego que ha llegado para quedarse en al panorama festivalero. Una película malrollera y estilizada que seguro que será uno de los títulos de la próxima temporada. A competición también pudimos ver lo nuevo de Hong Sang-soo y en Quincena de Realizadores la enérgica “The Florida project” de Sean Baker.

“The killing of a sacred deer” es lo nuevo de Yorgos Lanthimos dos años después de “Langosta”, cinta por la que ganó el premio del Jurado de Cannes. Ahora vuelve a contar con Colin Farrell como un padre de familia cirujano que sufre en sus propias carnes una venganza enfermiza y obsesiva hasta las consecuencias más extremas debido a una negligencia que cometió. Un Lanthimos que recuerda mucho al cine de Haneke o al de Kubrick en una cinta que juega con los espacios de esa casa en la que vive la familia subrayándolo con una fotografía opresiva y una música intimidante. Nicole Kidman vuelve a dar un salto sin red con un personaje que parece que vaya a jugar un papel secundario para luego ser clave en la trama de esa familia que viven su particular “Funny games” mezclado con “La decisión de Sophie” y en el que ella es también doctora de profesión. Todo por la rabia, la incomprensión y el odio marcado por un joven que acaba infectando ese núcleo familiar en el que es acogido así como la estabilidad física y psicológica de todos ellos. A destacar el trabajo de Barry Keoghan, al que veremos en “Dunkerque” próximamente y que logra en la película que sólo con sus miradas y comiendo espaguetis ya nos hiele la sangre. Una cinta que fideliza todavía más a los cada vez mayores del director aunque, en verdad, seguirá dejando fuera a los que le pongan peros a su nada convencional filmografía. Para nosotros debería ser de las favoritas a Palma de Oro.

Cannes2017Thekillingofasacreddeer

Cannes2017Thekillingofasacreddeer02

También en competición “The day after” que es lo nuevo del prolífico Hong Sang-soo que viene de triunfar en Locarno con “Ahora sí, antes no”, en San Sebastián como mejor director con “Lo tuyo y tú” y en Berlín con el premio a mejor actriz por “On the beach at night alone”. Ahora presenta “The day after” en la que vuelve a repetir algunos códigos como el del juego de la identidad o el enredo entre personajes apoyándose en un triángulo romántico y laboral entre un editor de libros, su mujer, y la nueva empleada del primero cuya mujer cree que es su amante. Presentada en un blanco y negro que le hace beber del cine de autor europeo de los 60, es evidente la devoción del director coreano por los representantes de la Nouvelle Vague y los que le siguieron, siendo una apuesta simpática que se ve de una manera entretenida aunque no pase de la anécdota como gran parte de sus historias lo que provoca que no le exijan mucho tiempo de preparación, lo que explica su vena prolífica.

Cannes2017Thedayafter

Nos asomamos por la Quincena de Realizadores donde se ha podido ver “The Florida project” de Sean Baker, el director de “Tangerine”. Casi como si fuera una precuela de “American honey”, la cinta de Andrea Arnold que en este mismo certamen puso en el foco en la desesperanza de una generación fruto del derrumbe del sueño americano, Baker nos lleva a esa USA de apartamentos residenciales comunitarios, piscinas, caravanas y perritos calientes en un verano de camaradería y juegos entre tres niños de orígenes diferentes que coinciden en sus vacaciones. Una cinta que es todo un canto a la frescura y a las experiencias de una infancia gracias a tres niños (especialmente una Brooklynn Prince que desarma) que contribuyen a que sea una película muy orgánica y naturista en la que te crees todo lo que ocurre divirtiéndote con las situaciones y travesuras de estos niños sobre los que trasluce el problema de la inmigración, la precariedad económica, el desarraigo familiar y un futuro incierto bajo la atenta mirada de un Willem Dafoe que es el responsable de ese recinto. A pesar de que le sobran unos 15 o 20 minutos siendo reiterativa en alguna situación, el visionado no ha podido ser más refrescante y el público asistente no ha podido ser más entusiasta en la reacción que casi ha sacado a hombros al equipo asistente a la proyección. Una oportunidad para poner definitivamente a este director en el mapa y, quién sabe, si tener algo de presencia en la próxima temporada de premios representando a la cuota más “indie”.

Cannes2017TheFloridaproject

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario