Conexión Oscar 2019: Spike Lee, recuperando el brío

Conexión Oscar 2019: Spike Lee, recuperando el brío

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

Spike Lee estrena esta semana uno de los ejercicios cinematográficos más enérgicos que nos podemos encontrar en el cine reciente. Descarado, ágil y frenético es “Infiltrado en el KKKlan” por la que ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Este año pisa fuerte de cara a conseguir la nominación al Oscar a mejor director, algo para lo que parecía destinado a ser el primer director negro en conseguirlo aunque durante este tiempo le fueran adelantando John Singleton, Lee Daniels, Steve McQueen, Barry Jenkins y Jordan Peele. Y es que durante las últimas dos décadas el “enfant terrible” representante del cine afroamericano irreverente y underground fue evaporándose como artista ganando peso como polemista con declaraciones a tótems de la industria como Quentin Tarantino o Clint Eastwood. Justamente cuando la Academia parecía querer dar por amortizada su carrera, con un Oscar honorífico en 2016, ahora emerge como uno de los contendientes de la temporada.

“Infiltrado en el KKKlan” está basada en la historia real de Ron Stallworth, un detective de Colorado Springs, que logró capturar a miembros del Ku Klux Klan perteneciendo y escalando en la organización hasta ser presidente de una división de la organización sin que nadie sospechara en realidad su origen afroamericano, ya que él estaba en la sombra mientras en realidad se aprovechaba de un policía blanco que acudía por él a los encuentros personales. John David Washington (hijo de Denzel) y Adam Driver dan vida a estos personajes estando también en el reparto Laura Harrier y Topher Grace, que da vida a un alto mando de la organización supremacista en una cinta que es una sátira a la idea del “America first” enarbolada por Donald Trump y que pretende hacer una analogía los hechos de Charlottesville ocurridos el verano de 2017 contando en la cinta también con ilustrativos parlamentos de nombres como Alec Baldwin y Harry Belafonte que en sus breves intervenciones se adentran en la esquizofrenia de una USA dañada por el racismo congénito de un país enquistado en la sociedad generación tras generación.

“¿Cuál es la diferencia entre los personajes de Hollywood y los míos? Que los míos son reales”. Comprometido, directo al grano y fan absoluto de los New York Knicks. Esas podrían ser las señas de identidad de este tipo bajito y polémico que ya cuenta con 61 años. Aunque su verdadero nombre es Shelton Jackson, su madre le apodó “Spike” (barra o clavo en la traducción) por su naturaleza dura y resistente. Ella, una profesora de enseñanza media y su padre, un músico de jazz, se preocuparon siempre de que Spike fuera una persona culta y concienciada. Y efectivamente lo ha sido. Hablar de sus películas es hablar de una protesta continua contra el sistema establecido. Mujeres, audiencias, afroamericanos… Todo es objeto de revisión en sus películas, aunque hace especial hincapié en las diferencias civiles que sigue padeciendo la población negra en Usamerica. “He sido bendecido con la oportunidad de expresar los puntos de vista de la población negra que, de otra manera, no tendría acceso al poder ni a los medios. Tengo que avanzar en esto mientras sea solvente”. Su productora 40 acres & a mule lleva ese nombre recordando que, tras la supresión de la esclavitud al final de la Guerra de Secesión en 1865, en Georgia, se tomó la decisión de distribuir lotes de 40 acres de tierra (160.000 m2) y una mula a algunos de los antiguos esclavos.

Tras varios cortometrajes “Nola Darling” (1986) fue un soplo de aire fresco en el panorama del cine con una comedia nada convencional que desmontaba los tópicos del cine romántico llevándolo a una estética documental con la historia de una joven que no se decide entre sus tres pretendientes. Tras “Aulas turbulentas” (1988) llegaría su trampolín de consolidación con “Haz lo que debas” (1989), cinta que consiguió la nominación al Oscar al mejor guión original gracias a su mirada realista y provocadora de Bedford Stuyvesant, uno de los barrios más humildes de Brooklyn, en el que viven varias familias de raza negra, algunos hispanos, una pareja de comerciantes vietnamitas y una familia italoamericana que tiene una pizzería. Presentada en el Festival de Cannes a competición, Spike Lee salía de su nicho para convertirse en una de las promesas más emergentes del nuevo cine usamericano que cambiaba de década.

“Cuanto más, mejor” (1990) y “Fiebre salvaje” (1991) eran el puente que le llevaría a “Malcolm X” (1992), un ambicioso biopic que era la respuesta al cine comprometido y político de nombres como Oliver Stone. Denzel Washington, en su segunda colaboración con el director, dio vida al carismático líder del movimiento de liberación de la comunidad negra. Al igual que “Haz lo que debas” la cinta tuvo que contentarse en los Oscar con 2 nominaciones, alejándose de las categorías de película y director, pero sí que destacando con una nominación al Oscar a Washington en la que fue una de las cosechas de mayor nivel en la categoría de actor protagonista.

Spike Lee se quitaría algo de intensidad con “Crooklyn” (1993), tras pasar por el aro del biopic más académico, en una comedia dramática que muestra la vida de una familia negra de clase media de Brooklyn a través de una niña de 10 años destacando a la estupenda Alfre Woodard. A partir de ahí comienza la intrascendencia y el desinterés que dejan los títulos sucesivos de la carrera de Spike Lee demasiado imbuido por el lado más panfletario de su mensaje y olvidándose de lo más importante, el espectador. Aun así la denuncia y el revisionismo histórico seguía presente con trabajos más o menos interesantes entre los que destaca el documental “Cuatro chicas”, que le vale una nominación al Oscar en 1998, donde cuenta los detalles sobre la bomba que, en 1963, se puso en una iglesia de Birminghan que mató a cuatro jóvenes escolares.

Películas como “Una mala jugada” (1998), “Nadie está a salvo de Sam” (1999), “The original kings of comedy” (2000), “Bamboozled” (2000) y “Ella me odia” (2004) están muy por debajo de su talento pero con “La última noche” (2002) sorprende en el retrato verista de las últimas 24 horas en libertad de un tipo, destinado a ser el rey de Manhattan, pero que debido a una condena por tráfico de drogas ve como todas las oportunidades que han caído en su vida han sido desperdiciadas. Una cinta atmosférica en la que Lee está más atinado que nunca en el drama apoyado en la fuerza de la mirada herida de Edward Norton.

Con “Plan oculto” (2006) brinda al público lo que pedía en un homenaje al cine de los 70, vibrante e intenso, volviendo a contar con Denzel Washington en el que ha sido uno de los éxitos populares de la carrera del director siendo su película más taquillera hasta la fecha con 88 millones de dólares. Lee también intentó, en este caso con menor fortuna, deslumbrar en el cine bélico con “Miracle at St. Anna” (2008) sobre cuatro soldados estadounidenses negros que se ven atrapados en una villa toscana durante la II Guerra Mundial.

En esta última década, la carrera de Spike Lee no ha podido ser más errática pero en verdad el director no ha parado encargándose de documentales centrados en figuras inspiradoras para él como las de Kobe Bryant, Michael Jackson, Mike Tyson, genios de la stand-up como Katt Williams o Jerrod Carmichael, así como figuras anónimas pero reveladoras como Mo´ne Davis, jugadora de béisbol de 13 años, o Rodney King, la víctima de la brutal paliza policial que avivó los disturbios de 1992 en Los Ángeles en un mediometraje para Netflix en 2017, canal que también ha alojado la versión televisiva de “Nola Darling”, su primer trabajo en el cine. Por el camino largometrajes como la historia de conocimiento de un nieto con su abuelo en un verano en Brooklyn en “Red hook summer” (2012), el remake de “Old boy” (2013)  o una particular versión de la historia de Lisístrata (y su huelga de sexo) en “Chi-Raq” (2015), donde por supuesto todo viene desencadenado por un acto de violencia racial.

Ahora con “Infiltrado en el KKKlan” ofrece un policiaco, buddy movie, thriller y denuncia social con Spike Lee rodando vigorosamente y en su salsa funcionando todo a un ritmo trepidante y sin miramientos en la trama de un agente infiltrado en el Ku Kux Klan en lo que termina siendo un golpe desde dentro de una manera entretenidísima con aire del cine detective de los 70 y el “blaxpoitation” que se plasma en todas las escenas musicales (atención a ese club en el que se lleva a cabo la celebración racial como si fuera una misa de domingo en Harlem) y de acción (la secuencia final) que tiene la película. A ello contribuye un montaje frenético y vistoso con Lee en pleno estado de forma. Esperemos que este nuevo e intermitente pico en su carrera no vuelva a ser un fenómeno fugaz y la voz de Spike Lee, tan bocachancla como necesaria, siga sonando en un cine USA que necesita de talentos que se cuestionen todo lo preconcebido y las bases de un sistema de bienestar que nada en la desigualdad.

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario