“Joker”

“Joker”

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La web oficial.

El argumento: Arthur Fleck es un hombre ignorado por la sociedad, cuya motivación en la vida es hacer reír. Pero una serie de trágicos acontecimientos le llevarán a ver el mundo de otra forma. Película basada en Joker, el popular personaje de DC Comics y archivillano de Batman, pero que en este film toma un cariz más realista y oscuro.

Conviene ver: “Joker” ha vivido desde el primer momento en la expectación que genera el personaje, y todo lo que rodea al universo de Batman en particular, y del mundo de los superhéroes en general, aumentado con unas estupendas críticas que aúpan a la película a un nivel todavía más alto que el de “El caballero oscuro”, el fenómeno de crítica y de público de 2008 que tantas semanas encabezó el portal IMDB. El que empezó como un proyecto apócrifo impulsado por Martin Scorsese,y separado de las sagas en vigor por parte de DC terminó siendo heredado por Todd Phillips como director, especialista en la comedia USA con cintas como “Resacón en Las Vegas” y “Salidos de cuentas”, y con Bradley Cooper como productor, ha terminado siendo un trabajo en cierta manera continuista con lo que hizo Christopher Nolan. A pesar del desdén con el que se trata a los directores de comedia, y teniendo en cuenta que después de ver a Jack Nicholson, Heath Ledger y Jared Leto el personaje no tenía (a priori) nada más que contar, eso no ha sido así y nos lleva a sus orígenes a ritmo de Send in the clows de Stephen Sondheim y That´s life en la voz de Frank Sinatra y con no pocas referencias.

Como si en cierta manera recuperara su personaje de “En realidad, nunca estuviste aquí”, Joaquin Phoenix vuelve a ser un personaje solitario y con problemas que malvive con una madre enferma. Es un aspirante a cómico que lo máximo a lo que ha podido llegar es a ser un payaso de poca monta en shows infantiles aprovechándose de una risa patológica de hiena característica, llamativa y punzante, fruto de un trastorno de personalidad detectado y que son las lágrimas de ese payaso ante un mundo cruel que siente que no le ha dado lo que él merece. Fascinado por los oropeles de la stand-up comedy y del sistema de entretenimiento televisivo (con un show presentado por Robert De Niro recordando a su personaje de “El rey de la comedia”) pasa sus días ese Arthur Fleck que deambula entre reproches y ataques de los demás que, sólo en el mejor de los casos, es simplemente desdén creyéndose él que puede aportar al mundo más talento de lo que tiene en realidad ensayando frente al espejo incluso movimientos para una hipotética entrevista televisiva en su show favorito. Con este panorama, y atravesando una ciudad de Gotham plomiza y en permanente inestabilidad, con la violencia callejera y el odio racial como paisaje del hábitat natural, la cinta nos lleva a través del viraje de este tipo que, al igual que el Travis Bickle de “Taxi driver”, quiere ver el mundo arder (al menos desde su pensamiento interior) hasta que un hecho que se le va de las manos destapa todo lo que hay debajo de este enfermo mental asocial caldo de cultivo para la violencia y la destrucción que no se enfrenta a la sociedad traumatizada por la Guerra de Vietnam sino por las consecuencias del liberalismo económico representado por Thomas Wayne.

“Joker” es una obra maestra sobre la deriva de una mente enferma, insegura y fascinada por la fama, así de cómo es el hecho de convivir con la locura y cómo lo ven los demás entre la ignorancia y la condescendencia. Un payaso de medio pelo, que sólo quiere ser aceptado y querido en una sociedad que expulsa al distinto, transformado en asesino y líder de masas de la rebelión frente a los poderosos como fruto de una sociedad desencantada fiel reflejo de nuestros días y que, al igual que en “Network”, ha estado demasiado tiempo resignada sin alzar la voz aunque aquí esto corra el riesgo de que se traduzca en violencia contagiosa e incontrolable siguiendo una corriente por inercia más que por conocimiento. Existe mucha manía de etiquetar pero “Joker” podría ser tanto cine de superhéroes como un capítulo de “Mindhunter”. El envilecimiento de un perturbado con el aire decadente de la citada cinta de Scorsese y el nervio y tensión que se corta en el ambiente del mejor Fincher. Ese es el mérito de un Todd Phillips que construye una película exquisita, elegante y subyugante siendo fruto de debate que si el cine es una analogía de nuestro tiempo y “Joker” pretende retratar como estamos, con locos magnificados por el factor mediático y el extremismo de los populismos, estamos condenados. A ello contribuye también la atmosférica música de Hildur Guðnadóttir y una estética intencionadamente setentera. La cinta no escatima en seguir un tono violento y crudo nada complaciente para una película que, en teoría, nace también con vocación comercial para un público amplio pero aquí ha pesado la voz del personaje y el sello que ha querido darle el autor a cualquier tipo de pretensión para tener satisfecho al espectador medio.

¿Puede hacer un loco que su causa se convierta en bandera enarbolada por los indignados? ¿Ha hecho tanto mal el capitalismo para que los afectados sólo puedan actuar en contra de él a través de la violencia? ¿Se justifican en cierta manera actos cuando los hace un personaje en teoría de cómic pero al que se le pretende dar un matiz de posición ideológica de manera interesada o no? ¿Es más peligroso el loco o la masa de fanáticos que les siguen? Con unos toques propios de las historias de Batman, y que quedan bien insertadas y coherentes con lo que hemos conocido después de Bruce Wayne, “Joker” asegura la conversación sobre el declive del imperio social y económico construido a lo largo de décadas y afortunadamente el rato de buen cine con un Joaquin Phoenix del que ya sabíamos todo lo que era capaz pero que aquí da un salto más dando vida al que es el mejor Joker, aunque sólo sea por el hecho de que él lo construye desde el principio y hasta su viraje hacia el mal, sin tenerlo que interpretado ya definido por concepto y tirando de tics y excentricidades como se lo encontraron en bandeja los anteriores intérpretes. Un actor que por calidad e intensidad es todo un animal interpretativo que se reinventa, sorprende al espectador y pone toda la carne en el asador sin miedo a que ese volcarse tanto le termine llevando por delante. Joaquin Phoenix, y es que actualmente sólo Daniel Day-Lewis o Christian Bale parecen jugar en esa liga, es un lujo para la interpretación que le ha llevado a representar la ambición en el coliseo de Roma, a ser una persona adorable enamorado de una voz tecnológica o seguir los mandatos del líder de una secta siendo un bala perdida con rasgos simiescos. Verlo en la película no es sólo un espectáculo sino una de las mejores interpretaciones que se han podido ver en el cine, no dando vida al villano de Batman, sino a un hombre maltrecho emocionalmente en su abismo hacia la locura y hacia las contrapuertas del infierno del mal. Un Oscar que si llega finalmente como debiera (y apostamos desde ya) será incontestable como guinda para uno de los mejores títulos de la temporada y uno de los mejores intérpretes de las últimas décadas.

Conviene saber: León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 2019 y vista en el Festival de Toronto 2019.

La crítica le da un NUEVE

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Comentarios

GM - 07.10.2019 a las 18:10

Cristian Bale??!!! Actor mediocre como mucho que basa toda su técnica como actor en el cambio fisico llevado al maximo y en ofrecer una supuesta intensasidad que enmascara sus limitaciones actorales. Además, limitado a un tipo de cine comercial y poco arriesgado. Ponerlo a la altura de Daniel Day Lewis o J. Phoenix es una blasfemia absoluta.

Xan - 25.10.2019 a las 09:08

A ver, después de verla dos veces (la primera no pude verla en V.O.) creo que se está exagerando un poco con algunas críticas. Es mi humildísima opinión y no pretendo que sea nada más que eso, una opinión. Me parece una buena película, a mí me ha gustado pero creo que no es una obra maestra. Si tuviera que darle una nota sería un siete, darle un nueve me parece demasiado. A riesgo de equivocarme creo que va a ser uno de esos casos en los que pasados unos años del estreno la opinión de la película puede empezar a cambiar y mirarse con incomprensión tanta euforia con ella. Esto ya ha pasado muchas veces tanto a favor como en contra, me ha pasado a mí mismo, que he redescubierto pelis que la primera vez que vi no me gustaron especialmente o no entendí. Así que si pasados unos años sigue siendo una obra fundamental e incluso yo empiezo a verlo así, fenomenal, me alegraré de tener otra obra maestra para disfrutar.
Sobre Joaquín Phoenix tengo que decir que está fantastico pero creo que también hay algo de exageración igual que con la peli. Las dos primeras veces que sale la famosa risa en la pantalla creo que están un pelín sobreactuadas, cosa que no ocurre después el resto de la película.

Xan - 25.10.2019 a las 09:11

Y me encanta Christian Bale

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