“Lazzaro feliz”

“Lazzaro feliz”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (3 votos, media: 4,67 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

La web oficial.

El argumento: Lazzaro, un joven campesino de excepcional bondad, vive en La Inviolata, una aldea que ha permanecido alejada del mundo y es controlada por la marquesa Alfonsina de Luna. Allí, la vida de los campesinos no ha cambiado nunca; son explotados, y ellos, a su vez, abusan de la bondad de Lazzaro. Un verano, se hace amigo de Tancredi, el hijo de la Marquesa. Entre ellos surge una amistad tan preciosa que hará viajar a Lazzaro a través del tiempo y le llevará a conocer el mundo moderno.

Conviene ver: “Lazzaro feliz” es el nuevo trabajo de Alice Rohrwacher siendo un homenaje a la Italia rural, engañada y neorrealista con mensaje sobre la corrupción interesada que se aprovecha del más inocente y que homenajea a Antonioni, De Sica, Fellini o Buñuel. Si se entra en su fábula se disfruta mucho y ese viaje se emprende de la mano de Lazzaro, un inocentón  campesino en un pueblo en un lugar indeterminado llamado Inviolata, alejado del mundo y a merced de los poderosos y crápulas debido a la ignorancia de los suyos que trabajan a destajo casi como si fueran hamsters en una rueda alejados del mundanal ruido. Precisamente, Lazzaro es “el chico para todo”, siempre trabajador, noble y sin negarse a nada, que basa su felicidad del título en ser útil a los demás, haciéndose amigo de Tancredi, el hijo adolescente de la Marquesa Alfonsina de Luna, controladora del lugar junto al cacique del pueblo, que fingirá con la ayuda de Lazzaro su propio secuestro. La cinta tiene una primera hora con claro sabor rústico que nos lleva al cine neorrealista italiano de los 50 y 60, como el de los Taviani, para luego derivar en un punto de inflexión con obligado e inesperado salto en el tiempo, denunciando los sistemas de explotación tanto los de ahora como los de antaño, que la lleva a ser una fábula con un valiente mensaje sobre nuestra era y que, al final, radica en que lo fundamental es la nobleza y la solidaridad entre unos y otros, así como las familias que construimos a nuestro alrededor aunque entre sus miembros no haya lazos de sangre, siendo el protagonista el anclaje de las desventuras, preocupaciones y caídas en desgracia de cada uno de ellos. Y es que por mucho que todo cambie la Historia es cíclica y la explotación en forma de esclavitud encubierta, con los poderosos aprovechándose de los débiles, continúa aunque sea de diversa forma generación tras generación destrozando la inocencia de la buena gente siendo la misma la capacidad de no morir y resurgir siempre de las cenizas por muy mal que el mundo nos lo haga pasar. Costumbrismo mágico de bella fragilidad (para muestra las sucesivas manos para comprobar la fiebre de Lazzaro), la que transmite con inocencia un protagonista entrañable (con mirada tan ausente de malicia como de ignorante impavidez prestada por el debutante Adriano Tardiolo) en una cinta con mensaje social, que promueve voluntariamente su ambigüedad temporal, que se mueve entre la nostalgia de modos de vida menos avanzados y más puros y la denuncia al capitalismo más feroz e impersonal que va del ruralismo crudo a la ciudad deshumanizada en la que la burguesía vive en la apariencia tras la explotación de la burbuja de los bancos y los más miserables malviven entre la picaresca en dos ambientes en los que el lobo es la referencia al diferente, al que se rechaza de acoger, y también al miedo a lo desconocido. Una joya tan inclasificable como impagable planteada con gran originalidad, inteligencia, humanismo y lirismo.

Conviene saber: Premio al mejor guión en el Festival de Cannes 2018 y ganadora del Premio especial del Jurado y del Premio de la Crítica en el Festival de Sitges 2018.

La crítica le da un NUEVE

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario