Hollywood canalla: George Nader, el sacrificio que salvó la carrera de Rock Hudson

Hollywood canalla: George Nader, el sacrificio que salvó la carrera de Rock Hudson

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (Sin votaciones)
Cargando...

Deja tu comentario >>

Querido primo Teo: 

A mediados de los años cincuenta, un joven Rock Hudson se convirtió en una de las grandes estrellas de Hollywood gracias a "Obsesión" (1954), el melodrama de Douglas Sirk. Hasta entonces había acumulado una docena de películas, muchas de ellas en papeles secundarios y poco memorables, pero Sirk supo descubrir bajo aquel físico monumental a un actor capaz de transmitir vulnerabilidad y sensibilidad. De pronto, Hudson se transformó en el objeto de deseo de millones de espectadoras y los Estudios comenzaron a verlo como el sucesor natural de Cary Grant. El joven actor parecía esculpido en los talleres de Carrara y poseía un encanto irresistible ante la cámara. A su lado, otro aspirante a luminaria y también con un atractivo superior a la media, George Nader, trataba de abrirse camino en la industria. Su carrera parecía prometedora: en 1955 recibió el Globo de Oro a la estrella emergente por el western "Entre el valor y el dinero".

Hudson y Nader tenían mucho más en común que su físico y sus ambiciones. Ambos estaban representados por el poderoso y temible Henry Willson y ambos eran homosexuales en una industria que exigía a sus estrellas masculinas proyectar una imagen de heterosexualidad irreprochable.

En el Hollywood de los años cincuenta, la homosexualidad podía convertirse en una sentencia profesional. Confidential, la revista sensacionalista que había hecho del escándalo de las celebridades un negocio millonario, tenía a Hudson en el punto de mira. La publicación había reunido material comprometedor sobre su vida privada y amenazaba con revelar aquello que podía destruir la imagen del nuevo ídolo romántico de Universal Pictures.

Fue entonces cuando comenzó una de las operaciones más turbias del Hollywood clásico. La historia más extendida sostiene que Henry Willson, decidido a proteger a su cliente más valioso, permitió que otros de sus representados fueran utilizados como chivos expiatorios. George Nader quedó especialmente expuesto por los rumores sobre su homosexualidad y por su relación con el círculo íntimo de Hudson.

Los mecanismos de aquella industria eran implacables: cuando una estrella amenazaba con caer, siempre había alguien con menos poder al que arrojar a los leones. En el caso de Hudson, además, Willson recurrió a una estrategia aún más convencional: organizó su matrimonio con Phyllis Gates, su propia secretaria, en un intento de silenciar los rumores y fabricar una apariencia de respetabilidad doméstica.

La boda no fue, sin embargo, la única maniobra de Willson para proteger a Hudson. El agente llegó a proporcionar a Confidential información comprometedora sobre otros de sus clientes, entre ellos Rory Calhoun y Tab Hunter, desviando hacia ellos la atención que amenazaba al actor que constituía su mayor fuente de ingresos. En ese clima de chantaje, miedo y complicidades, George Nader también quedó atrapado.

Aunque algunos relatos posteriores presentan su caso como el de un actor deliberadamente sacrificado por Willson para salvar a Hudson, los pormenores exactos del supuesto acuerdo con Universal Pictures y Confidential no están tan documentados como se ha repetido durante décadas. Lo que sí resulta indiscutible es que Nader sufrió las consecuencias de un sistema que protegía la fachada heterosexual de sus estrellas a costa de destruir la carrera de quienes tenían menos poder.

Mientras Hudson seguía ascendiendo hacia el estrellato, siendo nominado al Oscar por "Gigante" (1956), Nader tuvo que buscar una segunda oportunidad lejos de Hollywood. Su carrera estadounidense se fue apagando, pero Europa le ofreció una inesperada revancha. En Alemania encontró una nueva popularidad interpretando al agente del FBI Jerry Cotton en una serie de películas de aventuras que alcanzaron un enorme éxito en aquel país.

Nader protagonizó ocho entregas entre 1965 y 1969 y consiguió convertirse allí en una estrella de culto. Un accidente de automóvil sufrido a mediados de los años setenta, que le provocó una lesión ocular, terminó obligándole a abandonar definitivamente la interpretación. Lejos de rendirse, encontró una nueva vida profesional en la literatura: en 1978 publicó "Chrome", una novela de ciencia ficción pionera por abordar abiertamente una relación amorosa entre un hombre y un androide.

Quizá por gratitud hacia quien había pagado parte del precio de su supervivencia en Hollywood, o simplemente porque Nader pertenecía a ese reducido círculo de personas en las que Hudson confió hasta el final, el actor no olvidó a su viejo amigo. Nader estaba unido sentimentalmente a Mark Miller, secretario personal de Hudson, con quien compartió su vida durante décadas.

Cuando Hudson murió en 1985, Nader y Miller figuraron entre sus principales herederos. No sabemos si aquella decisión fue una forma de saldar una vieja deuda, pero resulta difícil no advertir cierta ironía: el hombre cuya carrera habría sido utilizada para proteger el secreto de Hudson terminó recibiendo, décadas después, una parte del legado de la estrella cuya imagen había contribuido a preservar.

Mary Carmen Rodríguez

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

Suscríbete
Notificar
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
0
Me encantaría conocer tu opinión, comenta.x
()
x