Hollywood canalla: La muerte de River Phoenix, las contradicciones detrás de la estrella
Querido primo Teo:
A sus 23 años, River Phoenix estaba en la cima de su carrera y completaba la transición de estrella juvenil, ídolo de la generación noventera del Nuevo Vale y el más guapo y aclamado por las carpetas en celo de la época, a actor respetado. La crítica lo consideraba el heredero natural de James Dean y había celebrado especialmente sus trabajos en "Un lugar en ninguna parte" (1988), por la que fue nominado al Oscar, y "Mi Idaho privado" (1991). Al mismo tiempo, proyectaba una imagen prácticamente impoluta y se había convertido en un referente para los profetas de la vida sana: era vegano, miembro destacado de PETA y estaba muy implicado en causas humanitarias, cuando la defensa de estas cuestiones todavía no constituía una estrategia de marketing perfectamente orquestada por las agencias de representación. En definitiva, si entonces hubiera existido Google y hubiéramos buscado "tío sano", probablemente nos habría aparecido River Phoenix.
Pero la realidad era muy diferente y aquella burbuja estalló durante la madrugada del 31 de octubre de 1993. El actor, que en aquel momento se encontraba en Utah rodando "Dark blood", había viajado a Los Ángeles para asistir a una actuación en The Viper Room, el club propiedad de Johnny Depp. Allí tocaba esa noche Michael "Flea" Balzary, bajista de Red Hot Chili Peppers, y Phoenix acudió acompañado por su novia, la actriz Samantha Mathis, y sus hermanos Joaquin, que por entonces todavía utilizaba el nombre artístico de Leaf, y Rain.
Aproximadamente a la una de la madrugada, Phoenix comenzó a sentirse mal. Sufrió mareos y vómitos antes de desplomarse y comenzar a sufrir convulsiones. Su hermano Joaquin llamó al 911, mientras Rain intentaba reanimarlo y Samantha Mathis, completamente aterrorizada, asistía a una escena que años después describiría como traumática.
A los pocos minutos llegaron los servicios de emergencia y encontraron a Phoenix en parada cardíaca. Fue trasladado al Cedars-Sinai Medical Center, donde los médicos intentaron reanimarlo durante varios minutos, pero no pudieron salvarle la vida. River Phoenix fue declarado muerto a la 01:51h de la madrugada. La autopsia reveló la presencia de múltiples sustancias en su organismo, entre ellas marihuana, Valium, cocaína y heroína. La combinación de drogas había provocado una intoxicación aguda que terminó en una parada cardíaca.
La conmoción en la siempre pacífica comunidad de Tinseltown fue inmediata. La muerte de Phoenix resultaba especialmente perturbadora porque contradecía frontalmente la imagen pública que había construido: la del joven comprometido, vegetariano, defensor de los animales y de las causas humanitarias. ¿Cómo había ocurrido aquella tragedia y por qué apenas se sabía nada de sus problemas con las drogas?
En realidad existían varias versiones de River Phoenix: el actor aclamado por la crítica y el público, la estrella comprometida y venerada por sus admiradores y, en la intimidad, una persona cuya conducta relacionada con las drogas preocupaba profundamente a algunos de sus allegados.
River Phoenix era, en cierto modo, uno de los hijos del movimiento "hippie". Sus padres, John y Arlyn Bottom, abandonaron durante un tiempo la vida convencional: él trabajaba como jardinero y ella como secretaria y, a finales de los años sesenta, se trasladaron a una comunidad alternativa en Oregón, donde nació buena parte de su descendencia. Más tarde se incorporaron a Los Niños de Dios, una organización religiosa de carácter sectario, y cambiaron el apellido familiar de Bottom por el de Phoenix antes de marcharse como misioneros a Sudamérica.
A comienzos de los años ochenta, la familia Phoenix regresó a Estados Unidos prácticamente sin recursos y descubrió que sus hijos podían convertirse en la salvación económica del hogar. River comenzó a trabajar en televisión y publicidad hasta que, a los 16 años, se convirtió en una estrella gracias a "Cuenta conmigo" (1986) de Rob Reiner.
Durante el rodaje de esta película ya pudo comprobarse que el muchacho no le hacía ascos a la marihuana, aunque sus problemas no terminarían ahí. Cuatro años después, su relación con la actriz Martha Plimpton, a quien había conocido durante el rodaje de "La costa de los mosquitos" (1986), se deterioró, entre otras razones, por el consumo de drogas de Phoenix. La relación terminó definitivamente en 1990.
Por entonces, el actor se preparaba para interpretar a un joven chapero en "Mi Idaho privado" (1991) y quiso aproximarse al mundo de la prostitución masculina para comprender mejor a su personaje en la aclamada cinta de Gus Van Sant. Ese proceso lo puso en contacto con ambientes en los que las drogas duras estaban presentes y, según distintos testimonios, comenzó entonces su relación con la heroína y otras sustancias.
Y volvemos a la noche del 30 de octubre de 1993. El rodaje de "Dark blood" estaba resultando problemático y la producción sufría continuos retrasos, mientras Phoenix atravesaba un periodo personal cada vez más complicado. El actor había viajado a Los Ángeles especialmente por su interés en la actuación de Flea en The Viper Room. Aquella noche acudió al club junto a Samantha Mathis y sus hermanos Joaquin y Rain.
Phoenix esperaba incluso participar en la actuación, pero finalmente no llegó a hacerlo. En algún momento de la noche consumió una combinación de cocaína y heroína conocida como "speedball". Poco después comenzó a encontrarse mal. Lo que sucedió exactamente durante esos últimos minutos ha sido objeto de numerosas versiones, pero el resultado fue inequívoco: a los 23 años, River Phoenix moría delante de uno de los clubes más famosos de Los Ángeles.
Al igual que había sucedido con James Dean, aunque en circunstancias completamente distintas, la muerte convirtió a River Phoenix en una leyenda. Su prematuro final congeló para siempre la imagen del joven hermoso, talentoso y comprometido que Hollywood había convertido en símbolo de la Generación X. Pero detrás de aquella imagen luminosa existía un hombre mucho más vulnerable, atrapado entre la celebridad, las expectativas que los demás habían depositado sobre él y sus propias contradicciones. River Phoenix no murió siendo el rebelde romántico de una película: murió siendo un joven de 23 años que no pudo escapar de aquello que durante demasiado tiempo había permanecido oculto detrás de la estrella.
Mary Carmen Rodríguez






















