Conexión Oscar 2015: Megan Ellison, rebeldía y determinación frente a los grandes Estudios

Conexión Oscar 2015: Megan Ellison, rebeldía y determinación frente a los grandes Estudios

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (3 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

No sólo de Weinstein vive la carrera por el Oscar, en las dos últimas temporadas con un poder algo más diezmado, sino que desde hace unos pocos años tenemos a otro nombre que se está erigiendo como clave a la hora de hablar de los tejemanejes que surgen detrás de las campañas por el Oscar. Y es que aunque la calidad es tu mejor carta de presentación, todo el mundo sabe que sin una buena operación de marketing detrás es imposible que acabes triunfando en los Oscar por mucho que a veces queramos pensar en la pureza del cine y en la buena fe de académicos y productoras. Todo es negocio y nombres como el de Harvey Weinstein o Megan Ellison, nuestra protagonista de hoy, nos lo recuerdan día a día.

Megan Ellison tiene sólo 28 años y, en realidad, no es más que una niña bien que ha dedicado parte de la fortuna familiar a financiar películas que parecía que nunca iban a salir adelante por parte de un gran Estudio. Su padre, Larry Ellison, es el fundador de Oracle por lo que Megan es de esas chicas adineradas que tienen el dinero por castigo. Decidió centrarse en la producción y distribución de películas y su padre contribuyó a la inversión inicial con 200 millones de dólares. Megan Ellison no ha tardado en hacerse un hueco, no sólo impulsando películas interesantes que lo hubieran tenido muy difícil en otras circunstancias sino, casi inesperadamente, convertirse en casi un valor seguro para llevar tu película hasta los Oscar.

Los contactos lo son todo y ser hija de Larry Ellison le han abierto las puertas de par en par en la industria a una joven que abandonó sus estudios de cine en la Universidad de California para tomarse un año sabático y viajar por lugares del mundo como el Himalaya. Un viaje sin duda inspirador para ella ya que Annapurna Pictures, su productora, debe el nombre a una de las cordilleras del icónico paisaje.

Ellison ha desafiado a los Estudios (siempre recelosos a la hora de invertir en un tipo de producciones de calidad pero con gran incertidumbre a la hora de prever su rentabilidad) y se explica su éxito gracias a ese respaldo económico que ha tenido desde el inicio. Una modesta empresa en espíritu, pero con un gran capital detrás, que le ha permitido tirarse a la piscina sin agua y no tener miedo a abrirse la cabeza, algo que no se pueden permitir otras productoras de similar perfil, al menos en los inicios. Ellison ha irrumpido en la industria sin complejos, siempre apoyando un cine inteligente y genuino, y esa apuesta le está dando sus frutos.

“Waking Madison” fue su primera película en 2010, la historia de una chica que intenta superar su desorden de personalidad estando recluida durante 30 días en huelga de hambre, siendo un trabajo escrito y dirigido por Katherine Brooks. Después vendría la turbia “Passion play” con Megan Fox, Mickey Rourke y Bill Murray, y ese mismo año la más bienintencionada “Main Street” con Colin Firth encabezando un reparto de campanillas. Películas pequeñas, que pasaron desapercibidas, pero todas con voz propia. Eso sí, no cumpliría ni un año en la producción cuando Ellison impulsó el proyecto western de los Coen, un remake de “Valor de ley”, modélico y sin desmerecer al original que hizo que el género volviera a irrumpir (¡y de qué manera!) en los Oscar tras muchos años de ausencia. 10 nominaciones para la película de los Coen.

En 2011 sólo presentó “Catch 44” pero en 2012 confirmó que lo de “Valor de ley” no había sido casualidad. Precisamente aliada con The Weinstein Company estuvo detrás de “Sin ley” de John Hillcoat, “Mátalos suavemente” de Andrew Dominik y “The master” de Paul Thomas Anderson, tres películas que funcionaron muy bien en el circuito festivalero, crípticas y personales, que en el caso de la última le valieron 3 nominaciones al Oscar. Pero igual que TWC terminó desechando la campaña de “The master” a favor de “El lado bueno de las cosas”, Ellison hizo lo propio y se centró en otra de sus bazas, “La noche más oscura”. Una intensa recreación sobre la búsqueda y captura de Bin Laden a través de una mujer con la que ella misma podría sentirse identificada, fría y determinada. Y es que Ellison es una de esas relaciones públicas en la sombra que prácticamente no concede entrevistas, esquiva, y que va creando un aura de misterio a su paso teniendo preferencia por una indumentaria casi de camuflaje compuesta por pantalones y sudadera con capucha. La película de Kathryn Bigelow convenció a las asociaciones de críticos y llegó a los Oscar con 5 nominaciones. Ese mismo año también hizo algo de ruido con “Spring breakers” incluso orquestándose una campaña muy particular pidiendo (o no) la nominación al Oscar para James Franco.

En 2013 volvió a aliarse con Weinstein para distribuir “The grandmaster” (nominación al Oscar a la mejor fotografía y al mejor vestuario el año pasado) y colocó no sólo una sino dos películas entre las mejores cintas del año para los Oscar. Por un lado la más popular y ligera “La gran estafa americana” de David O. Russell y por otro la humana y emocional “Her” de Spike Jonze. 10 nominaciones sin premio para la primera (curiosamente mismo dato que “Valor de ley”) y 1 Oscar al mejor guión original para la segunda de las 5 nominaciones a las que optaba. Eso sí, su premio fue ser la primera mujer y cuarta persona en lograr dos nominaciones a la mejor película un mismo año. Y es que la niña no ha tardado en hacerse mayor y convertirse en una avezada rapaz que sobrevuela el panorama cinematográfico impulsando a películas de bajo coste y pretensiones que terminan convirtiéndose en un pequeño fenómeno estando en boca de todos.

Este año vuelve a la carrera con la que parece que sería su quinta película nominada al Oscar en sólo cinco años. Hablamos de “Foxcatcher” de Bennett Miller, oscura película a través de un suceso luctuoso y deportivo ocurrido a mediados de los 90 que fue aplazada un año (hubiera competido directamente con las otras dos bazas de Ellison) y que llega a la carrera de 2015 como la única gran baza de la, cada vez menos, modesta productora. Tras pulsar una vez más el ambiente festivalero, todas sus películas suelen pasar por los grandes festivales europeos y norteamericanos para ir ganando visibilidad y ruido (“Foxcatcher” ganó en Cannes el premio al mejor director), Megan Ellison sigue ganando relevancia como nombre clave en el Hollywood contemporáneo y como una alternativa (en ocasiones han unido fuerzas) de Weinstein a la hora de manejar los designios académicos, aunque ya hayan tenido alguna fricción y se negaran a participar conjuntamente en “Inherent vice” de Paul Thomas Anderson (al final la película fue financiada por Warner) echándose las culpas mutuamente por los malos resultados económicos que tuvo la anterior cinta del director.

Este buen maestro en la sombra, un nada despreciable capital familiar y cierta inteligencia e intuición a la hora de elegir proyectos, convierten a Megan Ellison en un nombre que seguirá dando que hablar y que, al margen del negocio, siempre habrá que agradecer que de aire a un tipo de películas que sin gente como ella quedarían fuera de todo circuito académico y que, en muchas ocasiones, ni siquiera verían la luz. ¿Y para el año siguiente?Ya cuenta con “The revenant” de Alejandro González Iñarritu protagonizada por Leonardo DiCaprio. Lo dicho, no hay que perderle ojo.

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario