Conexión Oscar 2018 ¿Por qué ha ganado “La forma del agua?

Conexión Oscar 2018 ¿Por qué ha ganado “La forma del agua?

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Querido Teo:

“La forma del agua” ha podido con las acusaciones de plagio vertidas sobre Guillermo del Toro en esta recta final de carrera al Oscar fruto de las múltiples referencias que tiene su obra. El mexicano ha logrado redondear una gran noche en la cúspide Hollywood con 4 Oscar en la que, él mismo lo ha reconocido y no puede tener más razón, es su película más redonda y depurada. Las 13 nominaciones eran un fiel reflejo de una cinta que está a gran altura en cualquier aspecto en que la podamos valorar y de la que sólo sorprende que se quedara fuera de las categorías de efectos visuales y maquillaje y peluquería, debido a lo fundamental que han sido estos campos para dar forma (nunca mejor dicho) a la criatura marina que interpreta Doug Jones. Superadas esas acusaciones, así como el hecho de que el Gremio de Actores (SAG), siempre nos parecerá inexplicable, no la nominara a mejor reparto hacía presagiar que le podía pasar como otras cintas de alto valor técnico y artístico que no terminaban de rematar el premio gordo. Esto no ha sido así en un año en el que, marcado por la oscuridad de la era de Donald Trump, y con Hollywood destapando sus peores fantasmas, la Academia ha querido refugiarse en una película más reconfortante, impecable en su factura, y que apuesta por la capacidad de soñar, enamorarse y, sobre todo, comunicarnos y salir de la triste realidad que nos invade como sociedad.

Una carrera que parecía destinada a que Christopher Nolan se llevara el Oscar a mejor director (estaba en el top de todas las predicciones este verano) ha terminado virando en favor de un mexicano, un niño grande que, fruto de su desbordante personalidad e inventiva tiene más proyectos que quedaron en agua de borrajas que llegaron a buen puerto en su filmografía, entroncando de una manera bastante lógica con los últimos trabajos de realizadores premiados en la categoría de dirección. No es fácil sacar adelante una película del mexicano, ante la complejidad de unas ideas que siempre exigen un reto a la hora de mostrarse en pantalla como ya ha demostrado en una carrera que tiene como puntales a cintas como “Mimic”, “El espinazo del diablo”, “El laberinto del fauno” (su primer amago en los Oscar siendo nominado al mejor guión original) o la infravalorada “La cumbre escarlata”. Por el camino, entre otras, la trilogía de “El hobbit” (que finalmente encaró Peter Jackson tras ser Del Toro la primera opción), la película de “En las montañas de la locura” de H.P. Lovecraft o una nueva versión de “Pinocho”. En las entrevistas promocionales de “La forma del agua” (León de Oro en el Festival de Venecia) siempre se le ha notado su satisfacción por haber rodado una película que le ha dejado plenamente orgulloso como realizador a pesar de que beba de cintas como “La mujer y el monstruo”, “La bella y la bestia” o “Amélie”, por sólo decir unas pocas.

Era un año incierto éste, uno de los más complicados para pronosticar el premio a mejor película, pero viendo cómo la ido la carrera (con el premio a mejor director asegurado y siendo la cinta más nominada en todos los premios importantes) el premio gordo ha terminado cayendo a su favor siendo una película que combina tanto el tono de industria (detrás hay un gran Estudio como Fox Searchlight Pictures) como el de autor (una película accesible pero también muy propia de las filias de su director), además de ser una cinta que no supone ningún peligro para el gremio actoral. Y es que los actores, la rama más importante de la Academia, han sido esquivos en mejor película a cintas como “Avatar”, “La vida de Pi”, “Gravity” o “Mad Max: Furia en la carretera” donde la parafernalia y excelencia técnica terminaba engulliendo el trabajo interpretativo. Eso no ocurre en el caso de Del Toro que tiene en su reparto una de sus mayores bazas y es que, no es para menos, ha logrado que tres de sus actores consiguieran la nominación gracias a personajes bien definidos y que conmueven al espectador sin necesidad de ninguna técnica de captura en movimiento.

Salvo los detractores habituales del cine de Del Toro, o que lo acusan de tirar de clichés y de ofrecer historias que acaban evaporándose, “La forma del agua” es una cinta accesible para todo tipo de público que puede reparar tanto en lo bien rodada que está, lo bien que están los actores, o la curiosidad de una premisa que podría ser demencial pero que no termina chirriando en el contexto que trata, teniendo además la maestría e inteligencia de insertar una subtrama de Guerra Fría que termina de dar empaque a la cinta.

Sin duda el nombre de Del Toro en Hollywood, y de una comunidad latina cada vez más poderosa pero que sigue padeciendo la discriminación y la falta de oportunidades, además del poco apego que el presidente Trump tiene a los inmigrantes y que no se ha molestado es esconder, ha sido el que mejor representa mensaje que ha querido lanzar la Academia pero, al margen de todo, también ha sido el mejor título para volver a una senda de un cine de confort, de entretenimiento y reparador que se aleje de mensajes crípticos, fríos o demasiados cerebrales y te fascine como espectador.

“La forma del agua” es una película genuina pero clásica, luminosa pero también de manera análoga crítica con nuestro tiempo, sobre todo a la hora de entablar comunicación con los demás dando voz especialmente a sectores oprimidos de nuestra sociedad. ¿Cuáles eran las alternativas? Una punzante mezcla de géneros con mucho colmillo con críticas sobre algunas de las decisiones que en guión tienen algunos personajes, la inclasificable sátira social y racial que bordea desde el gore, el thriller y la comedia de choque de caracteres, o la intención de una adolescente de encontrar su propia voz en una época de inflexión en su vida.

Desde luego “La forma del agua” no se adentra en terrenos pantanosos ni excesivamente convencionales y finalmente ese equilibrio ha permitido que la Academia haya encontrado la mejor opción de consenso, quizás no a nivel de público o de calidad, pero sí para premiar una cinta más que notable (que el tiempo valorará en su justa medida para bien o para mal) que devuelve a los Oscar a cierta zona de confort (de la que salió claramente a partir del año de “Million dollar baby” en 2005 y especialmente de “No es país para viejos” en 2008, que reconoce a un latino totalmente adoptado a la industria de Hollywood sin necesidad de posicionarse, ni dejar ningún mensaje a interpretar por los analistas, y sin dar la espalda a un público que ha convertido a la cinta en una de las que más ha recaudado de las nominadas este año. La fórmula perfecta para unos tiempos complejos y de sensibilidades a flor de piel y en el que al final se vuelve al mismo punto de los Oscar de hace más de una década, los del triunfo del cine a través de la emoción.


Nacho Gonzalo

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Comentarios

GM - 05.03.2018 a las 17:36

Que haya ganado no la favorita, ni la alternativa, sino la tercera opcion, entra en la categoria de gran sorpresa, no?. Inexplicable ese desvarío final en el Oscarometro.

Nicolas07 - 06.03.2018 a las 03:40

Yo estoy super satisfecho con los ganadores, aunque, no hubo muchas sorpresas me alegra la victoria de Alexandre Desplat en banda sonora original, a pesar de que apostaba y quería que ganara Jonny Greenwood por “Phantom Thread”, sin embargo, me arrepiento un monto de haber dudado de la victoria de “Una Mujer Fantástica”. Por otro lado, la victoria más justa fue la de “Icarus”, como también, los merecidos premios al gran trabajo técnico de Dunkirk (montaje, sonido y mezcla).

Con respecto a “The Shape of Water” me emociona su victoria ya que al pasar los años vamos a hablar de un clásico memorable de la historia del cine, creo que era necesaria esa victoria y a pesar de que quería que ganara “Three Billboards Outside Of Ebbing, Missouri” entiendo el porqué de la victoria de “The Shape of Water” y me alegra muchísimo. Llamar a de “The Shape of Water” una sorpresa es errado, ya que era un de las que tenía más opciones de victoria junto a Ebbing, Missouri, sorpresa hubiese sido que ganase “Get Out” (gracias al cielo que no).

Ww - 06.03.2018 a las 23:14

Ironia Nicolas, se llama ironia.

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