Conexión Oscar 2019: Un tipo con cabeza llamado Bradley Cooper

Conexión Oscar 2019: Un tipo con cabeza llamado Bradley Cooper

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Querido primo Teo:

No podemos negar que en “Ha nacido una estrella” de Bradley Cooper tenemos al fenómeno de esta temporada y que más allá de sus excelencias artísticas va a ser muy difícil que cualquiera de las aspirantes a estar presentes en esta carrera al Oscar logre estar a su altura para captar la atención del público, de la prensa y, por supuesto, de los votantes. También es cierto que todo eso que tiene a favor se le puede volver en contra; corre el riesgo de quemarse demasiado temprano, de que le cojan esa manía que probablemente le terminó aguando la victoria a “La la land” en los Oscar, y ambas cosas en una travesía de largo recorrido significa la muerte. Independientemente de lo que pueda sucederle a la película Bradley Cooper se ha convertido en el candidato perfecto para alzarse con el Oscar al mejor actor protagonista, un premio que también sería aplaudir a un tipo que ha sido muy inteligente a la hora de conducir su carrera porque ha sabido ir muchísimo más allá de lo que Hollywood se podía imaginar.

Bradley Cooper se convirtió en una estrella cuando nadie apostaba por él. Hasta que le llegó su gran oportunidad con “Resacón en Las Vegas” llevaba una década haciendo absolutamente de todo en Hollywood pero no dejaba de ser Will Tippin de la serie “Alias”. De repente “ese chico” estaba en todas partes, el público encontró en él a un tipo de estrella muy cercana con la que te podrías ir de cañas. A partir de ese momento él ha ido varios pasos por delante de una industria que quería explotarle como el nuevo galán cómico. Apostó por diferenciarse de todos aquellos a los que Tinseltown tenía que colocar a toda costa y que terminan siendo flor de un día porque en un negocio tan voraz no le iban a surgir más oportunidades para decir “estoy aquí para quedarme”.

Antes de que nos diéramos cuenta, y de que se asentara en su estatus, quiso demostrar que más allá de su presencia y su carisma había un actor y para él fue determinante su participación en “Cruce de caminos” de Derek Cianfrance, aquel agente de policía marcado por un hecho fortuito fue una oportunidad que el intérprete supo aprovechar a la perfección y el resultado fue el que el director le recomendó a David O. Russell que acababa de quedarse sin protagonista de “El lado bueno de las cosas” tras pelearse con Mark Wahlberg. Por su interpretación de hombre que ha quedado sumido en una enorme crisis mental al ser abandonado por su esposa, y que encuentra la manera de salir adelante, consiguió definitivamente ser tomado en serio y logró la primera de sus candidaturas al Oscar. El film de David O. Russell se alzó con el Premio del Público del Festival de Toronto y fue un éxito de crítica y público siendo fundamental la excelente dupla formada por Cooper y Jennifer Lawrence en el año en el que se confirmó como la nueva estrella que Hollywood necesitaba.

Si en Jennifer Lawrence David O.Russell encontró a su nueva musa en Bradley Cooper halló a su versión mejorada. Volvió a contar con él en sus siguientes películas: “La gran estafa americana” en donde el actor lucía un moldeado que haría las delicias de Rupert, algo que le hizo merecedor de una nueva candidatura al eunuco dorado, y “Joy” que iba a ser ese monstruo que iba a arrasar en los Oscars del 2016 y que finalmente fue pólvora mojada.

Cooper estaba a punto de dar otro golpe en la mesa ya que produjo y protagonizó “El francotirador” en donde el actor sacó a relucir todo su potencial como intérprete dramático al meterse en la piel del malogrado francotirador del ejército estadounidense Chris Kyle. La película fue cuestionada porque retrataba sin juzgar pero caló hondo en la sociedad estadounidense, el americano medio conectó de lleno con el relato de ese hombre que tenía como único cometido no dejar a ninguno de los suyos atrás y que quedó seriamente marcado por aquellas vidas que no pudo proteger. Cooper consiguió una doble nominación en calidad de intérprete y productor y, atendiendo a que las votaciones de los Oscar coincidieron en el momento en el que “El francotirador” dominaba absolutamente la conversación, por los efectos de su éxito y también por la controversia generada, no sería peregrino pensar en que en su tercera candidatura consecutiva consiguió mayor número de votos de los académicos.

Fue precisamente en el rodaje de “El francotirador” cuando Clint Eastwood le habló del proyecto de una nueva versión de “Ha nacido una estrella” y terminó cediéndole la dirección. Hasta ese momento Warner llevaba varios años desarrollándolo. Nuevamente iba a estar centrado en la industria musical, como la dirigida por Frank Pierson y protagonizada por Barbra Streisand y Kris Kristofferson, además Jon Peters, productor junto a la Streisand de la versión setentera, iba a estar una vez más implicado en la producción. En el 2011 se anunció que estaría protagonizada por Beyoncé pero su maternidad hizo que se paralizara toda la maquinaria. Eastwood pensó en la posibilidad de reclutar a Esperanza Spalding, la nueva chica dorada del jazz, y para interpretar a la estrella decadente se barajaron los nombres de Leonardo DiCaprio, Tom Cruise o Sean Penn.

Cooper asumió el desafío de debutar en la dirección con un gran proyecto de Estudio y con el objetivo de acercar a las nuevas generaciones a una historia que vio por primera vez la luz en el año 1937 de la mano del director William A. Wellman teniendo a Janet Gaynor y Fredric March como protagonistas y, en ese aspecto, escogiendo a una gran estrella que es un imán para los medios de comunicación como Lady Gaga, era una decisión acertada. El actor no solo actúa y dirige sino que también produce y escribe.

En el tercer remake de “Ha nacido una estrella” se explora en la psique del personaje masculino, algo que en las anteriores versiones no se profundizaba tanto. Jackson Maine es un cantante que aún sigue gozando del éxito, está embarcado en una gira por los Estados Unidos que parece interminable y pocas veces está sobrio; está enganchado al alcohol, a las anfetaminas, está marcado desde su nacimiento por la muerte de su madre y por una lesión en uno de sus oídos, se inyecta esteroides para paliar los acúfenos, creció teniendo como referente a un padre alcohólico, una bala perdida que murió cuando Jackson contaba con tan solo 13 años y su único héroe es su hermano (un Sam Elliott que sabe a muy poco) al que no le permitió triunfar como cantante. Demasiadas piedras para su mochila. Conoce a una joven aspirante a artista que actúa en un club de drags, se enamora perdidamente de ella y queda cautivado por su talento, ofreciéndole la oportunidad de acompañarle en sus actuaciones. Sucede lo inevitable, a ella le surge la posibilidad de firmar un contrato con una importante compañía de discos y termina volando en solitario mientras que es cada vez más profundo su declive artístico y emocional al verse eclipsado por esa nueva estrella del firmamento.

Bradley Cooper dota de humanidad a un personaje que está continuamente a la deriva y que solamente se siente vivo cuando se sube a los escenarios y cuando encuentra el amor en Ally pero, ni teniendo dos buenos motivos para seguir luchando, es incapaz de hallar la redención que necesita. Pocas veces ha estado tan brillante ni ha resultado tan cautivador como en la piel de alguien que no es capaz de estar en paz consigo mismo. Si Lady Gaga sorprende por su naturalidad, incluso en aquellas escenas más dramáticas, Cooper se revela como cantante, y es que a diferencia de otros que nos torturan con sus píldoras canoras (incluido tu primo predilecto) el actor si quisiera podría iniciar una carrera musical sin provocar vergüenza ajena. Y lo mismo se puede decir de su labor tras las cámaras, ha sido capaz de crear momentos llenos de magia, también es verdad que se ayuda de un director de fotografía tan notable como Matthew Libatique (nominado al Oscar por “Cisne negro”).

Toca esperar para ver cuál es realmente el recorrido que tiene “Ha nacido una estrella” en una carrera que no olvidemos que es larga y si Cooper como actor es su principal beneficiado.

Mary Carmen Rodríguez

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Comentarios

Raúl - 11.10.2018 a las 14:03

Pero… ¿habláis en serio?

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