“La la land”

“La la land”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (14 votos, media: 4,93 de 5)
Loading...

Deja tu comentario >>

La web oficial.

El argumento: Narra una tempestuosa historia de amor que se verá obstaculizada por el afán de triunfo de los protagonistas. Mia, una aspirante a actriz que trabaja como camarera, y Sebastián, un músico de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima amenaza con separarlos.

Conviene ver: “La la land” ha llegado a la cartelera como un fenómeno de crítica y como virtual futura ganadora del Oscar tras su incontestable triunfo en los Globos de Oro, algo tan merecido al ser fruto de una apuesta disfrutable y melancólica que supone todo un homenaje tanto al género de los musicales clásicos como al espíritu de lucha y empeño por ir en busca de nuestros sueños. Damien Chazelle no sólo demuestra ser un apasionado de la cultura musical del siglo XX, especialmente desde el punto de vista del ritmo jazzístico, siendo todo un creador de atmósferas y un genio con todas las letras con sólo 31 años. Lo que logra es una delicia que exprime la esencia clásica para hacer un musical contemporáneo que puede entrar muy bien a las nuevas generaciones garantizando una experiencia inmersiva. Un musical tan genuinamente deudor de la década de los 30 y 40 como de la generación “millennial” al ser sorprendentemente un acertado retrato social de nuestro tiempo a través de sus miedos, anhelos y evasiones. Todo un canto a la vida, a la fantasía y a la cultura artística bien sea en música, cine o pintura como parecer se nos parece querer demostrar en una película de gran belleza plástica en la que cada plano, movimiento, color y coreografía están cuidados al detalle. La cinta se desata con una situación tan corriente como estresante, y llevada al punto de ser todo un elogio al optimismo y a las ganas de vivir y sentir, en un atasco en una gran ciudad como Los Angeles en ese momento rutinario en el que el día se pone en marcha. Allí conocemos a dos personajes, dos historias, dos pasiones y dos sueños que se acabarán entrecruzando; el de una aspirante a actriz y mitómana del Hollywood clásico, que trabaja como camarera mientras se presenta a audición tras audición en busca de una oportunidad, y el de un músico fracasado que no encuentra su lugar en el panorama musical lastrado como está por la nostalgia de un género como el jazz cada vez más ninguneado y tendente a la extinción. El destino les acabará juntando tanto como pareja como vía de escape y tabla de salvación a sus frustraciones artísticas en un deleite por el género musical que va desde “Melodias de Broadway”, “Un americano en París” o “Cantando bajo la lluvia” a “West Side Story”, “Ha nacido una estrella”, “Las paraguas de Cherburgo” o “Hair”, “Corazonada”, “Todos dicen I love you” y “Begin again”. Y es que la cinta, la mayor innovación en el género tras “Moulin Rouge!”, también refleja la crueldad y el mercantilismo de las respectivas industrias, los estragos de la fama y, en definitiva, el sacrificio que el éxito profesional implica en una sociedad cada vez más orientada a ello y que no entiende de conciliación en ambas facetas. Eso implica que, a pesar de la fascinación que provoca, el carácter tarareable de sus envolventes temas musicales, y ese final que es toda una oda a la fantasía, la cinta también inhale una profunda tristeza ante la aparente imposibilidad de alcanzar la felicidad plena tanto en el aspecto personal como en el profesional quedándonos siempre, aunque sea en forma de una vibrante ensoñación mitificada, una sensación de oportunidad que se dejó escapar y con la que fabulamos sobre como nos hubiera tratado la vida siguiendo dos de los caminos que se nos presentaban; no necesariamente uno más feliz que el otro pero sí siendo ambos claramente distintos. Además de que una película como ésta, tan viva, fresca y referencial sólo puede ser concebida por un genio como Chazelle, que sigue sabiendo como nadie atrapar al espectador de principio a fin a través de un sinfín de emociones con siempre la música como pretexto, la película se eleva por la brutal química que desprenden Ryan Gosling y Emma Stone (una gozada verlos bailar claqué y elevándose a los cielos como el propio alma del espectador) en la que ya es su tercera película juntos; él todo carisma y demostrando sus dotes musicales al piano y ella en un papel que le permite lucirse en todos los aspectos llenándolo de matices y de capas en el que es un paso de gigante en su carrera y logrando que su Mia parezca escrito para ella alcanzando cotas magistrales en su audición final y teniendo escenas que pasan de traslucir su vena payasa y cáustica a mostrar una profunda vulnerabilidad. El resto del reparto, con nombres como John Legend, J.K. Simmons o Rosemarie DeWitt, no hacen más que acompañar en breves intervenciones a una pareja que no necesitan más de que ellos y su atmósfera para ser el alma de esta propuesta que exhuma alegría de vivir. Una película rotunda, llena de energía y sentimiento, y que homenajea, reformula y deja al musical en el mejor estado de forma para llegar al siglo XXI con buena salud y con un legado envidiable a sus espaldas, permitiéndose el lujo y la valentía de funcionar como historia romántica entrañable y auténtica y también como retrato de los vertiginosos y deshumanizados tiempos para una generación perdida a nivel emocional o laboral y que se agarra a cualquier esperanza, con atisbo de realidad o fruto de la ensoñación, para navegar entre el oleaje de los inciertos momentos que nos han tocado vivir. Bravo Chazelle por lograr que esta película se convierta en el mejor profeta posible para aquellos que coinciden en el que el cine siempre ha sido una fábrica de sueños. Clásico instantaneo e incontestable en el que todo encaja de principio a fin.

Conviene saber: 7 Globos de Oro han convertido a “La la land” en una película record en estos premios a la espera de poder ser la triunfadora de los próximos Oscar. Además, la cinta consiguió el Premio del Público del Festival de Toronto 2016, 8 premios Critics´Choice y es la confirmación de Damien Chazelle tras las buenas sensaciones de “Whiplash”, adaptación de su propio corto que terminó llevándose 3 Oscar en la edición de 2015.

La crítica le da un NUEVE

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

grunchitog - 30.01.2017 a las 14:31

Pues me la he visto por fin. Iba con muchas reticencias, y al contrario que en la crítica, tras los primeros 5 minutos miré a mi pareja y nos dijimos “¿Que hacemos aquí? ¿Nos vamos?”.

Le dimos la 2º oportunidad…, y qué decir? la película te atrapa, caes quieras o no en sus brazos y te arrastra hasta ese final donde termina de darte la puntilla final, pues cualquiera puede identificarse con esa situación en mayor o menor medida.

En mi humilde opinión, en la crítica se podría añadir otra referencia adicional al musical de Broadway “Memphis”. [Spoiler] Si bien el contexto es diferente, ambas trascienden con el mismo mensaje de fondo, sobre todo al final, donde prima la persecución de los objetivos propios frente al amor que no era, o la historia habría transcurrido tal y como se muestran en las ensoñaciones finales.

Esos minutos son los que hacen dar el salto de “buena película” a “clásico instantáneo”. Un 10.

Xabi - 12.03.2017 a las 05:16

Maravillosa película. Un clásico contemporáneo que pasará a la historia. Llevo años yendo al cine esperando encontrarme algo parecido, pero no lo había encontrado hasta La La Åland. Maravillosa Emma Stone e increíble Damien Chazelle. Obra maestra.

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario