“La escandalosa señorita Pilgrim”

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Nadie ha convivido con el cine como la autora de esta autobiografía, porque para ello también hubiera tenido que vivir sus 111 años, y haber estado en el corazón del cine de Hollywood desde 1920 hasta 1950, y además hacerlo como mujer y guionista. Lectura inevitable para los aficionados a la historia del cine.

Título: “La escandalosa señorita Pilgrim”

Autor: Frederica Sagor Maas

Editorial: Seix Barral. Biblioteca Los tres mundos

A sus jóvenes noventa años, Frederica es impulsada a escribir su historia (Miraratrás.txt) en el asilo para ancianos acomodados donde vivía hasta el año pasado, al sur de Los Ángeles, junto al mar. Posiblemente en el momento de su muerte fuera la única persona nacida en 1900 que podía contar algunos aspectos de los comienzos del cine en Hollywood y Nueva York. Por sus recuerdos pasan muchos personajes reconocibles para el lector español, pero también muchos otros que no lo son, y con frecuencia son los más importantes para la autora. Sin rencores pero sin olvido, su análisis del mundo y la gente del cine que conoció refleja su naturaleza cruel y caprichosa en todos los terrenos (ElMontmartre.txt). Frederica fue un testigo privilegiado durante treinta años, una mujer inteligente y muy observadora que pronto comprendió que el suelo que pisaba podía resultar peligroso (Orgía.txt).

En su faceta de guionista nos muestra en pocas líneas lo que algunos manuales de guión complican hasta llenar muchas páginas (Enpocaslíneas.txt).

La sensación ofrecida por Frederica al terminar su relato es universal; desde que los chinos organizaran los primeros exámenes de Estado para acceder a la administración, la Historia nos enseña que ni así los mejores son los que alcanzan el éxito. En el mundo de Hollywood tampoco ocurrió otra cosa con mucha frecuencia. De la lectura de esta autobiografía se desprende la última imagen de una anciana elegante que, con una sonrisa ladeada, ajusta algunas cuentas en una venganza dulce.

Carlos López-Tapia

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