"La versión de Barney"

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“Yo odio ser abuelo. Es una indecencia. Mentalmente me considero un hombre de veinticinco años. Treinta y tres a lo sumo. Desde luego, no considero que tenga sesenta y siete y que apeste a decadencia y a esperanzas volatilizadas. Me huele el aliento. Tengo las extremidades sumamente necesitadas de un buen lubricante. Y ahora que cuento con la bendición de una cabeza de fémur de plástico, ya ni siquiera soy del todo biodegradable. Los ecologistas harán una sonada protesta en mi entierro. (…) en estos días en que se avecina el final de la partida, sentado ante mi escritorio, con la vejiga pinzada por la próstata hinchada y la ciática que me trae a mal traer, mientras me pregunto si estaré aún en condiciones de que me operen la otra cadera, esperándome el enfisema y dando largas caladas a un Montecristo del 2, con una botella de Macallan a mano, trato de recobrar parte del sentido que haya tenido mi vida, y para eso tengo que descodificarla”.

Título: "La versión de Barney"

Autor: Mordecai Richler

Editorial: Sexto Piso

Nota de la Redacción: Barney decide en su madurez, cuando fallan los huesos y la memoria, que su vida se puede dividir en tres partes, en las tres esposas que le han acompañado en la vida, lo que hay antes y después carece de interés. Enlazando todo flota la desaparición de un amigo, de cuya muerte es acusado sin la prueba esencial del cadáver, y cuya solución no se encontrará hasta las últimas palabras de la última página.

El cine nos devuelve la ocasión para disfrutar de uno de los autores canadienses de más éxito reconocido y merecido, publicado en 1997, y recomendado desde entonces por todos los lectores que han entrado en “El mundo según Barney”, que es como se ha titulado la versión protagonizada para la pantalla por Dustin Hoffman y Paul Giamatti. Por fuera Barney podría ser juzgado como un triunfador, pero en realidad ha fracasado como escritor principiante en el París de los años cincuenta, como productor de basura televisiva que le repugna, como hijo, como amigo, como padre y como compañero. Barney empieza a darse cuenta de que el mundo comienza a no ser ya su mundo (Aquelmundo.txt). A su favor tiene una gran cantidad de dinero conseguido a cambio del fracaso vital y un sentido del humor que conquista al lector más indiferente.

Barney Panofsky decide escribir la historia de su vida para defenderse de las calumnias de su archienemigo, el escritor Terry McIver, así como de la eterna sospecha de haber asesinado a Boogie, su mejor amigo de juventud. Entre puros, mucho whisky de malta y su afición desmedida al jockey sobre hielo, Barney rememora, pero nos cabe siempre la duda de si todo lo que cuenta fue como el cree (Estamemoria.txt). Pero sea cierto o ese trampantojo que practican nuestras neuronas al envejecer, Barney nos regala con estupendos momentos de acidez humorística que lo abarcan todo, desde los ideales del París de la posguerra con la sombra de Hemingway por todos lados, hasta los estereotipos canadienses que reconocerán los aficionados al cine y la televisión en productos como “South Park” o en el personaje de Robin en “Cómo conocí a vuestra madre” (LuchaCanadiense.txt).

Mordecai Richler (Montreal, 1931 - Montreal, 2001) es uno de los novelistas canadienses más reconocidos. Un libro excelente, para todo tipo de lector, que conduce alternativamente a la sonrisa y la reflexión. Calidad y entretenimiento al mismo tiempo. Apuesta segura.

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