San Sebastián 2014: Contrastes y calidad con Alberto Rodríguez, François Ozon y Bille August

San Sebastián 2014: Contrastes y calidad con Alberto Rodríguez, François Ozon y Bille August

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Querido primo Teo:

Sigue San Sebastián y el contraste y la calidad tiene presencia con películas como “La isla mínima”, “Une nouvelle amie” y “Silent heart”.

“La isla mínima”, muerte en las marismas

Desde el momento en que se anunció que “La isla mínima” iba a participar en el Zinemaldia 2014 las fechas de sus pases para prensa quedaron marcados en rojo en el calendario. Por temática y género, por reparto y por director, tenía potencial para convertirse en uno de los títulos del Festival. Pues bien, ha llegado el día, y la película no ha defraudado.

Cine negro del que se va cocinando a fuego lento. En el que los personajes, independientemente de los minutos que tengan en pantalla, generan todo un entramado de desasosiego y misterio. Su director, Alberto Rodríguez, le ha dado a la película un ritmo casi perfecto; sin prisas por introducir la acción, pero sin pausas innecesarias en diálogos y escenas superfluas. La pausa en el desarrollo de las escenas en las que se investiga la desaparición de las niñas que contrasta de forma eficaz con las escenas acción.

Otra baza fundamental de la cinta es el reparto; destacan los espléndidos Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez, antagonistas que tienen más en común de lo que quieren reconocer; los padres de las desaparecidas (Antonio de la Torre y Nerea Barros), dos personajes derrotados, por motivos diferentes, a los que la vida les da una última y dolorosa estocada. O secundarios como Manolo Solo, ese periodista de “El caso”, práctico y de ideas claras.

En el aspecto técnico, y además del montaje ya comentado, la fotografía de Álex Catalán alterna unos bellísimos planos aéreos de las marismas, con medios/primeros planos de los actores. Resulta todo un acierto, por ejemplo, el tratamiento que se hace de los elementos más escabrosos de la historia, que se muestran pero en los que la película no se recrea. La cercanía para con los personajes, la distancia con el entorno. Quizás el único “pero” que podemos poner sea la resolución del film, que no el final, que resulta algo precipitada.

En rueda de prensa sonaron referencias como “True detective” (recalcando el director que en el momento de su estreno ya había finalizado el rodaje la película), “Memories of murders” (de Bong Joon-ho) o el cine de Fincher. La película funciona por sí misma, aunque es posible que evoque sentimientos que otras películas también han generado (el desapego por casi todos los personajes, o por sus motivaciones, por ejemplo, y que también está presente en gran parte del metraje de “Zodiac”). En cualquier caso, estamos ante una de las cintas imprescindibles del año, y será difícil que se nos olvide la mirada doliente de Nerea Barros, los golpes contra una persiana de un padre, o el gesto de dos policías dejando jirones de sí mismos en las marismas.

“Une nouvelle amie”, la búsqueda de la identidad sexual

François Ozon regresa a un festival que le quiere (Concha de Oro por “En la casa”, Gran premio del Jurado por “Mi refugio”), y lo hizo generando división de opiniones. La sensación, al finalizar el pase, era que Ozon como guionista no tiene la constancia y la maestría que muestra en su trabajo como director. De ser así estaríamos de nuevo ante una película de la magnitud de “En la casa”. Pero, aún con todo, sus guiones siguen jugando a la provocación, con el desarrollo de temas que, en otras manos, podrían caer en la mamarrachada o la chabacanería.

“Une nouvelle amie” es una buena película, con un Romain Duris en el difícil papel del hombre (David) al que le gusta vestirse de mujer. El asumir este hecho y su meditación le llevará a plantearse toda su identidad sexual y personal. Duris tiene un personaje difícil, sin embargo lo resuelve con elegancia y la prudencia necesaria para no convertirse en parodia. Un aspecto de su trabajo que recuerda al de Jared Leto en “Dallas Buyers Club”. Anaïs Demustier también destaca, con un personaje que lucha por comprender y asumir los cambios personales que atraviesa, y que cree infligidos por los demás, sin ser consciente de sus propios cambios. Ambos trabajos son notables.

“Silent heart”, el drama familiar de Bille August convence

Más allá de interpretaciones éticas que la película plantea, aunque no llegue a profundizar en ellos, “Silent heart” es una película que ha convencido. Un reparto muy acertado, con ausencia de imposturas, que parecen invitarnos a sentarnos a su mesa y compartir con ellos esos días de triste unidad familiar.

Asistimos a reacciones y decisiones que nos mueven a la reflexión, pero August se centra en la historia cotidiana y no en el debate que la decisión de la protagonista puede generar. Equilibrada, rodada con gusto y sin sentimentalismos fáciles, la cinta deja un agridulce, pero agradable, sabor.

Tu prima.
Rodasons

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Comentarios

David - 22.09.2014 a las 21:08

Rodasons, ¡qué envidia das!

Compensa intuir que algunas serán obviables/infumables y aún así tendrás que aguantarlas.

Pero estas tres pintan muy bien. Y ya las has disfutado. ¡Qué suerte!

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