"Maldita suerte"
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El argumento: Lord Doyle se esconde en Macao, donde malgasta sus días y noches entre juegos de azar y alcohol, arriesgando el poco dinero que aún le queda. Asfixiado por unas deudas que se multiplican día a día, recibe una oferta inesperada de Dao Ming, una misteriosa empleada del casino dispuesta a jugar sus propias cartas. Pero Doyle no está solo en su huida. La detective privada Cynthia Blithe lo sigue de cerca y no duda en obligarle a encarar aquello de lo que pretende huir. Cuanto más intenta Doyle alcanzar la salvación, más se ciernen sobre él los confines de la realidad.
No conviene ver: "Maldita suerte" supone una decepción y un paso atrás para un director que había encontrado el beneplácito de Hollywood con sus dos últimos trabajo y que lleva a cabo un título fallido adaptando la novela de Lawrence Osborne y confiando en que esa espiral autodestructiva de juego y adicción fuera lo suficientemente atrayente sobre las luces de neón y las leyendas de fantasmas de la vistosa ciudad de Macao, el centro neurálgico más importante del mundo del juego. Una pieza áspera, bizarra, incómoda y desmedida de aire malsano con Colin Farrell a la cabeza como un jugador que deambula con poca fortuna siendo un paria sin suerte embebido de la adrenalina de la codicia en los casinos pero que, al cambiar la misma, todavía se hace más vulnerable. Una película, menos transgresora, vibrante e inteligente de lo que se cree, combinando drama, humor y temas espirituales sobre un adicto egoísta y perdido, tan frágil como vacío, pero que no logra superar una sensación de tedio más allá de sus dos aspectos más meritorios; la fotografía de James Friend y la música de Volker Bertelmann. El poder visual y estético por encima del guión y el ritmo de una historia irregular, inconsistente y aburrida sobre la trascendencia de nuestros actos y el hedonismo del mundo del juego. Una película hueca y plana sobre la ambición que lleva a un hombre al abismo pero que, a pesar de su premisa, se diluya pronto por su escasa personalidad y por faltarle más de un hervor.
Conviene saber: A competición en el Festival de San Sebastián 2025 tras pasar por Telluride y Toronto.
La crítica le da un CUATRO












