"Mario"
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El argumento: Antònia, de 38 años, organiza una fiesta sorpresa de cumpleaños a Mario, su pareja. Aunque hace unos cuantos años que están juntos, aún no conoce a sus amigos y, por alguna razón que desconoce, Mario no celebra sus cumpleaños. La familia de Antònia le adora. Mario es la pareja que todo el mundo querría tener. Es uno entre un millón. Sus amigos le idolatran. Pero, tras muchos elogios, ellos empiezan a descubrir que algunas historias que Mario ha contado se contradicen y no encajan con el Mario al que todos conocen. ¿Quién es en realidad Mario?
Conviene ver: “Mario” juega con el enredo y el humor costumbrista a raíz de las dudas que se origina en una chica cuando descubre que su pareja puede ser una persona diferente a la que ella creía y que, en realidad, no conoce como ella pensaba. Todo se destapa cuando organiza una fiesta sorpresa de cumpleaños en la que invita a amigos de su novio que, hasta ahora, ella no conocía y de los que nadie le había hablado. Una serie de incongruencias y contradicciones hace que el enigma de la cinta sea descubrir quién en es en realidad ese Mario al que todo el mundo adora pero al que ninguno conoce de verdad. Mario representa a esos tipos con encanto que tienen una gracia natural para embaucar a la gente pero que, en realidad, destilan una oscuridad interior con valores poco éticos y que, en realidad, no con claros como los demás camuflando de cierta bonhomía un descarado interés en el que hay poco altruismo y generosidad en sus actos. Un humor que va adquiriendo negritud conforme se descubren las aristas del protagonista a raíz de las vivencias, experiencias e impresiones de esos invitados. Una película que se apoya en giros propios de un prestidigitador para que el interés de la cinta no caiga y se mantenga hasta la eclosión final confluyendo un mar de acusaciones y suposiciones avivado por ese enjambre de personajes para que sea el espectador el que tome partido a la hora de definir cuáles son los límites de un mentiroso compulsivo entre el bienquedismo y la patología. La película se ve bien como una comedia negra resultona que tira un dardo sobre la sociedad de las apariencias en las que vivimos pero que termina quedándose corta a lo que no ayuda su simplismo formal y la irregularidad del reparto.
Conviene saber: La cinta está dirigida por Guillem Miró.
La crítica le da un CINCO











