Las cinco secuencias de… Frank Capra

Las cinco secuencias de… Frank Capra

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 4,00 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido primo Teo:

Hoy se cumplen 20 años del fallecimiento de Frank Capra, uno de los más grandes directores de las décadas de los 30 y los 40. Su inolvidable historia desde la pobreza en su Italia natal hasta la cima de Hollywood, junto con su cine optimista e idealista, han hecho que algunos historiadores lo definan como “el sueño americano personificado”.

Francesco Rosario Capra nació en 1897 en el pueblo siciliano de Bisacquino (Italia), siendo el menor de 7 hermanos de una humilde familia campesina. A los seis años emigró con su familia de Sicilia a Los Ángeles, siguiendo a su hermano mayor. Y Frank cuenta que le marcó el darse cuenta de que nadie en su familia sabía leer, cuando todos tuvieron que reunirse junto al cura para escuchar la carta que les había enviado su hermano cuando decidieron ir tras el. Pensó que su pobreza se debía a su ignorancia. Así que, en contra de los deseos de su familia, quiso estudiar hasta graduarse como ingeniero químico. Sería a comienzos de los años 20, antes de comenzar el cine sonoro, cuando Capra comenzó a dirigir, principalmente películas cómicas. En 1927 ficho por el por entonces modesto estudio Columbia, dirigiendo para ellos siete películas de bajo presupuesto en su primer año. Durante los siguientes años, ya en la etapa del cine sonoro, fue perfeccionando su oficio, aunque aún tardaría en alcanzar el éxito. En 1931 comenzó a trabajar con el guionista Robert Riskin. Su primera película juntos fue “La mujer milagro”, la primera película importante del director italoamericano, con una excepcional Barbara Stanwyck; aunque no sería reconocido en los Oscars hasta dos años después con la nominación por “Dama por un día”. Pero sus grandes éxitos estaban por llegar, el primero de ellos de manera inesperada.

Sucedió una noche (1934)

Un día Capra leyó un relato titulado “Night bus” y pensó que su amigo Riskin podría convertirlo en un gran guión. Era la historia de un periodista en paro que acompaña a una rica heredera en su fuga por el país hasta terminar conquistándola. Columbia aceptó el proyecto a desgana, por complacer al que era uno de sus directores más importantes. Pronto empezaron los problemas con el casting. Capra quería a Robert Montgomery, pero trabajaba para la Metro y este estudio también preparaba su película con autobús que querían que protagonizara. Finalmente, MGM terminó por ceder a otra de sus estrellas, Clark Gable, cosa que no gustó nada al actor. Para la actriz protagonista también hubo dificultades, pero la elegida finalmente fue Claudette Colbert lo que suponía otro problema más para el cineasta siciliano, pues la actriz había terminado muy disgustada el rodaje de una película de Capra en 1927 que fue un fracaso de taquilla. Tras este fracaso, la actriz dejó de actuar en la gran pantalla durante dos años, volvió a Broadway y juró que nunca tendría nada más que ver con el director siciliano. Además, la actriz sólo aceptó por trabajar con Gable y porque aceptaron pagarle el exagerado sueldo que pidió, y esto provocó la envidia del actor, que cobraba mucho menos. Sin embargo, a pesar de las dudas del estudio y la inicial hostilidad de los actores, la película terminó siendo un éxito. Capra supo finalmente compenetrarse a la perfección con sus actores, y el excelente guión que muchos consideran como el iniciador de la “screwball comedy”, hizo el resto. Pero la película no sólo fue un gran éxito comercial, sino que también recibió el reconocimiento de la industria al lograr, por primera vez en la historia de los Oscar, los 5 premios más importantes: película, dirección, actor, actriz y guión.

De entre las muchas secuencias interesantes de la película, como la del autostop que ya vimos cuando hablamos de Gable, destaco la del motel. En ella los dos protagonistas tienen que dormir en la misma habitación por lo que el personaje de Gable coloca una manta para separar y que se pudieran cambiar sin problemas. Sobre la manta, llamada “las murallas de Jericó”, la actriz iba colgando algunas de sus prendas en una escena cargada de una gran sensualidad sin necesidad de mostrar nada. Y al final de la película se escuchan unas trompetas que recuerdan como se derrumbaron las murallas en el relato bíblico. Otra forma más de sugerir sin mostrar, algo que funcionaba muy bien en este tipo de comedia, pero que venía impuesto por la censura del código Hays que ese año se empezó a aplicar con dureza. Por otro lado, una muestra de las bromas en el rodaje que hacía con frecuencia Gable una vez superado enfado inicial, sucedió precisamente antes de rodar uno de los cortes de la secuencia. La actriz estaba a su lado de la manta esperando el comienzo de la filmación que no daba empezado. Entonces Capra le dijo a la actriz: “Parece que tenemos un problema” mientras esta cruzaba al otro lado de la muralla. “Clark pregunta como se puede solucionar”, dijo. El actor estaba tendido boca arriba y se adivinaba un gran bulto bajo las sábanas. El actor había cogido un utensilio de cocina de atrezzo pero Claudette empezó a chillar de espanto mientras Clark no paraba de reír. De todas formas, la actriz no paró de discutir con Capra en todo el rodaje.

Sucedió una noche from Las 5 secuencias on Vimeo.

Ver en Versión Original

Vive como quieras (1938)

Tras el éxito de “Sucedió una noche”, a Capra le costó poner en marcha su siguiente proyecto. Estuvo un tiempo enfermo y tuvo que negociar un nuevo contrato con Columbia, finalmente muy provechoso, pues recibía 100.000 dólares y un porcentaje de la taquilla por cada película. Por fin, en 1936, rodó su siguiente película, “El secreto de vivir”, que trata de un hombre honesto y nada materialista que hereda una gran suma de dinero. Interpretada con gran acierto por Gary Cooper fue un nuevo éxito y le valió el segundo Oscar por la dirección a Capra y otras 4 nominaciones. Al año siguiente rodó “Horizontes perdidos”, una película de aventuras reconocida con 7 nominaciones a los Oscar, aunque esta vez el director siciliano no estaba nominado. Y al año siguiente rodó “Vive como quieras”. Protagonizada por James Stewart, Jean Arthur y Lionel Barrymore, cuenta la historia de los Vanderhof que acogen a todos los que quieren vivir como ellos, haciendo lo que les guste sin preocuparse por el dinero. Una película de hace más de 70 años que resulta muy actual en su crítica del consumismo. Fue la primera vez que James Stewart actuaba para Capra, y el primer éxito del actor que empezaba a convertirse en una estrella con esta película.

Gracias a esta película, Capra obtuvo su tercer Oscar al mejor director y el film también fue considerado el mejor del año. Pero hay otro hecho destacable en esta película. Y es que se trata de la primera vez en la que aparece el nombre de Frank Capra antes del título de la película, y es que el director llevaba tiempo empeñado en lograr que así fuera, porque quería transmitir la idea de que el realizador es el verdadero autor del film. Su autobiografía se titula, precisamente, “El nombre delante del título”. En la secuencia del contable, que podemos ver a continuación, se nos presenta el personaje de Martin Vanderhof, el excéntrico patriarca de la familia interpretado por un excelente Lionel Barrymore. En esta película, el actor empezó a sufrir artritis por lo que Capra, para remediar la situación, le puso una escayola falsa al actor diciendo que se había roto una pierna mientras bajaba por la barandilla.

Vive como quieras from Las 5 secuencias on Vimeo.

Ver en Versión Original

Caballero sin espada (1939)

La siguiente película de Capra, la última rodada con Columbia, fue “Caballero sin espada”. De nuevo protagonizada por James Stewart y Jean Arthur, la película nos habla de la corrupción política, la mentira y la falta de valores (y sus opuestos encarnados en el personaje interpretado por Stewart). Por tanto, otra película que sigue de actualidad en estos momentos cargados de indignación ciudadana. Para representar con fidelidad el congreso, Capra hizo construir una réplica exacta sin saltarse ningún detalle. Stewart interpreta a Jefferson Smith, un hombre ingenuo elegido senador por parecer fácilmente manipulable, pero que va a resultar más valiente, integro y persistente de lo que esperaban. Al final, ni la corrupción ni la poderosa censura informativa son capaces de frenar la lucha por un ideal justo y democrático. La película tuvo 11 nominaciones a los Oscar, pero solo ganó uno. Esta vez Capra se quedó sin premio pues era el año de “Lo que el viento se llevó”. La secuencia final, que puedes ver a continuación, muy típica de Capra, es la de la famosa frase de que las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar. Para representar mejor su voz quebrada por el cansancio, Stewart se puso bicloruro de mercurio en sus cuerdas vocales. Como curiosidad divertida, en un episodio de “Los Simpson” vemos una violenta parodia, en un supuesto remake realizado por Mel Gibson.

Caballero sin espada from Las 5 secuencias on Vimeo.

Ver en Versión Original

Arsénico por compasión (1944)

La siguiente película de Capra fue “Juan Nadie”. La produjo el mismo fundando Frank Capra Productions. Si en su anterior película atacaba la corrupción política, esta vez era una ácida crítica a los medios de comunicación. La historia comienza con una periodista, interpretada por una gran Barbara Stanwyck, que cuando va a ser despedida escribe su última columna inventando una carta de un hombre que promete suicidarse en Nochebuena para protestar por lo que se ha convertido nuestra civilización. Tras el éxito de la misma, debe encontrar a alguien que encarne el Juan Nadie que firma la falsa carta, y lo encuentra en un hombre interpretado por Gary Cooper, actor que volvía a ponerse a las órdenes del director siciliano tras “El secreto de vivir”. Poco después del estreno de la película, se producía el ataque a Pearl Harbor por lo que Usamérica entraba en guerra. Como buen patriota, Capra no dudaba en ponerse al servicio de los aliados rodando la serie de documentales “Why we fight” que ensalzaban los valores de la libertad y la democracia estadounidense. Pero antes de ponerse con estos documentales, también rodó una divertidísima y alocada comedia, “Arsénico por compasión”, por encargo de la Warner. Esta vez el protagonista es Cary Grant, y resulta difícil imaginar como habría sido la película sin el. En un principio, Capra quería a Bob Hope, pero este no pudo liberarse de su contrato con la Paramount, y antes de contratar a Grant, Capra aún preguntó por Ronald Reagan y Jack Benny. El actor inglés donó íntegramente su salario de 100.000 dólares a un fondo de caridad para la guerra.

La historia comienza cuando el famoso crítico teatral Samuel Brewster, que se ha comprometido a pesar de haber estado siempre en contra del matrimonio, hace una parada en la casa donde creció y en la que viven sus encantadoras tías solteras. Estas estaban interpretadas por Josephine Hull y Jean Adair, que tenían el mismo papel en la versión de Broadway en la que se basaba el guión, y pudieron actuar en la película durante las 4 semanas de vacaciones en el teatro. Y a pesar de que Capra rodó la película en un tiempo record, esta no se pudo estrenar por temas de contrato hasta 1944, cuando terminó en Broadway la representación teatral. En la escena que vemos a continuación, podemos disfrutar con la divertidísima actuación de Grant, cuando descubre que tipo de “caridad” realizan sus tías. El actor, sin embargo, no estaba nada satisfecho con su interpretación.

Arsénico por compasión from Las 5 secuencias on Vimeo.

Ver en Versión Original

¡Qué bello es vivir! (1946)

Terminada la guerra, Capra volvió a la ficción para filmar su obra maestra, “¡Qué bello es vivir!”. Para producirla creó una nueva compañía, Liberty Films, junto a Samuel J. Briskin a los que pronto se unieron William Wyler y George Stevens. La empresa tenía el objetivo de poder crear películas sin la interferencia de los jefes de las productoras. La película es un maravilloso cuento de navidad (el guión tiene varias similitudes con la famosa historia de Dickens) que comienza con dos astros conversando tras las plegarias de varias personas. Su objetivo es salvar del suicidio a George Bailey (interpretado por un inmenso James Stewart, en una de las más memorables actuaciones de su carrera) a partir de ahí nos va presentando al personaje a través de varios momentos claves de su vida hasta llegar al momento crítico, con el protagonista totalmente desesperado. Un ángel enviado desde el cielo le ayuda a ver como sería el mundo sin el hasta llegar al grandioso y tremendamente emotivo final que puedes ver a continuación y que comienza con el protagonista gritando eso de “Quiero volver a vivir” hasta que se cumple el maravilloso milagro navideño de vuelta en su cálido hogar. La antítesis de George está encarnada en el personaje de Potter, un hombre avaricioso y amargado, rico y poderoso, al que da vida un excelente Lionel Barrymore. Con el se realiza una crítica al capitalismo feroz (una vez más el cine de Capra sigue estando de máxima actualidad) y, de hecho, el FBI llegó a investigar la película sospechando que pudiera ser propaganda comunista. Y es que estábamos en uno de los años donde la caza de brujas del senador McCarthy estaba en su punto más alto. Volviendo a Barrymore, su ayuda a la película fue más allá de la interpretación, pues James Stewart llevaba cinco años sin actuar, estaba descentrado e inseguro y empezaba a dudar de sus cualidades interpretativas. Así que Lionel le dio un discurso sobre la profesión interpretativa y lo maravillosa que era. La película no fue un gran éxito en su día y, a pesar de tener 5 nominaciones al Oscar, no pudo ganar ninguno frente a “Los mejores años de nuestra vida” de Wyler. Además, aunque funcionó aceptablemente bien en taquilla no logró rentabilizar los elevados gastos de producción. Por ejemplo, para el rodaje se construyeron los decorados más grandes de la época, pues todo Bedford Falls es un inmenso decorado, y también se creó nieve artificial, muy importante en la historia.

Que bello es vivir from Las 5 secuencias on Vimeo.

Ver en Versión Original

Tras el fracaso comercial de “¡Qué bello es vivir!”, los dueños de Liberty Films no tuvieron otro remedio que pasar a depender de la Paramount, incluyendo los derechos de la siguiente película de Capra, “El estado de la unión”, que todavía no se había estrenado. Esta era una sátira política que cuenta como el propietario de una empresa de aviación (Spencer Tracy), poco conocido a nivel político, se postula impulsado por la directora de un periódico (Angela Lansbury) como candidato a Presidente de los Estados Unidos pero su tarea requerirá compromisos incómodos tanto en niveles políticos como matrimoniales, pues lleva tiempo separado de su esposa (Katharine Hepburn). En principio la actriz que iba a ocupar el papel de Hepburn era Claudette Colbert, pero un par de días antes de comenzar el rodaje, la actriz indicó que no podría trabajar después de las 5 por causas médicas y Capra decidió sustituirla, antes que volver a sufrir con multitud de discusiones como pasara en su primer éxito. Tras esta película, Capra rodó un par de películas más para la Paramount, sin mucho éxito. El director estaba cada vez menos motivado. La industria del cine había cambiado y sus ideales no parecían casar bien con la guerra fría. En los 50 se refugió en la televisión y en 1959 dirigió a Frank Sinatra. Para cerrar su filmografía, en 1961 rodó “Un gangster para un milagro”, remake de “Dama por un día” protagonizado por Glenn Ford, Bette Davis y Peter Falk. La película fue un éxito y tuvo 3 nominaciones a los Oscar, pero terminó de desanimar a Capra, al darse este cuenta de que el poder de las estrellas era tan fuerte que tuvo que ceder a algunos criterios impuestos por Glenn Ford. Así que decidió retirarse definitivamente. Pero aún daría que hablar. En 1971 publicó su famosa autobiografía que causó gran revuelo y, a partir de 1974, un hecho fortuito le dio una nueva oportunidad a su obra maestra. Y es que la propietaria de los derecho por aquel entonces se olvidó de renovar el copyright. Gracias a esto, las televisiones de todo el mundo empezaron a programar la película sin tener que pagar royalties, especialmente en su programación navideña, volviendo a popularizar la obra hasta convertirla en todo un icono de la historia del cine. Muchos años después, dejaría de ser de dominio público con un truco que encontraron los abogados, utilizando el copyright de la partitura musical de la película, el guión, etc. El 3 de Septiembre de 1991, Frank Capra murió de un ataque al corazón mientras dormía.

Tu primo.
Email_Galicia

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario