Recordando clásicos: Olivia de Havilland, fiera interpretativa de cándido rostro

Recordando clásicos: Olivia de Havilland, fiera interpretativa de cándido rostro

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Querido primo Teo:

Si en la entrega anterior de esta sección recordábamos a la superlativa Eleanor Parker, en esta ocasión nos detenemos en otra superviviente del viejo Hollywood que se hizo estrella con su inolvidable y dulce Melanie Hamilton de “Lo que el viento se llevó”, un personaje heredado de su hermana Joan Fontaine, la cual lo rechazó previamente. Olivia de Havilland fue una actriz magnífica, con tendencia a dar vida a personajes de ”chica buena”, generalmente por elección propia como ella misma confesaría, aunque demostró su solvencia y versatilidad incursionando en todo tipo de papeles y géneros que, en ocasiones, se alejaban de su imagen habitualmente candorosa.

Nacida como Olivia Mary de Havilland el 1 de Julio de 1916 en Tokio y apodada cariñosamente Livvie. Sus padres se divorciaron cuando apenas tenía 3 años y ella se trasladó a vivir con su madre y su hermana Joan a Saratoga, California. Mientras representaba la obra escolar ”El sueño de una noche de verano” de William Shakespeare, dejó impresionado al director Max Reinhardt que le ofreció actuar en una adaptación cinematográfica de dicha obra dirigida por él. Poco después, los ejecutivos de la Warner quedaron sorprendidos con Olivia y le ofrecieron un contrato de siete años. Sus primeras tres películas fueron ”El predilecto” (1935), ”Alibi Ike” (1935) y ”El capitán Blood” (1935). Años después demandó al Estudio porque quería papeles con más sustancia. En lugar de hacer el mismo tipo de papel de chica dulce, ellos la amenazaron con suspenderla 6 meses. Finalmente, Olivia ganó el juicio y se liberó del Estudio por lo que tuvo más libertad a la hora de escoger los papeles que deseaba.

Este año Olivia, una de las actrices más longevas del Hollywood dorado que todavía sigue entre nosotros, ha cumplido 97 años. Esta maravillosa actriz demostró ser mucho más versátil que su hermana Joan Fontaine (que solía interpretar a “la chica ingenua”, a pesar de que también me parece una gran actriz, pero Olivia tuvo una carrera mucho más interesante y estimulante), bordaba tanto papeles de chica buena como más perversos y oscuros (”Nido de víboras”, ”La heredera”, ”A través del espejo”, ”Mi prima Raquel” o ”Canción de cuna para un cadáver”) y se movía con gran soltura entre la comedia, el drama o incluso el género de aventuras. Empezó a destacar gracias a sus alegres y divertidas cintas junto a Errol Flynn del cual era el complemento perfecto en la gran pantalla. Tenían una química enorme, me gustan especialmente “Robin de los bosques” y “Murieron con las botas puestas”.

Sus primeras nominaciones al Oscar vinieron gracias a ”Lo que el viento se llevó” (curiosamente su hermana Joan lo rechazó al considerarlo menor y les comentó que se lo podían ofrecer a Olivia) y por ”Si no amaneciera”. A partir de ahí fue nominada en varias ocasiones ganándolo finalmente por dos de sus mejores películas e interpretaciones. Por ”La heredera” (donde está brillante, empieza como una chica demasiado ingenua y bonachona para convertirse en otra totalmente distinta, más perversa y descreída en cuestiones amorosas) y por ”La vida íntima de Julia Norris” (donde vuelve a estar magnífica en un melodrama de altura dirigido por ese director tan estupendo y subestimado que a mí particularmente me encanta, Mitchell Leisen), aunque personalmente yo le hubiese dado un tercero por ”Nido de víboras” donde está inmensa, aunque ya ganase algunos importantes premios por esta interpretación, entre ellos el National Board of Review, la Copa Volpi o el de la Asociación de Críticos de Nueva York. En pantalla Olivia me resulta extremadamente dulce y adorable, disfruto mucho viendo todas sus películas.

Era una de las pocas amigas que todavía conservaba Bette Davis dentro de la industria, se ganó enemistades porque no tenía pelos en la lengua y por su gran temperamento (de hecho, no tenía buena relación con algunas de sus compañeras de reparto, como Joan Crawford o Miriam Hopkins, entre otras), pero es otra de mis actrices clásicas favoritas.

Su complicada relación con su hermana Joan Fontaine

Rivales y enfrentadas desde niñas, se dice que no se llevaban bien debido a sus celos personales y profesionales. Joan Fontaine empezó a resaltar en su carrera antes que Olivia y se rumoreaba que su hermana le tenía envidia por ganar un Oscar antes que ella (realmente no está muy claro quién era la más culpable o más rencorosa), por su triunfo profesional y por casarse antes, formando toda una vida de dimes y diretes entre ellas, enfrentamientos y reconciliaciones temporales. Su historia da para un gran biopic, me extraña que, con la alarmante y notable falta de ideas del cine actual americano no esté en marcha una película sobre su tempestuosa relación familiar, no me sorprendería que pronto se anunciase algo similar… Actualmente, parece ser, que llevan ya muchos años sin hablarse, aunque ambas siguen vivas. Desde mediados de los años 50, Olivia vive en París.

Citas

[Sobre Michael Curtiz] ”Era un tirano, era abusivo, era cruel. No era más que un villano pero supongo que era bastante bueno en lo suyo. No lo creíamos entonces, pero claramente lo fue. Sabía lo que estaba haciendo. Supo cómo contar una historia de manera muy clara y sabía y cómo hacer que las cosas funcionasen”.

[Sobre Errol Flynn] ”Tuve un gran enamoramiento de Errol Flynn en “El capitán Blood”. Creía que era absolutamente sensacional durante los tres años siguientes pero él nunca se dio cuenta”.

[Sobre Bette Davis] ”La gran lección que aprendí de Bette fue que ella tenía una dedicación absoluta para que todo funcionase. Se pasaba horas estudiando al personaje que iba a interpretar y otras tantas horas en maquillaje para que su apariencia física fuese idónea para el personaje. Siempre intenté poner el mismo esfuerzo en todos los trabajos que he hecho”.

[Sobre Clark Gable] ”Clark Gable era un gran profesional. Era una estrella más grande que cualquiera que se haya creado en la actualidad. Yo era simplemente una estrella emergente cuando rodamos “Lo que el viento se llevó”. Tenía miedo de hablar con él. La gente no puede entenderlo ahora, pero estábamos impresionados. Clark Gable no podía ni abrir supermercados. Clark se suponía que tenía que llorar en esa escena de ”Lo que el viento se llevó”, después de la muerte de su hija. Estaba preocupado por ello, días antes de hacerla. Nunca había llorado antes en la gran pantalla y eso se convirtió en una obsesión para él. No creía que fuese masculino que un hombre llorase. Un día me comentó, ‘Olivia, no puedo hacerlo. Simplemente, voy a tener que dejarlo’. Hablé con él y le convencí de que las lágrimas muestran la fuerza de su personaje, no su falta de carácter. Se convirtió en una de las mejores escenas de la película. Clark siempre se subestimaba a sí mismo como actor. Creo que su Rhett Butler vivirá para siempre como una de las interpretaciones más inolvidables de la gran pantalla”.

Tu prima.
Yuna

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Comentarios

Loque - 09.12.2013 a las 18:08

Una de mis actrices favoritas, su interpretación en “La Heredera” siempre me impresiona, a pesar de las muchas veces que he visto la película.

También recuerdo momentos memorables en muchas interpretaciones suyas, como cuando Robert Mitchum va a cenar a su casa en “No serás un extraño”.

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