Las cinco secuencias de… Alejandro González Iñárritu

Las cinco secuencias de… Alejandro González Iñárritu

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (3 votos, media: 5,00 de 5)
Loading...

Deja tu comentario >>

Querido primo Teo:

La carrera de premios ha caído a favor de Alejandro González Iñárritu tras una emoción inusitada las últimas semanas. Es algo que no nos debería de extrañar, no sólo por la calidad de “Birdman”, sino porque, de una forma u otra, siempre se ha colado en la gran ceremonia de la Academia de Hollywood con todas sus películas. Con el Oscar ya en la mano, parece el momento ideal para repasar su carrera a través de sus 5 secuencias más destacadas.

Alejandro González Iñárritu nació en la Ciudad de México el 15 de Septiembre de 1963. Alejandro cuenta que de niño tenía mucha imaginación y siempre estaba inventando historias. Veía lo que pasaba a su alrededor y lo reinterpretaba. Y a los 21 años tuvo la oportunidad de consagrar este talento en un programa de radio musical de tres horas, en el que tenía que lograr mantener la atención de la audiencia durante todo ese tiempo. Una experiencia con la que tuvo mucho éxito, dado que llegó a dirigir esta estación de radio que llegó a ser la de más audiencia de México. Durante los cinco años que pasó en este trabajo, aprendió mucho sobre el sonido y, para completar esta experiencia, también compuso la banda sonora de cuatro películas mexicanas en el que fue su primer contacto con el mundo del cine. Algo que valora profundamente pues lo considera una parte fundamental de toda película. Contando con los diálogos, para el director mexicano, el sonido es el 70% de una película, pero tras 5 años narrando historias sonoras estaba impaciente por abordar la experiencia completa, contar historias con imágenes. Así que, en 1990, empezó a trabajar para Televisa, la empresa de telecomunicaciones más importante de México y fundó Z Films junto a Raúl Olvera, empresa con la que escribió y dirigió varios anuncios, cortometrajes y programas de televisión. Para conocer mejor el medio audiovisual, estudió Arte Dramático con el prestigioso director teatral polaco Ludwik Margules y también en Usamérica con Judith Weston. El siguiente paso en su carrera profesional llegó en 1995, cuando presenta a Televisa un ambicioso proyecto titulado “Detrás del dinero”. La idea era crear una serie que, por primera vez en la televisión mexicana, estaría realizada 100% en cine. Iñárritu escribió y dirigió el episodio piloto, protagonizado por Miguel Bosé. Sin embargo, un desacuerdo entre Warner y Televisa hizo fracasar el proyecto y la televisión mexicana sólo emitió este piloto como si fuera un cortometraje. Pero pronto su carrera iba a dar el salto definitivo hacia la fama gracias a la colaboración con cierto escritor y guionista mexicano.

Amores perros (2000)

La película debut de Alejandro González Iñárritu nació de la colaboración de éste con Guillermo Arriaga, el cual daba clases en la Universidad y cuando empezó a trabajar en la historia ya había publicado varias novelas. En su primer contacto, Iñárritu le pidió al escritor si podría escribir un guion que desarrollara una idea que tenía, pero Arriaga le contestó que no escribía por encargo. Entonces le preguntó que estaba haciendo en ese momento y, tras comentarle que escribía un guion que se llamaba “Perro negro, perro blanco” y resumirle la historia, de inmediato le respondió que le encantaría dirigirla. El proceso de escritura fue largo y complicado, con 36 versiones distintas del guion durante 3 años. El nexo de unión de todas ellas es un accidente, algo muy presente en la vida de Arriaga, dado que éste sufrió un grave accidente de tráfico en su juventud. También tuvo ciertos aportes, así por ejemplo el nombre final de la película se debe en gran parte a la mujer de Iñárritu, mientras que el director fue el que le comentó la idea del perro encerrado en el falso suelo (es algo que le pasó a unos amigos suyos), una de las claves de la segunda de las tres historias que se entrecruzan en el film. La película contó con varios actores que hoy resultan mucho más conocidos que por aquel entonces, siendo el más destacado un Gael García Bernal que filmaba su primer largometraje. Con el casting y el guión preparado, tras 3 meses de preproducción, comenzó un complicado rodaje que duró 7 semanas por las calles de México. El rodar en algunos de los puntos con mayor criminalidad de la ciudad les costó sufrir varios robos, cuando Goya Toledo rompía el piso del departamento rápidamente apareció alguien protestando porque no podían tener permiso para ello, o cuando “El chivo” se encuentra a los perros muertos costó mucho conseguir rodarla correctamente pues, lógicamente, estaban anestesiados y no muertos y siempre se terminaba despertando alguno antes de tiempo. Precisamente la violencia animal fue una de las grandes polémicas de la cinta, a pesar de que el habitual aviso de que ningún animal había sido dañado en el rodaje de la película se muestra al principio en lugar de al final. Al igual que las escenas en las que estaban aparentemente muertos, en los momentos de lucha entre perros también estuvieron controlados por la agencia mexicana de protección de animales. En ellas, los perros estaban jugando y, para no sufrir ningún mordisco accidental, tenían un invisible bozal hecho con fino hilo de pescar. Pero la secuencia más complicada de rodar fue la del accidente. Filmada con nueve cámaras de manera simultánea, incluídas un par escondidas en tejados adyacentes al cruce y otra camuflada en un contenedor de basura. Además, uno de los coches estaba dirigido por control remoto para minimizar riesgos, pero el impacto fue tan violento que el vehículo se desplazó unos 100 metros hasta estrellarse contra un taxi aparcado. El director de fotografía, que trabajó todo el rodaje cámara al hombro, temía por el fracaso de la escena pues sólo tenían una oportunidad y se estaba yendo la luz. Pero la secuencia inicial, que termina con el violento accidente y que puedes ver a continuación, resultó un gran acierto y clave en el éxito de la película. Entre otras muchas influencias, Ben Afleck explicaba durante la promoción de su película “The town. Ciudad de ladrones” que esta secuencia le inspiró para realizar la persecución entre la policía y los asaltantes de esta película. Iñárritu insiste en que no sabe cómo es que no terminó en la cárcel por filmar esa escena. La postproducción también tuvo sus dificultades, con el propio director encargándose de un montaje que le llevó 7 meses de trabajo. En un primer momento, la película era todavía más larga pero, tras consultar con su amigo Guillermo del Toro, éste le convenció para que lo recortara de una forma curiosa, haciendo el mismo un montaje reducido para que viera el efecto. Una vez convencido, Iñárritu preparó el montaje final de 150 minutos. El contrato que logró el director con la productora marcaba un presupuesto máximo de 2 millones de dólares, exigiendo que González Iñárritu pusiera el resto en caso de superar dicha cifra, y al final costó 200.000 dólares más. Pero no importó porque la película fue un rotundo éxito que recaudó más de 20 millones de dólares. La película se estrenó en la Semana de la Crítica de Cannes, logrando el premio. Comenzaba una carrera triunfal que le llevó a sumar más de 50 premios incluyendo las nominaciones al Oscar y al Globo de Oro de mejor película de habla no inglesa. Y aunque no pudo lograr la preciada estatuilla frente a “Tigre y dragón”, que contaba con muchas más nominaciones incluída la de mejor película, sí que sirvió como carta de presentación a Hollywood del dúo Iñárritu-Arriaga.

Vídeo

21 gramos (2003)

La segunda película del director mexicano fue “21 gramos”. De nuevo con guion de Guillermo Arriaga que una vez más cuenta varias historias que se cruzan por culpa de un accidente de tráfico. Los 21 gramos del título hacen referencia al peso que supuestamente se pierde en el momento de morir, metáfora con la que se reflexiona sobre varias vidas devastadas por la pérdida. En un principio, la historia estaba escrita para rodarse en español en algún lugar de México, pero tras varias docenas de reescrituras y la llamada de Hollywood gracias al éxito de “Amores perros” la acción se trasladó a los Estados Unidos. Además del escritor, Alejandro también contó con buena parte de su equipo en su primera película, como el director de fotografía Rodrigo Prieto. Una vez más, rodó gran parte de la película cámara en mano, para dotar a la historia de un mayor realismo y de una sensación de que cualquier cosa puede ocurrir. Varias semanas de ensayos precedieron al rodaje, y resultaron bastante útiles para la creación de los personajes. La preparación de la película también incluyó una exhaustiva investigación sobre cada profesión que aparece en la película. Iñárritu quería que en la pantalla se vieran personajes y no celebridades, aunque con 23 millones de dólares de presupuesto necesitaba actores valiosos. En particular, le preocupaba que Sean Penn fuera demasiado famoso por lo que decidió que actuara con una nariz postiza para hacerlo algo menos reconocible. Por otro lado, Benicio del Toro le pareció una elección perfecta, aunque ya era conocido desde “Sospechosos habituales” y famoso gracias al Oscar por “Traffic”. El primer contacto entre el actor portorriqueño con el director se dio tras ver y admirar “Amores perros”. Comenta que empezaron a hablar en spanglish sobre películas, directores y mucho cotilleo. Cuando Del Toro leyó el guion quedó encantado con su profundo drama y sus historias humanas. Benicio ya había coincidido en un par de rodajes con Penn, aunque con éste en la silla de director. El otro personaje clave de la película lo interpretó Naomi Watts, que aceptó sin siquiera leer el guion. Alejandro y Guillermo fueron a verla mientras trabajaba en “The ring”, sin el guion terminado, pero la actriz no necesitó esperar para darles una respuesta afirmativa a incorporarse a la producción, entusiasmada como se había quedado con “Amores perros”. Cuando más tarde lo leyó empezó a pensar que iba a ser su segundo gran papel de su carrera tras el de “Mulholland Drive”, lo que se confirmó con su nominación al Oscar junto a Del Toro, mientras que Penn se hizo con la Copa Volpi en Venecia. El film se rodó en orden cronológico, aunque en el montaje final se ordenara de otra forma, durante 11 semanas. Esta vez Iñárritu evitó ser el mismo el encargado del montaje y la película se estrenó con gran éxito en Venecia y tuvo una buena recepción tanto crítica (premiando principalmente a sus actores) como de taquilla, triplicando el presupuesto.

Vídeo

Ver en Versión Original

Babel (2006)

Para completar su trilogía sobre el alma humana que dirigió Iñárritu con guiones de Arriaga, se embarcaron en un ambicioso proyecto llamado “Babel”. Más historias cruzadas que esta vez se encadenan con el disparo de un rifle en el desierto. Un ambicioso proyecto rodado durante cerca de un año en 4 países de 3 continentes distintos y utilizando hasta 7 idiomas diferentes, con un reparto de lujo con Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael García Bernal y Adriana Barraza junto a varios actores desconocidos pero muy bien seleccionados, como Rinko Kikuchi, nominada al Oscar por su actuación. Cuando ésta hizo su prueba de casting, al director le gustó el talento que demostraba tener, pero la rechazó porque buscaba a una actriz sorda, así que siguió haciendo pruebas a distintas actrices durante 9 meses. Pero Kikuchi estaba tan determinada a lograr el papel que empezó a estudiar lenguaje de signos. Su determinación finalmente le llevó a tener éxito, pues el director se dio cuenta de que ninguna otra actriz había sido capaz de mostrar el espíritu, la tristeza y el aislamiento del personaje. A 17 días de empezar el rodaje en Marruecos, ningún miembro del reparto de esa secuencia había sido seleccionado. Con un anuncio en radio y televisión, pronto se presentaron más de 200 personas con intención de participar, logrando la mayoría de ellos al menos un papel de extra. En cuanto a los protagonistas antes mencionados, igual que en la anterior película de Alejandro, se unieron encantados al proyecto. Para Gael García Bernal suponía su reencuentro con el director que le lanzó a la fama, mientras que Brad Pitt, gran fan del mexicano, incluso renunció a participar en “Infiltrados”, otra de las triunfadoras del año y que el mismo producía, para poder estar en este film. Cuando el director se puso en contacto con Blanchett, la primera reacción de esta fue pensar que era una historia muy interesante pero que su papel no le iba a aportar nada. Pero pronto Iñárritu le hizo cambiar de opinión. Adriana Barraza, que ya había aparecido en “Amores perros”, fue una sugerencia de la mujer de Iñárritu. Contó de nuevo con sus colaboradores habituales, como el director de fotografía Rodrigo Prieto que volvió a rodar cámara en mano, lo que en algunos casos le complicó las tomas, como cuando intentaba rodar la toma en la que trasladan a la herida Susan por una empinada colina, pero cada vez que intentaba retroceder para acabar la toma terminaba cayendo al suelo. La solución fue la de filmar sentado en una silla del hotel que sostenían cuatro controladores de cámara. Gustavo Santaolalla, que se haría con el Oscar a la mejor banda sonora, fue otro de los habituales del equipo. El rodaje comenzó en Marruecos con varias complicaciones además de la comentada del casting. Cuando comenzaron a rodar, en el pueblo donde grabaron acababa de llegar la electricidad, y aunque algunos de los locales habían visto películas en televisiones de batería, ninguno reconoció a Brad Pitt. Las condiciones del desierto hicieron duro el rodaje, especialmente el calor y las tormentas de arena. Después se trasladaron a México donde casi tienen otro susto, esta vez en el desierto mexicano por el delicado corazón de la actriz Adriana Barraza. Por último en Tokio, para evitar retrasos por la lenta burocracia japonesa, decidieron rodar una toma sin el permiso necesario, utilizando gente del equipo para ralentizar el tráfico, y que terminaría con una persecución de la policía antes de terminar de grabar. La idea de hacer una película sobre la comunicación (o la falta de ésta) se le ocurrió a Iñárritu antes de empezar a filmar “21 gramos” y se la comentó a Guillermo Arriaga que la fue completando y a partir de ella realizó el guion. Por desgracia, los problemas de comunicación de los que hablaba la película terminaron afectando a sus dos principales impulsores, Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu. Recién terminado el rodaje estalló la disputa entre ambos, parece ser que por la autoría de las películas que habían creado juntos. Rechazaba que se hablase de las películas de Iñárritu como si éste fuera el único responsable de ellas, llegando a asegurar que la mayor parte del éxito de “Amores perros” y “21 gramos” se debía a las historias que el había creado. Después, Arriaga empezó a reclamar la autoría de las tres películas como, según él, principal artífice de su éxito. Tanto se complicó la relación que Iñárritu vetó la asistencia de Arriaga a la premiere en Cannes, donde la película se pudo ver por primera vez con gran acogida de la crítica; una ausencia más que notable si tenemos en cuenta que el año anterior Arriaga había sido galardonado con el premio al mejor guion por “Los tres entierros de Melquíades Estrada”. Esta vez fue Iñárritu el que se llevó el premio de Cannes como mejor director y la película siguió su recorrido triunfal en el festival de Toronto. El público también respondió con una recaudación total que superó los 135 millones de dólares y la película se convirtió en la más nominada del año en los Globos de Oro con 7 candidaturas. En la ceremonia se tuvo que conformar con un premio, pero fue el gordo, mejor película dramática. En cuanto a los Oscar, se vio superada en número de nominaciones por “Dreamgirls”, gracias a que esta tenía 3 canciones nominadas, pero fue la más mencionada de las nominadas a mejor película, siendo las otras dirección, guion, montaje, las actrices de reparto Adriana Barraza y Rinko Kikuchi y la ganadora banda sonora de Santaolalla, el único premio que recibió la película en una ceremonia en la que además de Iñárritu también estaban nominados sus dos amigos y compatriotas, Guillermo del Toro por “El laberinto del fauno” y Alfonso Cuarón por “Hijos de los hombres”.

Vídeo

Biutiful (2010)

Tras el rodaje de “Babel” y el desencuentro con Arriaga, Iñárritu terminó tan cansado que decidió que su siguiente película tendría un único personaje, con un solo punto de vista, transcurriría en una única ciudad, con una línea narrativa directa y estaría rodada en su idioma natal. Las primeras pinceladas del personaje de Uxbal se le ocurrieron poco antes del estreno de “Babel”. Un año después, pasada toda la promoción y recepción de premios de la película, mientras paseaba por el barrio de El Raval en Barcelona las piezas empezaron a encajar. Tras acabar una primera versión del guion de “Biutiful”, decidió pedir a los escritores Armando Bo y Nicolás Giacobone que participaran en el proceso. Para ambos era su primera experiencia en cine. El director pensó en Javier Bardem para el papel de Uxbal desde el primer momento en que el personaje surgió de su imaginación. Cuando enseñó el guión a Javier Bardem, éste se sintió muy impactado emocionalmente. Habló muchas horas con el director sobre el personaje, buscando entender hasta el más mínimo detalle del mismo. Una preparación que tendría su recompensa en Cannes, donde se presentó la película y él se hizo con el premio al mejor actor. Quitando guionistas y actores, la película contó con los colaboradores habituales de Iñárritu, a los que se unieron Cuarón y Del Toro como productores asociados. Se rodó en Barcelona durante 5 meses, en orden cronológico, para continuar con una larga postproducción de más de un año de edición. Tras su estreno en Cannes, la película entró en la carrera de premios con varias menciones a su actor protagonista o como película de habla no inglesa, consiguiendo precisamente esas 2 nominaciones al Oscar. La crítica no la valoró tan bien como sus anteriores trabajos, pero con cuatro películas en su haber lograba su cuarta presencia en los premios más importantes del cine comercial.

Vídeo

Birdman (2014)

Tras tanto drama intenso, el director mexicano decidió que necesitaba realizar una película con otro tono, por lo que se lanzó a preparar su primera comedia: “Birdman”. Contó de nuevo con los coguionistas de “Biutiful”, al los que se sumaron las manos de Alexander Dinelaris Jr. Cuando aún estaba trabajando en “Biutiful”, a Iñárritu se le ocurrió un personaje que luchaba con su ego en el espejo y la imagen de sí mismo. Con esa idea en mente empezó a pensar en una nueva película y, una vez terminada la anterior, se reunió con los demás guionistas para empezar a desarrollar la historia. El primer contacto fue en Nueva York, donde les contó la idea que tenía en mente y a todos les gustó y empezaron a trabajar juntos. Para coordinar el trabajo, además de muchas reuniones en Nueva York, Los Ángeles o México, también contactaron online a través de Skype. Con un borrador ya preparado se les ocurrió lo del superhéroe Birdman, el alter ego del protagonista. Con esta nueva aportación a la historia pudieron crear un acertado guion que mantiene en gran medida un tono cómico que le sienta muy bien a la película, aunque también tenga su punto amargo. Para interpretar a Riggan, el actor venido a menos tras haberse hecho famoso interpretando al superhéroe, el elegido fue Michael Keaton, actor que precisamente había interpretado al Batman de Tim Burton y con esta película parece que ha encontrado el papel de su vida, valiéndole el Globo de Oro y la nominación al Oscar. Otro que también aprovecha la película para recuperar la presencia que tenía hace unos años y estaba perdiendo es Edward Norton, hasta el punto de haber sido la única alternativa posible al Oscar para J.K. Simmons en la categoría de actor de reparto. Una conocida de Iñárritu es Naomi Watts, que ya trabajara con el director mexicano en “21 gramos” y ahora interpreta a una actriz que va a realizar su debut en Broadway en la obra que prepara Riggan para su retorno. Un experto en la comedia es Zach Galifianakis, aunque esta vez interpreta un papel bastante distinto del de costumbre, y completan el reparto Emma Stone y Amy Ryan, que bordan sus papeles. El rodaje fue algo diferente al realizado en anteriores ocasiones. En primer lugar, en esta película fue el gran Emmanuel Lubezki el director de fotografía en lugar del habitual Rodrigo Prieto, pero sobre todo porque la acción está montada de forma que parezca todo un único plano secuencia. Esto obligó a rodar largas tomas en las que los intérpretes debían recordar hasta 15 páginas de diálogos mientras ponían cuidado de situarse en el lugar correcto. Con todo esto, el rodaje llevó menos de un mes y, aunque en algunos momentos se pueda percibir el truco utilizado para parecer que se sigue en el mismo plano, el alarde técnico y el acabado visual de la película resultan maravillosos. Y otros aspectos como la música de Antonio Sánchez también funcionan. La película se estrenó en Venecia, donde Iñárritu se llevó tres premios junto a otro para la banda sonora, y desde entonces no ha hecho más que sumar premios y nominaciones junto a buenas críticas. En los Globos de Oro fue la película más nominada, aunque se tuvo que conformar con los premios de actor cómico y guion perdiendo el de mejor comedia frente a “El Gran Hotel Budapest”.

Vídeo

Ver en Versión Original

Tras estas cinco interesantísimas películas, ya conocemos cual va a ser la siguiente: “The revenant”. Basada en una novela de igual título, el film comenzó su rodaje el pasado mes de Octubre y cuenta con Leonardo DiCaprio como protagonista. Se trata de un proyecto estancado durante muchos años, pues el primer intento de adaptación es del año 2001. Si todo marcha según lo previsto, el rodaje terminaría en Marzo con idea de un estreno limitado a final de año buscando conseguir el 6 de 6 en cuanto a presencia en los Oscar de las películas de Alejandro González Iñárritu.

Tu primo.
Email_Galicia

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario