Las cinco secuencias de… Pixar

Las cinco secuencias de… Pixar

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Querido primo Teo:

Ahora que tenemos en cartelera la nueva película de los estudios Pixar, he decidido dedicar la sección, por una vez y sin que sirva de precedente (o tal vez si, que nunca se sabe), no a una persona sino a este estudio que supuso una revolución en el mundo del cine de animación creando un sinfín de personajes inolvidables.

De entre las muchas personas que hicieron posible que Pixar fuera el exitoso Estudio de hoy en día, hay que destacar a tres: Un científico informático (Ed Catmull), un artista con talento (John Lasseter) y un emprendedor visionario (Steve Jobs). Ed Catmull siempre fue un enamorado de la animación, pero como no creía tener el talento suficiente para dedicarse a ello estudió Física y Ciencias Informáticas, y la aparición de los primeros programas de dibujo y la computación gráfica rápidamente le interesaron al acercarse a su pasión por la animación. De hecho, haría su primera contribución al mundo del cine en 1972, al crear una versión animada de su mano izquierda que unos años después, en 1976, sería utilizada en una película de ciencia ficción convirtiéndose en el primer uso de animación 3D en una película con actores reales. Pero mientras tanto, en 1974, fue contratado por el Instituto de Tecnología de Nueva York (NYIT), como director del laboratorio de gráficos computacionales. El millonario fundador del centro, Alexander Schure, lo contrató precisamente por su interés en la animación, como prueba el hecho de que estaba produciendo y dirigiendo por aquel entonces una película animada, “Tubby the Tuba”. Se dice que su interés en el nuevo campo informático se debió a la frustración que sentía por el lento y tedioso proceso de creación de la película con el dibujo a mano de cada fotograma. Así que uno de los objetivos del equipo de Ed Catmull sería el de crear la primera película de animación hecha completamente por ordenador. Pero hasta ese objetivo aún quedaba un largo trecho que recorrer. Pero mientras tanto, con la ayuda de Alvy Ray Smith y otros ingenieros informáticos, fueron creando herramientas que revolucionarían la animación por ordenador, especialmente cuando empezaron a centrarse en la animación 3D. Los avances empezaron a llamar la atención de algunos de los grandes nombres de la industria de Hollywood de la época. Así, en 1979, mientras disfrutaba del éxito de “La guerra de las galaxias”, George Lucas contactó con Catmull para que formara una nueva división dentro de Lucasfilm, convencido de que el futuro del cine estaba en la animación por ordenador. Ed no dudó en contratar a los mejores científicos e informáticos, incluyendo sus principales colaboradores en el NYIT, que siguieron avanzando en el campo de la animación por ordenador. El grupo pudo demostrar sus habilidades en 1982, cuando la rama de efectos especiales de Lucas, Industrial Light & Magic, no pudo crear una secuencia del modo convencional y terminaron creándola por ordenador para la película “Star Trek II: La ira de Khan”.

Al año siguiente, una conferencia de Ed Catmull resultaría clave para el futuro de la compañía, y es que asistió a la misma John Lasseter. John deseara trabajar como animador desde que de niño leyó un libro sobre los estudios Disney y se dio cuenta de que había gente que se ganaba la vida con ello. En 1975 se inscribió en CalArts, una escuela de arte fundada por Walt Disney donde coincidió con gente como Tim Burton, John Musker, Henry Selick y Brad Bird. Tan entusiasmado estaba que no dudó en pasar el verano trabajando en Disneylandia. En CalArts hizo 2 cortos y ambos fueron premiados, lo que le llevó a su trabajo soñado en Disney. A comienzos de los 80, tras darse cuenta del potencial de la animación por ordenador al ver “Tron”, empezó a trabajar en una película animada en la que usaría la computadora para crear el fondo: “La tostadora valiente”. Por desgracia, tras 8 meses de trabajo preparatorio, un directivo de Disney archivó el proyecto al no encontrar que el ordenador sirviese para abaratar costes o acelerar el proceso de realización de la película. Poco después de esta decepción fue cuando se encontró con Ed Catmull y su vida cambió. Nada más terminar su conferencia, Ed se acercó a John para preguntarle como iba “La tostadora valiente”, Lasseter le explicó que encajonaran el proyecto y que estaba dejando la Disney. Pasaron mucho rato comentando el futuro y Lasseter terminó siendo contratado por Catmull, que estaba entusiasmado de poder conseguir a un verdadero animador para su equipo, lo que le resultaba imposible en Lucasfilm (y de hecho lo contrató bajo el cargo de diseñador de interface).

Pronto empezó a trabajar en un breve corto teniendo en cuenta las limitaciones tecnológicas del momento. Se inspiró observando al primer Mickey Mouse, dándose cuenta de que no eran más que formas geométricas, e inspiró al equipo tecnológico a crear un nuevo software que permitiera animar movimientos como los de estirar y aplastar que se usan en la animación tradicional. Y en 1984 lograron terminar y estrenar “Las aventuras de André y Wally B.”, el primer corto animado en 3D hecho enteramente por ordenador. La siguiente demostración de lo que eran capaces de hacer fue la creación del hombre de vidrio que aparece en “El secreto de la pirámide”, película que lograría la nominación al Oscar a los mejores efectos especiales. Para poder seguir avanzando, diseñaron la computadora de imágenes Pixar. Mientras tanto, el interés de Lucas por la división gráfica fue descendiendo, no le interesaba vender software o hardware. Además, el creador de la saga galáctica pasaba por ciertos problemas financieros desde su divorcio en 1983 y, por supuesto, no disponía del dinero necesario para hacer un largometraje de animación enteramente creado por ordenador, el gran sueño de Catmull y Lasseter. Así que separaron la división de Lucasfilm y le pusieron el nombre de Pixar, como el ordenador que habían creado. El origen del nombre es curioso. Alvin Ray Smith propuso el nombre de Pixer, como un verbo inventado en español derivado de pixel, luego cambiado a Pixar porque sonaba mejor, y además la terminación coincidía con las iniciales del creador de la computadora. Quedaba la tarea más difícil, encontrar financiación para llevar a cabo su sueño. Fue entonces cuando apareció el tercer protagonista de la historia, Steve Jobs. Por aquella época, se había convertido en multimillonario gracias al éxito de sus ordenadores personales y en una visita a Lucasfilm, Ed le contó su sueño y Jobs terminó por hacerlo suyo. Así, poco después de abandonar Apple, compró a Lucasfilm la división de animación gráfica por 10 millones de dólares. Tenía claro que la gente detrás de Pixar eran visionarios, adelantados a su tiempo. Para demostrar sus capacidades, crearon un nuevo corto “Luxo Jr.”. La idea se le ocurrió a Lasseter mientras pensaba en su escritorio y vio una de esas lámparas como la que protagonizaría su historia y se convertiría en el símbolo de Pixar. El corto tendría gran éxito, logrando la nominación al Oscar. Y a este le siguieron otros tres cortos donde iban perfeccionando su técnica, y uno de ellos, “Tin Toy”, logró el Oscar al mejor corto de animación. Para poder seguir avanzando y buscar beneficios, a comienzos de los 90, comenzaron a crear anuncios con la tecnología que habían desarrollado en los años anteriores. También inventaron un nuevo sistema de tinta y pintura digital que resultaría clave para la creación de “La bella y la bestia” de Disney y lideraron los avances en efectos especiales de la época. Pero a pesar de tantos avances y tantos éxitos, la compañía seguía perdiendo bastante dinero, y sólo les salvo que Steve Jobs fuera muy compasivo y supiera mantener su visión de futuro a largo plazo.

Toy Story (1995)

Asediado por las deudas, John le ofreció a la compañía Disney un especial navideño de media hora basado en el corto “Tin Toy”. La Disney, mientras tanto, intentó convencerle de que volviera al Estudio para dirigir una película, pero Lasseter declinó la oferta. Así que terminaron por aceptar la oferta, pero no para el corto de media hora sino para una película: “Toy Story”. Tenían claro que no querían hacer un musical o un cuento de hadas, no querían una película Disney más. De la historia original no quedó casi nada, como era lógico porque no tenían experiencia en escribir guiones. Al principio, el personaje de Woody era un tiránico jefe de los juguetes de Andy, muy sarcástico y algo soez, pero esa versión no funcionaba, los personajes no funcionaban. Disney proporcionó varios guionistas que ayudaron a perfeccionar el guion y dotarlo de una mejor estructura. Por ejemplo, Joss Whedon añadió el personaje de Rex y también el papel de Barbie. A la hora de buscar a los actores que pusieran las voces de los personajes, John Lasseter siempre quiso a Tom Hanks para el papel protagonista, y éste, cuando vio la animación preliminar de Woody, quedó completamente sorprendido por esa nueva forma de crear el personaje por ordenador. En un principio se pensó en Billy Crystal para el papel de Buzz que terminó con la voz de Tim Allen. Otro punto clave del éxito que estaba por llegar fue la música de Randy Newman, que le valió una doble nominación al Oscar por la banda sonora y la canción de Hay un amigo en mi. También el guion obtuvo nominación y John Lasseter pudo recoger un Oscar especial con el que la Academia reconocía la innovación de crear el primer film animado por ordenador. Pero más importante que el éxito crítico fue la recepción del público. La película recaudó más de 350 millones de dólares (190 en USA) siendo la película más taquillera del año. Además, la secuencia y la frase del “hasta el infinito y más allá” ya forman parte de la cultura popular. La compañía salió a bolsa una semana después del estreno, para tener más fondos que poder invertir en hacer películas. Steve Jobs recibió por ello 132 millones.

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Buscando a Nemo (2003)

La segunda película de la compañía fue “Bichos, una aventura en miniatura”, estrenada en 1998, que suponía un nuevo reto tecnológico por aparecer tantos personajes simultáneamente en algunas escenas. Pero lo superaron y fue un nuevo éxito de crítica y público que superó a su competidora “Antz (Hormigaz)” de Dreamworks. Al año siguiente llegó a las carteleras “Toy Story 2”. Planeada en un principio para ser estrenada directamente en vídeo, producida en paralelo durante la realización de “Bichos”, terminó ascendida a película para estrenar en cines. Lasseter y su equipo se hicieron cargo de la película, reescribieron gran parte del film y consiguieron terminarlo a tiempo para estrenarlo en Acción de Gracias en 1999. Y fue un nuevo éxito que muchos consideran superior a la primera parte batiendo récords de recaudación. Igual que sus predecesoras logró una nominación al Oscar para Randy Newman. Pixar siguió creciendo con unas nuevas oficinas y, sobre todo, con la contratación de nuevos animadores: Andrew Stanton y Pete Docter. Este último tuvo la responsabilidad de ser el primer director distinto de Lasseter, pues para seguir creciendo se dieron cuenta de que necesitaban estar desarrollando varias producciones simultáneamente con el objetivo de estrenar una película cada año. La película de Pete fue “Monstruos S.A.”, de la que ahora se ha estrenado una precuela. Docter demostró que hicieron bien en confiar en el pues la película fue otro gran éxito que consiguió superar los 500 millones de dólares en la taquilla mundial. Además Randy Newman se llevó un Oscar para casa de los 4 a los que optaba la película, que perdió frente a “Shrek” en la recién creada categoría de mejor película animada. Y Andrew Stanton fue el encargado de dirigir la siguiente obra de Pixar, “Buscando a Nemo”. A el mismo se le ocurrió la historia y escribió el guion. Ya había pensado muchos años antes en que se podría recrear el mundo submarino, cuando visitaba un famoso acuario. Además, de niño le encantaba ir al dentista para poder mirar la espectacular pecera que tenía en la consulta. Además, el propio Stanton puso la voz de uno de los personajes, la gran tortuga marina, algo que se ha vuelto habitual en las películas Pixar. Se había encargado de ello durante el montaje con storyboards, pensando en contratar a un actor más adelante, pero nunca lo encontraron. Uno de los grandes méritos de la película, además de la gran calidad técnica, es lo bien que funciona la historia, resultado de pulir durante varios años las ideas originales de Stanton. La película, además, cuenta con muchos detalles que aumentan todavía más su calidad gracias a una completa investigación científica para crear todos los personajes acuáticos y un fondo marino con todo tipo de detalles, distintas iluminaciones y tonalidades del agua según el lugar y hora del día en que se desarrolla. Para lograr que los peces pudieran expresar mejor sus emociones, les añadieron cejas y pestañas que les permitían modelar diferentes expresiones faciales. “Buscando a Nemo” superó todas las marcas de Pixar convirtiéndose en la película animada más taquillera de la Historia por delante de “El rey león”. Ganó el Oscar a la mejor película animada, de los 4 a los que optaba incluyendo mejor guion original.

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Wall.E (2008)

Tras el éxito de “Buscando a Nemo”, las expectativas para la siguiente película Pixar estaban muy altas. Para poder cumplir con ellas se contó con el primer director externo a Pixar, Brad Bird, que trajo la historia de “Los increibles”. Y fue un nuevo éxito que ganó los Oscar de edición de sonido y película animada sobre 4 nominaciones. Y este éxito, junto a algunos de otras compañías como Dreamworks, ahondaron en la crisis de la animación tradicional. Por aquel entonces se estaba terminando el contrato de colaboración entre Pixar y Disney y ambos buscaban mejorar su posición. Tras muchas negociaciones, Steve Jobs logró un importante acuerdo, que significaba la fusión de las dos compañías, tras adquirir la compañía de Mickey Mouse a nuestra protagonista por 7.400 millones de dólares, dejando a Steve Jobs con un puesto en la junta directiva de Disney como máximo accionista de la empresa, a John Lasseter como oficial creativo en jefe y a Ed Catmull como presidente de la división animada. En 2006, llegó el estreno de “Cars”, película que supuso el retorno de Lasseter a la dirección y que se inspiraba en un viaje que este hiciera con su familia a lo largo del país unos años antes. Esta vez, aunque las críticas y la recaudación fueron buenas dejaron de ser tan espectaculares como en las anteriores películas. Fue la primera película que se quedó sin ganar ningún Oscar desde “Toy Story 2”, aunque logró 2 nominaciones y el Globo de Oro entre otros muchos premios. Había muchas dudas de si el increíble éxito de Pixar seguiría o empezaría a diluirse, y la siguiente película, “Ratatouille” demostró que seguían estando en la cima. La producción comenzó bajo la dirección de Jan Pinkava, que había ganado un Oscar por el corto “El juego de Geri” años atrás, pero la presión por cumplir los plazos hizo que fuera sustituido en favor de Brad Bird. Este no defraudó y la película supuso otro gran éxito para Pixar. Con otra gran taquilla, especialmente fuera de USA, y una nueva aclamación de la crítica, esta vez reconocida con el Oscar a la mejor película animada sobre 5 nominaciones, la película demostró que Pixar seguía estando en la cima de la animación. Pero si algunos todavía dudaban de ello, la siguiente película terminó de demostrarlo. “Wall.E” fue la novena película de Pixar, dirigida por Andrew Stanton, que tomó una idea propia que se le ocurriera muchos años antes, en una cena con Lasseter, Docter y Ranft poco antes de terminar “Toy Story”, cuando los escritores hicieron una tormenta de ideas buscando buenos proyectos que desarrollar (de ese mismo día salieron también ideas para “Bichos”, “Monstruos S.A.” y “Buscando a Nemo”). Stanton comenzó el desarrollo de la historia junto a Pete Docter a mediados de los 90, y retomó el proyecto mientras estaba trabajando en “Buscando a Nemo”. Una vez terminada la película del pez payaso, realizó junto a varios compañeros un storyboard animado de unos 20 minutos que logró impresionar a Lasseter y Jobs, dando comienzo oficialmente la producción. En las versiones iniciales de la historia, el primer acto era similar pero el resto era muy diferente, con unos terribles alienígenas gelatinosos. Dedicaron meses de producción a crear estos seres que llamaban geles, incluyendo una voz como salida de un bote de gelatina e incluso un dialecto para ellos. Pero luego se cambiaron estos personajes por humanos, una especie de bebés grandes con problemas de atrofia por falta de ejercicio (siguiendo una idea que le comentara un fisiólogo a Andrew sobre lo que podrían sufrir los astronautas si pasaban un periodo muy largo de tiempo sin gravedad). Un aspecto muy cuidado de la película es el sonido, puesto que al no tener muchos diálogos, cada chirrido, pitido o ruido es importante. Así que contrataron a Ben Burtt, que ya trabajara en las sagas de “Indiana Jones”, “La guerra de las galaxias” y “E.T., el extraterrestre”. Resultó el ideal para la tarea y se incorporó muy pronto, pues nada más oficializarse el proyecto, Stanton dijo a los productores que quería un sonido como el de R2D2. Burtt aparece acreditado como la voz del protagonista (y de la mayoría de los robots que aparecen en la película, además de encargarse de modificar la voz de Eva para que parezca más sintética). Con esta película logró su 10ª nominación a los Oscar, que materializó 4 veces. Para poder animar mejor a los robots, y lograr que expresaran sus sentimientos sin palabras, el equipo de animación vio todos los días durante casi un año, películas de Chaplin, Keaton o Harold Lloyd. Otro de los aspectos de los que quería dotar Stanton a la película era de un realismo que evocara a las películas de ciencia ficción que veía cuando era niño. Incluso Roger Deakins explicó al equipo aspectos de su trabajo como director de fotografía. A “Wall.E” no le fue mal en taquilla, pues superó los 500 millones de dólares en recaudación. Y batió el record de nominaciones al Oscar de Pixar con 6, ganando el de mejor película animada. Muchos criticaron que no logró la nominación al Oscar a la mejor película por pertenecer al género de animación, porque realmente era una de las cinco mejores películas del año.

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Up (2009)

Parecía que Pixar había alcanzado su cima con “Wall.E” y nada de lo que hiciera podría superarlo. Además, los analistas de mercado indicaban que su 10ª película no iba a ser rentable. Por supuesto se equivocaban, y la película no sólo fue un gran éxito de crítica sinó también de taquilla que aún hoy se mantiene entre las 10 películas de animación más taquilleras de todos los tiempos. Pero empezcemos por el principio, que tuvo lugar en 2004, después de que Pete Docter terminara “Monstruos S.A.” y empezase a pensar en su siguiente proyecto. La primera idea fue la de una casa voladora para escapar de una vida que se había vuelto muy irritante. Se le ocurrió que podría protagonizarla un viejecito tras pintar un dibujo de un anciano gruñón con globos sonrientes. Un personaje que estaría basado en Spencer Tracy, Walter Matthau, James Withmore y los abuelos de Docter. Nacía así “Up”. Las montañas Tepuis en Venezuela que aparecen en la película existen en la realidad y, para conocerlas mejor, Docter y otros once animadores se pasaron tres días de escalada por esa zona. Investigando sobre cuantos globos harían falta en la realidad para hacer volar una casa como la de la película, se dieron cuenta de que necesitarían varios millones, y al verse en pantalla parecerían pequeños puntos. Así que decidieron animar las distintas secuencias con muchos menos globos (entre 10.000 y 20.000 según el momento) pero más grandes. En una serie de National Geographic se preguntaron si sería posible y terminaron por llevarlo a la práctica, en su caso con globos todavía más grandes. La película fue la que abrió el festival de Cannes, siendo tanto la primera película animada como la primera en 3D en hacerlo. Y los críticos se mostraron bastante entusiasmados. El público también respondió y la recaudación en taquilla superó los 700 millones de dólares. En los Oscar le llegó la confirmación del éxito al lograr la nominación a la mejor película, ayudada por el aumento a 10 candidatas que se estrenó ese año. Solamente “La bella y la bestia” lo había conseguido, pues el cine de animación se sigue considerando como un género menor a nivel de premios. En total tuvo 5 nominaciones de las cuales 2 se convirtieron en premio, la de mejor película animada y la de mejor banda sonora, a cargo de Michael Giacchino, siendo la primera vez que Pixar lograba este premio tras el de canción para Randy Newman. Lo cierto es que la secuencia que resume toda la vida de Carl y Ellie en sólo 4 minutos ya forma parte de la historia del cine.

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Toy Story 3 (2010)

Tras tantos éxitos, muchos pensaban que “Toy Story 3” era una película de transición para el Estudio, buscando más la rentabilidad que la calidad. Algunos temían incluso que se estaba empezando a perder la originalidad, dado que el siguiente proyecto anunciado era la segunda parte de “Cars”. Una vez más se equivocaban. Pero revisemos la historia de la película desde sus orígenes. Cuando Pixar firmó su primer acuerdo con Disney para crear “Toy Story”, Disney se quedó con los derechos para rodar cualquier secuela de cualquier film de Pixar, con un derecho de tanteo para Pixar. Cuando acababa el contrato entre ambas y negociaban un nuevo acuerdo, Disney se planteó hacer la tercera parte de “Toy Story” sin Pixar, utilizando un nuevo Estudio de animación. Todo esto terminó cuando Disney compró Pixar en 2006. El proyecto fue cancelado y el estudio alternativo cerrado. Fue entonces cuando Pixar se hizo cargo del proyecto. Lasseter, Stanton y Unkrich se pusieron a escribir la historia y, dado que Lasseter estaba ocupado en la creación de “Cars 2”, fue Lee Unkrich quien se quedó a cargo de la dirección de la película. Para crear los personajes, pudieron consultar el código original de 15 años antes, aunque tuvieron que reescribirlo pues la tecnología había cambiado. Como es habitual, no escatimaron en detalles y así, por ejemplo, contrataron a un diseñador de juguetes para que creara un peluche como Lotso y así poder animarlo con mayor realismo. Este les explicó detalles como las costuras o el relleno que ayudaron a crear un personaje más creíble. Esta vez, en lugar de contratar a los actores que ponen las voces tras darles el guion, les presentaron un completo storyboard animado con voces, efectos de sonido y música, que pudieron ver en un cine. Todos los que repetían papel firmaron encantados de participar en la secuela. La promoción de la película fue muy intensa y, además, aprovecharon para estrenar las dos primeras partes en 3D. Compañías como Lego o Mattel también ayudaron con sus lanzamientos de juguetes. Y como no podía ser de otra forma, el resultado fue impresionante. Más de 1.000 millones de dólares de taquilla que la convirtieron no sólo en el mejor estreno del año, sino en la de mayor recaudación de la Historia para una película animada y uno de los films de mayor taquilla de siempre. Pero es que además, al éxito de público se sumaron unas críticas tan positivas que sorprendieron a todo el mundo. Es muy poco frecuente que una tercera parte sea considerada la mejor de la saga y, además, confirmaba el gran momento de Pixar, con sus éxitos innegables en sus cuatro últimas películas. Los Oscar, igual que el año anterior, volvieron a incluirla entre las nominadas en mejor película, y se llevó 2 premios de 5 nominaciones: canción y película de animación. Uno de los momentos más recordados de la película es cuando Buzz se pone en modo español, empieza a habar en nuestro idioma, y a bailar flamenco. Para la creación de estas secuencias, fue clave el animador español y miembro del equipo de Pixar Carlos Baena, que incluso se grabó a si mismo moviéndose y bailando para tener más referencias. Para el doblaje representaba un problema que se solventó con el modo “andaluz”. Además, esta vez la canción Hay un amigo en mi suena en español, interpretada por los Gipsy Kings.

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Tras tantos éxitos, Lasseter volvió a la dirección con “Cars 2” y, esta vez si, tuvo críticas negativas, mezcladas con otras positivas. Y es que el listón estaba demasiado alto. De hecho, se acabó el abrumador dominio de Pixar en los Oscars pues la película ni siquiera estuvo nominada, lo que es la primera vez que pasaba (sólo “Monstruos S.A.” y “Cars” no convirtieron nominación en premio desde que se instauró la categoría de animación). Y sin llegar al nivel de sus grandes éxitos, el film del año pasado, “Brave” (Indomable)” si que le devolvió a su posición natural en los Oscars al ganar el premio a la mejor película de animación, aunque no estuvo nominada en más categorías. Estos días podemos comprobar en el cine a que nivel está la película de este año, pero aunque no sea de las mejores, seguro que no defraudará. Y como es habitual, ya están en marcha varios de sus futuros proyectos. El año que viene veremos “The good dinosaur” y en 2015 se estrenará “Buscando a Dory”, continuación de “Buscando a Nemo”. Otros proyectos esperados son “Inside out” y una película, todavía sin título, sobre la celebración del Día de los Muertos en México.

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