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Colgados de la plataforma: Semana del 10/08/2020 al 16/08/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 10/08/2020 al 16/08/2020

Querido primo Teo:

"Esto de la nueva normalidad es de todo menos normal". Confesión de una señora harta a otra igual de hastiada. Hace casi dos meses que nos adentramos en ese concepto tan orwelliano de la "nueva normalidad" y aunque pudimos intuir lo que se nos venía encima la realidad de nuestros días lo está superando con creces. Eso nos está haciendo sentir impotentes porque la impresión es que o estamos tan confiados en que la semana que viene tendremos a nuestra disposición el antídoto (cosa que solamente sucede en las películas) o que parafraseando a Rhett Butler "eso no importa". O demasiado ilusos, siendo parte del decorado de un episodio de "Los Teletubbies", o entregándonos al hedonismo, viviendo deprisa y convirtiéndonos en un bonito cadáver sin pensar en los daños colaterales, o siendo completamente conscientes de ellos teniendo en cuenta ciertas reuniones concertadas a través de las redes sociales con el propósito de "pillar el bicho". Ninguna de las dos opciones nos está ayudando a controlar la expansión de un virus que en menos de nueve meses ya habrá dejado a más de 20 millones de infectados confirmados en todo el mundo. Una cifra escalofriante, que se puede triplicar antes de que cerremos el año, pero sus consecuencias son aún peores y lo que más duele asumir es que ni a los ilusos ni a los hedonistas les afecte. 

Colgados de la plataforma: Semana del 03/08/2020 al 09/08/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 03/08/2020 al 09/08/2020

Querido primo Teo:

Cansancio. Esa es la sensación. Al comenzar a escribir mi nueva crónica desde el búnker me siento como esa folclórica que llamó a un programa de televisión y gritó un “¡Estoy cansada!” harta de que la prensa rosa se alimentase de sus miserias. El agotamiento ya se ha apoderado completamente de una. Pocos estímulos para seguir remando a contracorriente nos encontramos ante la recesión económica, la destrucción de empleo, el desprecio a trabajadores, el colapso sanitario, el incremento del número de contagiados que todavía no ha conocido techo, la escasez de recursos para hacer frente a la expansión del virus, los políticos defectuosos, los aplausos improcedentes ante unas cifras de víctimas demoledoras y para colmo falseadas, los gestores de una crisis que nos toman directamente el pelo o que no predican con el ejemplo de no hacer desplazamientos innecesarios viajando al sur de la vecina Portugal para coger olas, pero la crispación la genera quienes les afea la conducta y no les considera unos héroes cuquis. Cansada de esas invitaciones al optimismo con carteles de arcoiris, de vídeos coreografiados de YouTube, los mensajitos de “todo va a salir bien” o “de esta saldremos mejores”, de los memes o del postureo, golpes de pecho y cultivo del ego en las redes sociales, así como de las teorías conspiranoicas y el crecimiento de los negacionistas y, sobre todo de la insolidaridad, reinante de los que están más preocupados en botellones, terrazas o en acreditarse para próximos eventos que nos hacen pensar que no saldremos de ésta. Cansada de la incertidumbre, de la melancolía por la añoranza de situaciones y encuentros que no volverán a darse, del sentimiento de culpa por no haber sido mejor o haber exprimido al máximo la vida, de tratar de gestionar las noches en vela o domar a esa ansiedad que se va apoderando cada vez más de una, y lo de pensar que soy privilegiada porque peor es vivir hacinada en un campo de refugiados no siempre funciona porque eso de jugar a las comparaciones puede ser un arma de doble filo ya que en lugar de empatizar lo que se consigue es sentirse mejor a cambio de regodearse en el dolor ajeno y eso no nos convierte ni por asomo en buenas personas. Frank Capra nos hablaría de una crisis que nos invitaría a ser mejores con un simple gesto, poniéndonos en la piel de quien tenemos al lado, y nos diría que nuestros ideales, valores y buenos sentimientos serían las armas para luchar contra el cinismo que se ha apoderado de nuestra sociedad. Lamentablemente el humanismo murió con Frank Capra y todo aquello que nos invite a ser mejores es tildado de pornografía sentimental y de ahí este pesimismo, eso de que "este virus lo paramos unidos" no funciona cuando lo que abunda es el sentimiento individualista. También estoy cansada de destrozarte a lo largo de estas semanas y de hacerte pensar que al término de mis cartas me hago el harakiri como Mishima. 

Colgados de la plataforma: Semana del 27/07/2020 al 02/08/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 27/07/2020 al 02/08/2020

Querido primo Teo:

Solamente ha pasado un mes desde la finalización del Estado de Alarma y el miedo ya se ha vuelto a apoderar completamente de nosotros, o al menos de quiénes han optado por la prudencia aunque cueste horrores por la dificultad que conlleva resetear ese disco duro que tenemos por cabeza. Se nos avecina un camino que es incluso más sombrío que el recorrido en los últimos meses y, para muchos sectores. lo de estos días está siendo la puntilla que precipita la finalización de la actividad, es la crónica de una muerte anunciada desde que comenzamos a ver que lo de esa misteriosa neumonía que se estaba diagnosticando en China iba demasiado en serio. Tal y como pasó a inicios del pasado mes de Marzo, nos vuelve a invadir la sensación de que cualquier actuación para la contención llega demasiado tarde y que los rastreadores y las múltiples aplicaciones no son la panacea y más si tenemos en cuenta la carencia de recursos y que el factor humano no es infalible. A cinco meses de que finalice el 2020 ya damos el año por completamente desierto y a pesar de esos acuerdos históricos en cuanto a la reconstrucción de nuestra zona, o la mera idea de que estamos más cerca de la vacuna contra el coronavirus (COVID-19) que hace un trimestre, el futuro no resulta nada esperanzador. 

Colgados de la plataforma: Semana del 20/07/2020 al 26/07/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 20/07/2020 al 26/07/2020

Querido primo Teo:

Lamento ser tan pesimista y que con mis prólogos de esta sección sientas que inmediatamente después de enviarte las crónicas desde mi búnker emulo a la pobre Anna Karenina y me tiro a las vías del tren pero en estos días no hay nada que me invite al optimismo y a recuperar la fe en la especie humana. Menos de un mes después de que se levantara el Estado de Alarma y alcanzáramos eso de la "nueva normalidad" hemos retrocedido a los días inmediatamente anteriores al confinamiento en toda la nación y lo que nos espera es todavía más doloroso de afrontar porque esto nos está pillando con las defensas muy bajitas. Lo de que "esta crisis nos va a hacer mejores" es una falacia solamente comparable a la patochada propia de los chamanes modernos de "esto ha sido un aviso del planeta para que paremos" porque de ser cierto no nos encontraríamos con brotes infecciosos relacionados con celebraciones clandestinas, no veríamos las playas, bares y terrazas abarrotados, las mascarillas no tendrían que ser obligatorias porque se tomarían realmente en serio, se frenarían las actividades programadas en los lugares en donde hay un incremento de los casos activos, se respetarían los controles de distanciamiento en los medios de transporte, las autoridades establecerían medidas realmente profundas para mejorar considerablemente las condiciones de trabajo en el sector primario y sobre todo no se tendría la sensación de inmunidad, de estar por encima de todo esto, y carencia de sentido común y de eso que parece tan utópico como la añorada normalidad: la empatía. 

Colgados de la plataforma: Semana del 13/07/2020 al 19/07/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 13/07/2020 al 19/07/2020

Querido primo Teo:

Vivimos una situación altamente preocupante porque estamos retrocediendo a pasos agigantados en esta lucha contra un virus que no está mostrando ninguna flaqueza y que está minando nuestras fuerzas. Los rebrotes se están reproduciendo a una velocidad de vértigo por nuestra piel de toro y los focos de infección de una gran mayoría de ellos están relacionados con el sector primario. La falta de medios hace que se recurra a mano de obra barata para que trabaje en unos términos poco salubres, ahí lo de las medidas higiénicas de seguridad ni se plantean; y eso debería hacernos reflexionar sobre las condiciones en las que se opera en la industria alimentaria, el trabajo que cuesta que nosotros llenemos la cesta de la compra y el mal reparto del dinero que paga el consumidor.

Colgados de la plataforma: Semana del 06/07/2020 al 12/07/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 06/07/2020 al 12/07/2020

Querido primo Teo:

"Un pueblo que no conoce su pasado está condenado a repetirlo". Siete meses después de que el mundo comenzara a hablar del nuevo coronavirus (COVID-19), y que el virus se haya propagado por todo el planeta, dejando ya una cifra de 11 millones de contagiados de los que han fallecido más de medio millón, parece que no hemos sido capaces de aprender la lección. La imprudencia y también la muy poca cabeza, por no pensar en que buena parte de los afectados son asintomáticos, nos está conduciendo irremediablemente a la casilla de inicio en un momento en el que no solamente se ha producido ese aperturismo de las fronteras sino en el que falta el consenso sobre la tan necesaria reconstrucción. ¿Hemos aprendido de los errores del pasado? Sinceramente no lo tengo nada claro cuando se ve a gente sin mascarilla, o con una que no esté homologada, no se respeta la distancia social y muchísimo menos los protocolos de higiene. Las celebraciones de victorias deportivas, los botellones en las calles, las fiestas clandestinas o una simple barbacoa pueden ser, y en algunos casos son, un foco de infección. Las decenas de miles de muertos que ha dejado el virus en nuestro país (se siguen sin atreverse a dar la cifra real, por cierto), tener un sistema sanitario que aún tiembla debido al colapso y vivir inmersos en la peor crisis de nuestra democracia deberían ser motivos de peso para tomarnos esto más en serio, aunque a decir verdad es muy difícil hacerlo ante portadas de publicaciones en donde vemos a responsables de la gestión que dan vergüenza ajena, así que no es de extrañar que preocupe más que una cantante se haya quedado sin boda que "pillar el bicho". 

Colgados de la plataforma: Semana del 29/06/2020 al 05/07/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 29/06/2020 al 05/07/2020

Querido primo Teo:

Cuando en España nos hemos adentrado en la nueva normalidad, una vez finalizado el Estado de Alarma, la cifra mundial de casos confirmados por la pandemia ya ha alcanzado los 10 millones. En el hemisferio norte ya hemos inaugurado el verano y eso que se decía a principios de año de que el bicho no aguantaría el calor ya no se puede sostener viendo unos números que son escalofriantes y que, en un lapso muy breve de tiempo, podrían triplicarse. Deberíamos asumir que la "nueva normalidad" no significa que podamos hacer lo que nos plazca y tomarnos los protocolos preventivos a la ligera porque ni por asomo se nos ha concedido una tregua. Los nuevos focos de infección y el consecuente confinamiento de la población van creciendo a lo largo y ancho del territorio y eso es altamente preocupante en un momento de apertura. Tres meses después de que fuera decretado el Estado de Alarma en España se tiene la sensación de que hemos vuelto a un momento inmediatamente anterior a tan señalada fecha. 

Colgados de la plataforma: Semana del 22/06/2020 al 28/06/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 22/06/2020 al 28/06/2020

Querido primo Teo:

España ya vive inmersa en la "nueva normalidad", ya podemos movernos libremente por nuestra piel de toro y también se han abierto la mayoría de las fronteras para poder permitir la entrada de los turistas que a su llegada tendrán que someterse a un triple control sanitario en donde no se incluye el test en origen. Esta flexibilidad ha llegado en un momento en el que la Organización Mundial de la Salud asegura que estamos atravesando por una fase preocupante debido a que el número de contagios diarios se ha disparado, especialmente en América y África, y tampoco podemos olvidarnos de los alarmantes rebrotes en China y, especialmente, en Alemania. A pesar de los mensajes repetidos hasta la saciedad de que no bajemos la guardia, porque lo que puede venir puede ser incluso peor, parece que nos cuesta aprender de los errores. Seguimos viendo que no se respetan las medidas sanitarias porque la mascarilla es un agobio, y más con este calor, es ridículo ir con un metro en la mano para asegurar las distancias, eso de la desinfección constante ya no lo están teniendo en cuenta y tengo las manos como esparto de tanto abusar de los geles higienizantes. Lamentablemente estamos demasiado confiados en que la el sofocante verano que ya tenemos encima nos librará del virus o que la tan ansiada vacuna está a la vuelta a la esquina.

Colgados de la plataforma: Semana del 15/06/2020 al 21/06/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 15/06/2020 al 21/06/2020

Querido primo Teo:

Ya nos vamos adentrando en la nueva normalidad y paulatinamente eso de relacionarnos a la japonesa, manteniendo la distancia prudencial, llevar una mascarilla a todas partes y ser más cuidadosos con la higiene (algo que siempre ha debido de ser de sentido común) aunque nos siga pareciendo duro, especialmente lo de mantenernos alejados de los seres queridos que no viven en nuestras casas, ya lo hemos aceptado como algo que nos acompañará durante un tiempo indeterminado. A pesar de que nuestra actitud haya pasado ya a la resignación, después de transitar por varios estados a lo largo de estos tres meses, seguimos indignándonos por esa sensación tan nuestra de que aquí no ha pasado nada al ver calles comerciales abarrotadas, establecimientos repletos en donde no se ponen en práctica las medidas sanitarias y que se tengan que cerrar algunas playas por exceso de bañistas. Probablemente si se no hubieran congelado los datos en cuanto al número de víctimas y afectados se tendría mayor conciencia sobre el riesgo de bajar la guardia y podríamos evitar un crecimiento de rebrotes en nuestra piel de toro.

Colgados de la plataforma: Semana del 08/06/2020 al 14/06/2020

Colgados de la plataforma: Semana del 08/06/2020 al 14/06/2020

Querido primo Teo:

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus (COVID-19) nos afecta a todos. Pero en esta horizontalidad se está evidenciando la enorme brecha socioeconómica y racial que existe en el planeta. Si para los que estamos cómodamente en nuestras casas, a salvo de  la enfermedad junto a los nuestros y todavía conservamos nuestros puestos de trabajo no está siendo un camino de rosas, porque nadie nos puede garantizar absolutamente nada y no sabemos qué es lo que nos puede suceder a lo largo de las próximas semanas, para quienes no tienen recursos, quienes están completamente olvidados por la sociedad, es decir, los que son despreciados por sus gobernantes incluidos por aquellos que dicen que son sus aliados esto les está llevando a la muerte, y en algunas ocasiones de manera literal. Quedarse en tierra de nadie cuando se está de vacaciones y no se puede regresar a casa debido al cierre de fronteras es una gran faena pero eso no se puede equiparar ni por asomo a estar completamente desamparado cuando se está en un terreno extraño porque se huye del horror de un conflicto bélico. Estados Unidos está siendo el país más golpeado por el virus, en tan solo tres meses el virus ya han muerto más personas que en la Guerra de Vietnam y Corea y la nación, que ya estaba a la deriva en muchísimos aspectos, está viviendo uno de los momentos más complicados de su Historia. La situación se ha agravado tras la muerte del vigilante de seguridad George Floyd cuando fue asfixiado por uno de los cuatro agentes que le detuvieron en Minneapolis al ser acusado de intentar hacer una compra con un billete falso. Este hecho ha indignado a la sociedad que ha vuelto a salir a la calle para protestar (a pesar de las advertencias sanitarias) y las ciudades no solamente de los Estados Unidos se están convirtiendo en un campo de batalla. Evidentemente también se ha extendido a las redes sociales porque no podemos olvidarnos de todos aquellos que se dejan la piel desde la comodidad de su sofá y un teclado para salvar a la humanidad con cada una de sus publicaciones, no vaya a ser que se pase lista y no se figure durante la última media hora entre los aspirantes al título de "mejor persona viva y más comprometida" y se pueda interpretar que se está haciendo postureo.