“Gladiator”, reverdeciendo los laureles del péplum

“Gladiator”, reverdeciendo los laureles del péplum

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Querido Teo:

No puso de nuevo de moda el péplum como algunos pensaban pero “Gladiator” fue toda una rareza que hace ya 20 años se convirtió en uno de los hitos de su año y es que logró aunar superproducción con aroma clásico y la desmitificación histórica que tan de moda estaba y que poco después se convertiría en éxito literario con obras como “El Código Da Vinci”. Ridley Scott confirmaba que era capaz de meterse en cualquier campo cerrando la década que le valió su primera nominación al Oscar con “Thelma & Louise” y con “Gladiator” tuvo un éxito a medias en la gran noche del cine ya que aunque ganó 5 Oscar, incluyendo mejor película, volvió a escapársele un premio al mejor director que todavía hoy no ha podido conseguir.

En el año 180, el Imperio Romano domina todo el mundo conocido. Tras una gran victoria sobre los bárbaros del Norte, el anciano emperador Marco Aurelio decide transferir el poder a Máximo, bravo general de sus ejércitos y hombre de inquebrantable lealtad al Imperio. Pero su hijo Cómodo, que aspiraba al trono y que además tiene una relación casi incestuosa con su hermana, no lo acepta y trata de asesinar a Máximo. Russell Crowe interpreta a Máximo Décimo Meridio, un leal general hispano del ejército del Imperio romano que es traicionado por Cómodo (Joaquin Phoenix), el ambicioso hijo del emperador Marco Aurelio (Richard Harris), quien asesina a su padre y se hace con el trono siendo este suceso la gran licencia artística que se toma la película para teñir de villanía al personaje de Cómodo. Forzado a convertirse en esclavo, Máximo triunfa como gladiador mientras anhela vengar la muerte de su familia y la del emperador.

Inspirado en un libro sobre los gladiadores del escritor estadounidense Daniel P. Mannix, el primer guion de “Gladiator” fue escrito por David Franzoni y comprado  por DreamWorks, que fichó a Ridley Scott para dirigir la película. El rodaje empezó en Enero de 1999, antes de que el guion estuviera completo, y se extendió hasta Mayo de ese año. Las escenas de la Roma antigua se filmaron en el Fuerte Ricasoli de Malta; las imágenes generadas por ordenador fueron creadas por la empresa británica de efectos visuales The Mill, que además tuvo la tarea inesperada de crear un doble digital para las escenas que Oliver Reed, que interpretaba al entrenador de gladiadores Antonius Proximo, no pudo filmar antes de su muerte debida a un infarto tras una correrría alcohólica durante el rodaje.

Franzoni llegó a un acuerdo con DreamWorks para escribir y coproducir tres películas avalado por “Amistad” (1997) de Steven Spielberg, un film que siempre ha estado mejor valorado dentro de la compañía que ante el público general. Franzoni no era un especialista en el mundo de la antigüedad clásica, por lo que se inspiró del ensayo de 1958 de Daniel P. Mannix, “Breve historia de los gladiadores”, y decidió basar su historia en Cómodo tras leer “Historia Augusta”, obra en latín que recopila biografías de emperadores romanos entre el 117 y el 284. En el primer borrador de Franzoni, fechado el 4 de Abril de 1998, el protagonista se llamaba Narciso, un gladiador de la antigua Roma que, según las fuentes de Herodiano y Dion Casio, estranguló a Cómodo hasta matarlo.

Los productores Walter F. Parkes y Douglas Wick se pusieron en contacto con Ridley Scott. Le mostraron el cuadro “Pollice Verso”, pintado por el artista francés Jean-Léon Gérôme en 1872. El director británico, siempre poco previsible en sus proyectos, comenzó a ver como en él brotaba el interés de recrear en la gran pantalla el mundo de la Antigua Roma, lo que le permitirá también homenajear a clásicos del género como “La caída del Imperio Romano” o “Espartaco”. Scott venía de dos éxitos populares, que no críticos, como “Tormenta blanca” (1996) y “La teniente O´Neil” (1997) y estaba ante una oportunidad para recuperar estatus de gran director.

En ese momento del proceso Ridley Scott pensó que los diálogos del guion de Franzoni necesitaban retoques y le encargó a John Logan que los modificara dándole un matiz más cinematográfico. Logan rescribió gran parte del primer acto y tomó la decisión de matar a la familia de Máximo para incrementar la motivación del protagonista. Dos semanas antes de iniciar la filmación, los actores se quejaron del guion y por ello entró en juego William Nicholson añadiéndole más sensibilidad emocional al personaje con el fin de que el protagonista no sólo fuera un gladiador en busca de venganza, dando matices a la relación con su amigo Juba y desarrollando la conexión mística de la historia. David Franzoni, el hacedor original, supervisó los cambios y los aceptaría a cambio de ascender como productor.

El guion fue rescrito más veces según las sugerencias y peticiones de Russell Crowe, que cuestionó todos los aspectos del libreto y se marchó del set de rodaje al no obtener respuestas. Fueron reiterados los desplantes y la negación a decir la famosa frase de “alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra”. Nicholson, el tercer y último guionista, afirmó que Crowe le dijo: «Tus frases son basura, pero yo soy el mejor actor del mundo y puedo hacer que incluso la basura suene bien».

La película se rodó en tres escenarios principales entre Enero y Mayo de 1999. La batalla inicial en el bosque de Germania se filmó durante tres semanas en el bosque Bourne, cerca de Farnham, en el condado inglés de Surrey. El equipo después se trasladó a Uarzazat, Marruecos, donde durante tres semanas filmaron al pie de la cordillera del Atlas las escenas de los esclavos, el viaje por el desierto y la escuela de gladiadores de Próximo. El anfiteatro en el que Máximo libra sus primeros combates fue levantado con materiales y técnicas locales que sirvieron para crear 30.000 ladrillos de adobe.

Finalmente, las escenas de la antigua Roma se rodaron durante 19 semanas en el Fuerte Ricasoli de Malta, donde se construyó una réplica de un tercio del Coliseo de Roma, de casi 16 metros de altura y hecha en su mayoría de yeso y contrachapado. Esta réplica tardó varios meses en levantarse y costó alrededor de un millón de dólares siendo la manera de sacar músculo a la hora de defender los valores de la producción y plato estrella del “making of”. Los otros dos tercios de altura del enorme anfiteatro se añadieron digitalmente con la ayuda de pantallas azules. En el otro extremo del complejo se almacenaban una rica variedad de atrezzo de calles, columnatas, puertas, estatuas y plazas para completar el resto de decorados necesarios para la filmación. Las necesidades de este complejo eran cubiertas por un campamento de tiendas de campaña en que se hallaban los camerinos, almacenes, armeros y otros servicios.

“Gladiator” no habría sido lo mismo sin la música de Hans Zimmer en colaboración con Lisa Gerrard y que ha pasado a convertirse en todo un clásico para ambientar temáticas históricas o de misterio. Zimmer en principio tuvo intención de recurrir a la vocalista israelí Ofra Haza, con la que había trabajado en “El príncipe de Egipto”, pero la intérprete falleció en Febrero de 2000 antes de que pudiera empezar a grabar. El sello Decca lanzaría un año después de la primera versión un disco especial llamado “Gladiator: More music from the motion picture” con un CD que contenía 18 canciones de la película incluyendo remixes de algunas canciones como Now we are free. Años después en 2003 Luciano Pavarotti lanzó la canción Il gladiatore de su álbum “Ti adoro”. La canción está basada en el argumento de la película, el cual figura en la banda sonora en la canción cuatro, Earth. Pavarotti declaró a la revista Billboard que se suponía que tenía que cantar la canción de la película pero que él mismo lo rechazó, hecho del cual se arrepentía enormemente ante la calidad del tema.

El rodaje no fue sencillo para Russell Crowe, que se rompió los huesos de un pie además de dañar su cadera y varios tendones mientras grababa una de sus escenas de gladiador. En otra secuencia utilizaron cinco tigres reales aunque el actor siempre se mantuvo a una distancia de al menos 5 metros y con un veterinario armado con tranquilizantes cerca. Las cicatrices que se le pueden apreciar en la batalla del principio de la película son reales, producidas por una caída de su caballo. No sólo su mal carácter estuvo a punto de dejarlo en la cuneta de la producción ya que antes de él se barajaron los nombres de Mel Gibson, Antonio Banderas y Hugh Jackman para el papel pero Crowe fue el elegido creando un personaje icónico que le valdría el Oscar al mejor actor.

Eso sí, aunque la recepción de la crítica fue mayormente positiva, también tuvo sus detractores aunque en su mayoría destacaron la proeza técnica y el reverdecer de un género que parecía ya dilapidado y que lograba en esta cinta aunar la aventura, la intriga y la acción. Pero nada de esto importó ante el rotundo éxito de taquilla que en tres semanas ya superaba los 100 millones de dólares de su elevado presupuesto alcanzando finalmente más de 450 millones de recaudación que la convirtieron en el mayor éxito del año tras la segunda parte de “Misión imposible”. Y con la temporada de premios volvió a triunfar; 2 Globos de Oro de 5 nominaciones, 4 Bafta de 14 nominaciones y 5 Oscar sobre 12 nominaciones incluyendo en las tres citas el premio a la mejor película del año.

Morituri te salutant es la frase aplicada a todos los gladiadores donde sea que uno los encuentre, pero la expresión se recoge en un único documento clásico y ni mucho menos está demostrado que formara parte del protocolo a la hora de dirigirse al palco imperial. En la cinta podemos encontrar otros muchos aspectos que harían rasgarse las vestiduras a los más puristas historiadores, como el hecho de que la espectacularidad del coliseo eliminaba la suciedad polvorienta propia de la arena, así como que los gladiadores nunca se enfrentaron a tigres. Los combates de gladiadores desaparecieron lentamente, con dificultad, a lo largo del siglo IV de nuestra era, cuando los emperadores se convirtieron al cristianismo y emergía en ellos la idea del paternalismo que se basaba en que recaía en ellos la obligación de proteger y evitar sufrimiento a su pueblo, abandonando el paganismo como espectáculo y abrazando un modelo que derivaría en la Edad Media. Es en torno al año 300 cuando todos los historiadores apuntan el que se consideraría el fin de la Antigüedad clásica.

The New York Times apodó el fenómeno de la película como “efecto Gladiator” que fue clave para que en el futuro se vieran otras cintas como “Troya”, “Alejandro Magno”, “La legión del águila” o “Pompeya” pero ninguna alcanzó la misma notoriedad, incluso llegando algunas de ellas al sonrojo lo que daba más mérito a la proeza de Ridley Scott de que el anacronismo no terminara lastrando una cinta que ha entrado en la iconografía reciente del cine de las últimas décadas sin ningún complejo.

“Gladiator” fue el canto del cisne de una manera de ver el cine abrazando lo clásico y la acción con ese concepto de gran aventura evasiva en la que el valor histórico da paso a conectar con ese sentimiento de espectador fascinado por la magia del cine tanto en su recreación como en ese espíritu de rebelión del pueblo que, al margen de la época que abarque, siempre cuenta con la empatía del público.

Vídeo

Nacho Gonzalo

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Comentarios

Juan Fornaris - 07.05.2020 a las 01:08

“Gladiator” no obtuvo 14 nominaciones al Óscar. Fueron 12. Solamente tres películas han alcanzado esa cifra (14) en la historia de estos premios: All About Eve (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016). Ahora con la unificación de las dos categorías de sonido en una sóla, será todavía más complicado que otra película llegue a ese número.

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