Conexión Oscar 2018: Los 13 nombres que buscan su plaza en la categoría de mejor actriz

Conexión Oscar 2018: Los 13 nombres que buscan su plaza en la categoría de mejor actriz

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Querido primo Teo:

Nuevamente nos encontramos con una categoría repleta de trabajos interesantes aunque desgraciadamente no van a llegar a los Oscar algunas interpretaciones femeninas encomiables como por ejemplo las de Cynthia Nixon en “Historia de una pasión”, Florence Pugh en “Lady Macbeth” o la de la mismísima Sally Hawkins en “Maudie”, por citar tan solo a algunas. Se me ocurren varios quintetos potentísimos con algunas contendientes de las que no habla la prensa especializada porque no cuentan con ningún tipo de campaña. En las grandes producciones vemos que el papel de la mujer cada vez tiene menos entidad, salvo las honrosas excepciones que hemos vivido este año con “La bella y la bestia”, “Wonder Woman” o “Atómica”, pero en aquellas cintas más modestas, y muchas de ellas confeccionadas para conquistar premios, nos encontramos con un pequeño oasis para los personajes femeninos, y la cuestión será si en los próximos años este tipo de proyectos tendrán cabida en la gran pantalla o si se verán relegados a las plataformas de streaming atendiendo al comportamiento de la industria y del público.

Si tal y como te he dicho en varias ocasiones a Hollywood le encanta premiar a las actrices jóvenes y guapas que comienzan a destacar porque sus fotos van a ser las mejores (solamente hay que ver las de Emma Stone en la pasada edición) este año nos podemos encontrar con una excepción en los dos apartados interpretativos femeninos ya que las principales candidatas a la estatuilla hace mucho que superaron los 40 años. De todas formas las nuevas luminarias también están dispuestas a dejarse la piel para lograr un hueco y para no ser consideradas convidadas de piedra.

Frances McDormand (Tres anuncios en las afueras)

Desde que “Tres anuncios en las afueras” se proyectó en el Festival de Venecia la prensa dio a Frances McDormand como la candidata mejor posicionada para hacerse con el Oscar a la mejor actriz, aunque de momento no se esté llevando nada por este trabajo. Quedará por saber si seguiremos teniéndola como primera opción cuando comience realmente la carrera este mes ya que Frances McDormand no es como por ejemplo Julianne Moore que cuando vio que ya tenía el Oscar prácticamente asegurado por “Siempre Alice” se apuntó hasta a la apertura de una lata de sardinas. La McDormand no se caracteriza precisamente por ser simpática con los medios de comunicación aunque tampoco cae mal.

La actriz de 60 años no está haciendo la campaña de muchas de sus competidoras pero tampoco lo necesita (Meryl Streep menos pero ella disfruta con eso). Más allá de ser un símbolo de la filmografía de los hermanos Coen que se consagró con el Oscar a la mejor actriz por su interpretación en “Fargo”, tiene un talento descomunal y una presencia arrolladora, da igual que la intérprete tenga un papel pequeño en una película (independientemente de su calidad) que fulmina a todo lo que tiene alrededor. Sus cualidades le han llevado a ser candidata al Oscar en el apartado de mejor actriz de reparto por sus trabajos en “Arde Mississippi”, “Casi famosos” y “En tierra de hombres”. En “Tres anuncios a las afueras” da vida a una mujer que vive la peor de las desgracias: la violación y el asesinato de su hija (un papel que habría hecho Patty Duke en televisión durante los 90 sin pestañear) y que decide sacarle los colores a la policía local que no ha hecho absolutamente nada. McDormand no ha dejado de recibir elogios por su interpretación y tiene el estatus y el peso que le permitiría llevarse un nuevo Oscar sin que surja ninguna voz discordante.

Sally Hawkins (La forma del agua)

Lo fácil para “La forma del agua” era confiar en una de las actuales bellezas de Hollywood para que interpretase a Eliza, la joven muda que se enamora de una extraña criatura marina. Pero Guillermo del Toro ha sido extremadamente valiente al crear ese papel pensando en Sally Hawkins, primero porque la británica de 41 años es una de esas intérpretes portentosas capaces de transmitir emociones sin hacer grandes alardes y segundo porque representa a la perfección a una mujer de carne y hueso; viendo a Emma Watson (la protagonista de la versión de imagen real de “La bella y la bestia) no pensamos en que tiene problemas para llegar a fin de mes o para relacionarse con los demás.

Como bien te dije en su día, Sally Hawkins no tiene nada que ver las actrices que están ocupando las portadas de revistas de moda y tampoco lo necesita ya que la suya puede ser una carrera de largo recorrido porque afortunadamente no está sometida a la tiranía de la belleza, le sobra talento y puede desenvolverse a la perfección en cualquier tipo de género. Otra cosa es lo que está sucediendo durante esta campaña ya que no es ni de lejos la presencia que más llama la atención de los fotógrafos en los eventos y si lo hace es porque lleva el pelo sucio. Pudo haber sido nominada al Oscar por “Happy, un cuento sobre la felicidad” de Mike Leigh, que le proporcionó la mayoría de los premios de la crítica en la carrera al preciado galardón del 2009 y el Globo de Oro en la categoría de mejor actriz en comedia o musical, y fue finalmente candidata a la estatuilla por no dejarse eclipsar por Cate Blanchett en “Blue Jasmine”. Tal y como le sucedió hace casi una década está siendo la más premiada por la crítica por su trabajo en “La forma del agua” de Guillermo del Toro pero sería impensable que vaya a correr la misma suerte e incluso podría ser una seria aspirante a la victoria.

Saoirse Ronan (Lady Bird)

“Lady Bird” de Greta Gerwig es una de las películas preferidas del 2017 de los críticos, eso es algo que ya hemos estado viendo en los primeros premios otorgados durante la temporada. Y es una demostración más del talento interpretativo de Saoirse Ronan a la que descubrimos hace justo una década con “Expiación” por la que recibió su primera nominación al Oscar. El salto a la madurez lo dio con “Brooklyn”, por la que consiguió su segunda nominación y en un mundo justo habría sido la vencedora de esa estatuilla por esa capacidad para realizar un viaje emocional de una manera tan sutil.

A sus 23 años sigue progresando adecuadamente y aún no ha llegado a ese punto en el que parece que va a tocar techo. En “Lady Bird” interpreta a una joven estudiante de un instituto católico que tiene una relación muy tensa con su madre y que aspira a salir de su ciudad natal para convertirse en artista. Ronan está cosechando excelentes críticas por este trabajo y ya se ha llevado el premio de los críticos de Nueva York y el Gotham. Si “Lady Bird” causa la misma grata impresión a los académicos que a la crítica y a los espectadores, porque es una película que está funcionando de maravilla, no hay que descartar en absoluto que la actriz ya tenga su plaza asegurada.

Meryl Streep (Los archivos del Pentágono)

En los Oscars hay una máxima: “Jamás hay que apostar en contra de Meryl Streep”, por eso no deja de ser tan sorprendente que se quedase fuera de la categoría de mejor actriz de reparto en el año 2005 por “El mensajero del miedo” y más teniendo en cuenta las excelentes críticas que obtuvo por este trabajo y que sí entrase por “Into the woods” o en la última edición por “Florence Foster Jenkins”. Sus 20 candidaturas materializadas con 3 Oscar por “Kramer contra Kramer”, “La decisión de Sophie” y “La dama de hierro” avalan a esta leyenda con piernas de la interpretación tan admirada como odiada; Bette Davis le escribió una carta como una fan más y Katharine Hepburn la despreciaba porque le parecía muy poco natural. En fin, nunca llueve a gusto de todos.

A sus 68 años va directa a conseguir su 21ª candidatura al Oscar por meterse en la piel de la legendaria Kay Graham en la que ha supuesto su primera colaboración con Steven Spielberg, “Los archivos del Pentágono”. Graham fue la mujer más poderosa del mundo de la prensa estadounidense, fue la presidenta de The Washington Post (un cargo heredado) y se encargó de llevar a su medio a lo más alto mientras que a nivel personal trataba de renacer de sus propias cenizas tras el suicidio de su marido alcohólico y abusivo. Durante los años 70 The Washington Post destapó el escándalo Watergate que acabó con la dimisión de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos pero esto no habría sido posible si un año antes de eso Graham y su editor jefe, Ben Bradlee, no hubiesen mantenido una disputa con el gobierno para poder sacar a la luz los papeles del Pentágono, es decir, el estudio elaborado por el Departamento de Defensa sobre la actuación del país en la Guerra del Vietnam que aún no había finalizado. Streep ha causado una gratísima impresión por su interpretación hasta el punto de ser considerado su mejor trabajo en décadas, lo cual es decir mucho, y comenzó la carrera a lo grande llevándose el tanto otorgado por la National Board of Review, aunque de momento se ha quedado en eso.

Margot Robbie (Yo, Tonya)

Cuando la descubrimos en “El lobo de Wall Street” ya intuimos que detrás de la “chica sexy” de la película se escondía una actriz mucho más interesante. Y eso lo ha ido demostrando a lo largo de estos años, la australiana es capaz de fundir a quien sea y no solo por su imponente presencia; ella se echó sobre sus tacones “Escuadrón Suicida” e hizo que algo realmente insoportable fuese mucho más llevadero.

A sus 27 años ha decidido dar un golpe en la mesa con “Yo, Tonya” y asumió su producción para que la película pudiese obtener la financiación. El film dirigido por Craig Gillespie recrea la historia de la patinadora artística Tonya Harding que protagonizó uno de los mayores escándalos del panorama deportivo usamericano de la década de los 90. Harding era una heroína del patinaje que terminó siendo declarada “vergüenza nacional” cuando se implicó en acabar literalmente con Nancy Kerrigan que era su principal rival sobre la pista. Robbie ha conquistado con este trabajo y se ha convertido en uno de los nombres de esta temporada por eso que ya hemos hablado en otras ocasiones. A Hollywood le encanta hacer creer a sus chicas guapas que quieren demostrar su talento y que se las toman porque van a ser las más populares de la campaña y darán las mejores fotos. Sólo hay que echarle un vistazo a las redes sociales.

Judi Dench (La reina Victoria y Abdul)

La crítica le ha dado estopa a la película de Stephen Frears escrita por Lee Hall (autor de Billy Elliot) pero se ha escapado verla como lo que es, un acertado retrato sobre la soledad en la vejez. La reina Victoria estaba en la recta final de su camino cuando en su vida entró Abdul Karim, un joven indio que entró a formar parte de su servicio y conectó con él porque, más allá de que le alegrase la vista y ser una fantasía tardía, fue el único que se atrevió a tratarla como un ser humano, no como la reina de Inglaterra y mucho menos como una atracción de feria destartalada a la que había que relevar lo antes posible. Y eso Judi Dench lo encarna a la perfección, pasa de ser una flor mustia a poseer toda la vitalidad para perderla y dejarse morir cuando ve que no puede mantener a su lado a su acompañante. Tengo que confesarte que pocas veces he sentido tantas ganas de levantarme de mi butaca en el cine para aplaudir el trabajo de un intérprete como las que he tenido viendo a la Dench en “La reina Victoria y Abdul” y es que la actriz de 82 años está superlativa en el papel más maravilloso de su carrera.

Hace justo 20 años Judi Dench conquistaba a la crítica por encarnar a la reina Victoria en “Su majestad Mrs. Brown” y por la que estuvo a punto de hacerse con el Oscar a la mejor actriz en 1998, un año después se vio recompensada por su breve pero memorable intervención en “Shakespeare enamorado” y es injusto que alguien tan portentoso tenga tan solo ese Oscar. A pesar de las críticas la película dirigida por Stephen Frears ha funcionado muy por encima de lo esperado, de hecho su taquilla mundial es sustancialmente superior a la de su predecesora que estaba dirigida por John Madden. En absoluto hay que descartar a Dench para que logre su octava nominación al Oscar.

Brooklynn Prince (The Florida project)

“The Florida project” ha sido una de las sensaciones de este año. No fue presentada a tiempo para que pudiese competir en la sección oficial del Festival de Cannes y fue exhibida en la Quincena de Realizadores y ya se puede decir que fue la verdadera joya de la edición de este año del certamen francés que fue calificada la más mediocre de los últimos años. Sean Baker, que a nivel internacional se dio a conocer con “Tangerine”, vuelve a hablar de la desesperanza de los Estados Unidos a través de la mirada inocente de una cría de 6 años que pasa unos días en un destartalado motel de Florida, cerca de las instalaciones de Disneylandia, mientras que su madre las pasa canutas para poder salir adelante. Una de esas películas que hacen sentir buenas personas a los académicos que la votan.

Willem Dafoe se perfila como uno de los principales candidatos en la categoría de mejor actor de reparto (está siendo el más premiado). Y la crítica y los medios de comunicación se han rendido ante los encantos y la asombrosa naturalidad de la pequeña Brooklynn Prince. La criatura de tan solo 7 años está siendo la sensación de esta temporada y la campaña (dirigida por la inefable Lisa Taback) está centrándose especialmente en ella ya que una niña graciosa en una fiesta, en un programa de televisión y en una entrega de premios da muchísima vida. Veremos si sigue los pasos de Quvenzhané Wallis que entró por “Bestias del sur salvaje” o si se queda en la cuneta como Jacob Tremblay a pesar de haberse dejado la piel durante la promoción.

Michelle Williams (Todo el dinero del mundo)

El despido de Kevin Spacey de esta producción dirigida por Ridley Scott al hacerse públicas las acusaciones de acoso sexual en su contra y su sustitución por Christopher Plummer (que aún no ha recuperado el aliento tras grabar sus escenas a contrarreloj) está haciendo que “Todo el dinero del mundo” esté muy presente en los medios de comunicación aunque no por razones cinematográficas. Pero lo cierto es que, más allá del escándalo y de las maniobras de la Sony y Scott para lavar su imagen, la cinta está cosechando notables críticas. Por estos reajustes Michelle Williams ha sido la última en llegar y ya ha sido recompensada con una candidatura al Globo de Oro.

En este film interpreta a Gail Harris que desesperada tras el secuestro de su hijo mueve cielo y tierra con el fin de que su suegro, el magnate del petróleo J. Paul Getty, pague el rescate. La actriz de 37 años aún no ha sido premiada por la Academia pero cuando ha tenido el papel y una promoción adecuada nunca ha encontrado problemas para llegar a estar entre las finalistas. “Brokeback Mountain”, “Blue Valentine”, “Mi semana con Marilyn” y “Manchester by the sea” avalan el talento de una de las intérpretes más talentosas, interesantes y comprometidas de su generación.

Emma Stone (La batalla de los sexos)

Creo que no exagero si te digo que he visto en “La batalla de los sexos” a una Emma Stone inédita y es que es la primera vez que la actriz de 29 años ha logrado fundirse completamente con el personaje que está interpretando hasta el punto de que ni siquiera vemos esos ojos tan característicos. Stone, que se llevó con justicia el Oscar en la pasada edición por su interpretación de Mia en “La la land”, se mete en la piel de la tenista Billie Jean King, una de las mejores de todos los tiempos, y que estaba en la cumbre de su carrera cuando aceptó el desafío de enfrentarse al ex número 1 en la pista, Bobby Riggs, que sostenía que el hombre siempre iba a ser superior que la mujer. King también es activista por los derechos de la mujer y mantuvo una disputa con la Asociación Usamericana de Tenis por la enorme brecha salarial entre hombres y mujeres y consiguió que el Open de los Estados Unidos equiparara las compensaciones para ambos sexos.

Emma Stone es de lejos lo único memorable de la película dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris (responsables de la deliciosa “Pequeña Miss Sunshine”) cuyo principal problema es su guión que está escrito por Simon Beaufoy (ganador del Oscar por “Slumdog millionaire”). Y es que se centra solamente en la tenista que estaba viviendo una doble batalla, la primera sobre las pistas y la segunda versaba en su identidad sexual, ella llevaba años casada con el abogado Larry King al que veía más como un amigo que como un compañero de cama. El resto apenas importa con personajes absolutamente desaprovechados (tal y como le sucede a Steve Carell) o presentados directamente como una caricatura: Bobby Riggs bien pudo haber inspirado la concepción de Austin Powers pero no hay excusa para el tratamiento del de Bill Pullman. “La batalla de los sexos”, a pesar de aprovecharse del gran momento que está atravesando Emma Stone, también de la vigencia de los hechos y de que afortunadamente son más evidentes las reivindicaciones a favor de las mujeres, no ha despertado ningún interés porque su resultado final es muy decepcionante, más allá de que su campaña fuese considerada antipática por la implicación de la propia Billie Jean King que decidió convertirla en una lección de feminismo. Esto puede dificultar el camino de Stone para ocupar su plaza en el quinteto de finalistas ya que el tiempo puede hacer que no se recuerde la película a pesar de su presencia en convocatorias previas.

Jessica Chastain (Molly’s game)

Tras varios proyectos fallidos recientes como “El caso Sloane” y “La casa de la esperanza”, en donde se demuestra que a pesar de su talento no es ese animal interpretativo capaz de ponerse por encima de la mediocridad que la rodea, la actriz de 40 años parece haber encontrado un salvavidas en “Molly’s game”, el debut en la dirección del aclamado guionista Aaron Sorkin (ganador de un Oscar por “La red social”). La cinta lleva a la gran pantalla la historia de la ex esquiadora Molly Bloom que acabó reciclando su talento en el mundo del póker en donde organizaba timbas para la élite social y cultural de los Estados Unidos, algo que le llevó a ser investigada por el FBI por arreglar partidas ilegales.

Un material fascinante que fue muy bien recibido en la pasada edición del Festival de Toronto. La crítica se rindió ante ella, especialmente con el trabajo de Jessica Chastain que disfruta metiéndose en la piel de Bloom y sacando lo mejor de ella con un texto que sí la está acompañando. Pero Chastain, a pesar de las buenas impresiones y de que su campaña está siendo de nuevo potente al ser una figura que ha sabido ganarse las simpatías de los medios de comunicación (y de que es una presencia que siempre queda de maravilla en cualquier evento o publicación), está esperando a que algunas de las aspirantes a ocupar las plazas principales se caiga.

Kate Winslet (Wonder wheel)

“Esta vez toca una buena”, eso es lo que leímos, escuchamos y dijimos cuando supimos que “Wonder wheel” de Woody Allen se estrenaba en Diciembre y que había sido seleccionada para clausurar el Festival de Nueva York (cuya presentación se vio empañada tras la suspensión de Roy Price, presidente de Amazon Studios, tras ser acusado de acoso sexual). Pero la impresión dejada por la primera colaboración entre el genio de Manhattan y Kate Winslet, una década después de que la actriz británica renunciase a participar en “Match Point”, ha sido muy decepcionante. Y no por la labor interpretativa de la ganadora de un Oscar por “The reader”, sino por culpa de un guión especialmente flojo.

Kate Winslet da vida a Ginny, una mujer cuyos errores le han condenado a llevar una existencia infeliz. Pudo ser una actriz pero su incapacidad para desarrollar una carrera le ha llevado a la bebida, a malvivir como camarera y a casarse con un hombre tan perdido como ella y al que no quiere. Ella encuentra una vía de escape en Mickey, un salvavidas con aspiraciones a convertirse en dramaturgo que la deja como nueva pero ella se niega a aceptar que esa aventura tiene los días contados. Con semejante historia la actriz británica de 42 años podría haber hecho una grandísima interpretación, y en realidad podemos decir que está entre sus mejores trabajos después de haberse llevado el Oscar (lo cual no es mucho porque salvo  “Steve Jobs”, la miniserie “Mildred Pierce” y “Un Dios salvaje” su carrera ha tenido más valles que cumbres), pero la Winslet está tan ahogada en esta obra de un Allen que no sabe aprovechar los elementos como su personaje en su particular tragedia griega que el resultado final está muy por debajo de lo que nos podíamos imaginar. Una lástima.

Annette Bening (Film stars don’t die in Liverpool)

Sobre el papel el biopic de la actriz Gloria Grahame, centrado en el final de su vida, era un caramelo para alguien del talento de Annette Bening. Pero la película dirigida por Paul McGuigan, y que se basa en las memorias de Peter Turner que fue el último compañero sentimental de la ganadora del premio de la Academia por su breve intervención en “Cautivos del mal”, ha pasado más desapercibida de lo esperado en las plazas de Telluride y Toronto, tuvo una buena respuesta de los pocos críticos que la han visto pero no lo suficientemente ruidosa para situarla definitivamente bajo el radar. Esto ha hecho que Sony Pictures Classics apenas la esté promoviendo en los Estados Unidos, de hecho se estrenó en USA el 29 de diciembre y prácticamente por la puerta de atrás.

Bening de 59 años es una de las grandes damas actuales de la interpretación que piden a gritos el reconocimiento de la Academia, ha sido candidata a la estatuilla en 4 ocasiones y siempre se ha quedado sentada en su butaca con la sonrisa electrizada. Pudo haberlo ganado por “Los timadores” y, sobre todo, por “American beauty”. Es triste que “Film stars don’t die in Liverpool” no vaya a llegar a ningún sitio y más teniendo una categoría tan disputada como la de este año.

Reivindicación: Jennifer Lawrence (Madre!)

“Madre!” de Darren Aronofsky, o lo que es lo mismo acercarse durante estas fechas al Primark de Gran Vía, ha sido un rotundo fracaso en todas las plazas y por lo general ha obtenido unas valoraciones espantosas por parte de la crítica y el público. Y desde luego que no es merecido. Primero porque es encomiable que un gran estudio como la Paramount haya apostado por esa ida de olla del director de “Cisne negro”, en donde ha plasmado el Génesis y el Apocalipsis de la Bíblia; que el cineasta neoyorquino no haya salido por la puerta grande tras esta faena probablemente le haya cerrado las puertas de esa y de cualquier otra compañía a la que no le apetezca tener pérdidas (los 44 millones de recaudación mundiales no satisfacen un presupuesto de 30 millones de dólares sin contar los gastos derivados del marketing).

Y segundo porque nos ha regalado a la mejor Jennifer Lawrence y es que nos encontramos a su versión más pura, esa que descubrimos con “Lejos de la tierra quemada” de Guillermo Arriaga o “Winter’s bone” de Debra Granik. Una actriz descomunal, siempre a favor de obra y que no está encantada de conocerse. Eso habla bastante de la gran capacidad de Aronofsky a la hora de dirigir a sus actores, bien lo sabe Mickey Rourke. También hay que aplaudirle a la actriz de 27 años que en este momento de su carrera (sigue siendo una de las principales estrellas femeninas de Hollywood) haya decidido unirse a este proyecto y diría mucho de ella si esto no se convierte en una excepción en su trayectoria. Aún no ha llegado a la treintena y ya ha conseguido cuatro candidaturas al Oscar, incluida por “Joy”, y tiene una estatuilla por “El lado bueno de las cosas”. Sigue teniendo un enorme poder en Hollywood, y aunque la película no haya funcionado nos ha demostrado que a nivel interpretativo le sienta de maravilla salirse de su zona de confort. Si aparece en el quinteto de finalistas no me parecería sorprendente e incluso lo celebraría.

Mary Carmen Rodríguez

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Comentarios

Padre! - 07.01.2018 a las 20:42

Pues yo creo que Jessica Chastain en “El caso Sloane” y “La casa de la esperanza” sí ha demostrado ser ese animal interpretativo capaz de ponerse por encima de la mediocridad que la rodea. De hecho, no hay una sola crítica que no considere que está muy por encima del resto de la película en ambos casos.

Padre! - 07.01.2018 a las 21:16

Por cierto, “Yo, Tonya” y “Todo el dinero del mundo” ya tienen confirmados sus títulos españoles.

Nicolas07 - 07.01.2018 a las 21:26

Buen trabajo, en especial recatando buenas interpretaciones en malas o incomprendidas producciones, tales como Jennifer Lawrence, Annette Bening, Kate Winslet y Emma Stone.

Se podría decir que el quinteto de Mejor Actriz está ya cerrado y que las primeras cinco tienen asegurado su lugar entre las nominadas. No obstante, esto decíamos el año pasado con Amy Adam por “Arrival” donde finalmente nos llevamos una linda sorpresa, por esta razón, no hay que dar por sentado nada, como tampoco que Judi Dench (tendrá el apoyo del Bafta), Michelle Williams o la misma Jessica Chastain (con un poco más de dificultad) entre a este quinteto. Por tal razón, la pregunta es ¿Cuál de estas cinco favoritas puede quedar sacrificada? Pues por primera vez en mucho tiempo siento que la premisa “Jamás hay que apostar en contra de Meryl Streep” puede estar en riesgo (más que nada por los contexto que hoy vive Hollywood que le han “salpicado” de alguna manera) Asimismo, sucedan cosas inexplicables como la que ocurrió con su actuación en “The Manchurian Candidate”, algo que en realidad sería un poco injusto.

Por último, Brooklynn Prince fácilmente estaría nominada si esté apartado no estuviese tan competido, ya que el año de la nominación de Quvenzhané Wallis, no se compara ni por asomo a esté, donde cualquiera de estas cinco favoritas podía haberse llevado el Oscar con facilidad en cualquier otro año. Ha de resaltarse que las favoritas tienen opciones de victoria, algo que no suele suceder todos los años.

Natalia - 07.01.2018 a las 22:19

El Oscar de stone de justicia estando isabelle huppert por elle?jja

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