Las cinco secuencias de… Tom Hanks

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Querido primo Teo:

Tom Hanks fue uno de los actores más importantes de los 90, logrando entre otros éxitos 2 Oscar consecutivos como protagonista, algo que nadie lograba desde que lo hizo Katharine Hepburn 25 años antes. Sin embargo, en los últimos años su estrella parecía irse apagando. De hecho, en los últimos años, los únicos premios importantes que ha ganado han sido Emmys por su faceta de productor televisivo. Sin embargo, acaba de estrenar “Capitan Philips”, donde da vida al personaje que da título a la película, y pronto lo veremos como Walt Disney en “Al encuentro de Mr. Banks”. Las críticas a su interpretación en ambas películas son buenas, y tiene bastantes posibilidades de lograr un doblete en las nominaciones a los Oscar, siguiendo los pasos de Al Pacino y Jamie Foxx, los otros dos actores que lograron doble nominación en un mismo año por dos papeles distintos. Así que parece un momento perfecto para repasar su carrera a través de sus cinco secuencias más destacadas.

Thomas Jeffrey Hanks nació el 9 de Julio de 1956, en Concord, California. Fue el tercero de cuatro hermanos. Su padre trabajaba de cocinero y encargado en restaurantes, y su madre trabajaba en un hospital. Cuando tenía 4 años sus padres se separaron y Tom se quedó viviendo con su padre. A causa del trabajo de éste, durante su infancia vivió en muchos lugares distintos. A veces se mudaban a los 6 meses de establecerse en una ciudad. Tanto su madre como su padre volvieron a casarse varias veces, por lo que tuvo un montón de hermanastros. Con tanto cambio, de niño se sentía muy solo, lo que lo llevó a interesarse por las artes, las historias o cualquier otra tarea creativa como forma de combatir la soledad. Pronto empezó a interesarse por la interpretación, y en sus años de instituto le encantaba mostrar sus habilidades cómicas a sus compañeros y se apuntaba a toda obra teatral que podía. En la universidad siguió con sus estudios de teatro, y mientras estudiaba, conoció a Vincent Dowling, que dirigía el festival de Shakespeare de los Grandes Lagos en Lakewood, Ohio, y éste lo convenció de que se uniera a su compañía por lo que dejó los estudios y, durante tres años, estuvo aprendiendo allí. Además de actuar en numerosas obras de Shakespeare, también se ocupó de otras tareas como escenografía, iluminación o de organizar y preparar producciones teatrales. Una de sus interpretaciones fue aclamada por la crítica, recibiendo incluso un premio al mejor actor del círculo de críticos de Cleveland. En 1979 se mudó a Nueva York junto a la actriz Samantha Lewes, a la que conociera estudiando, lo acompañó en la compañía teatral y se casaron un año antes.

Llegamos a 1980, cuando hizo su debut en el cine, con un pequeño papel en la película de bajo presupuesto “Sabe que estás sola”. Pronto dio el salto a la televisión, protagonizando durante las 2 temporadas que duró la sitcom “Amigos del alma”. Después apareció como actor invitado en varias series, y en una de ellas coincidió con Ron Howard, que por aquel entonces estaba mucho más centrado en su tarea de actor, pero ya había estrenado un par de películas como director. Ron estaba planificando su siguiente película sobre una sirena que se enamora de un humano al que salva la vida y llamó a Tom para ofrecerle un papel de reparto en la misma. Sin embargo, durante el casting, le gustó tanto que decidió ofrecerle el papel protagonista. Y así, Hanks obtuvo su primer papel protagonista en la primera película de entidad en la que participaba: “1, 2, 3… Splash”. Y la película fue un éxito de taquilla. A partir de un modesto presupuesto de 8 millones de dólares logró una de las 10 taquillas más grandes de ese año. La crítica tampoco la trató mal, aunque los premios interpretativos se fueron para Daryl Hannah por su papel de la sirena. Pero la película supuso un buen comienzo y también ayudó a lanzar la carrera de Howard en la dirección. Ese mismo año, Hanks también protagonizó “Despedida de soltero”, una comedia que recibió críticas de todo tipo, pero funcionó bien en taquilla. Al año siguiente protagonizó otras dos películas: “Voluntarios” y “El hombre con un zapato rojo”. Durante el rodaje de “Voluntarios” coincidió con Rita Wilson, a la que conoció años antes en una serie de televisión y se hicieron muy amigos hasta que su amistad empezó a alcanzar otro nivel. Su carrera iba cada vez mejor, pero no así su matrimonio. Para evitar el sufrimiento de sus hijos, el actor se tomó un descanso y se encargó de producir y dirigir una obra teatral protagonizada por su mujer. Pero no funcionó. En 1987 se terminaría definitivamente su matrimonio y al año siguiente se casaría con Rita. La madre de sus dos primeros hijos moriría de cáncer en 2002. En 1986 estrenó otros 3 films, incluyendo el éxito de taquilla “Esta casa es una ruina”, comedia que tenía a Steven Spielberg como productor ejecutivo. Se hicieron amigos y, años más tarde, la asociación entre Tom y Steven se convertiría en tremendamente provechosa. Otra de las películas de ese año fue “Nada en común”, dramedia de Garry Marshall en la que compartía cartel con Jackie Gleason en la que fue su última película. Durante su estreno no llamó mucho la atención, pero ahora muchos la citan como el punto de inflexión donde Hanks empezaba a protagonizar papeles más serios que las comedias en las que trabajó en sus primeros años.

Pero fue “Big” la película que lo comenzó a consagrar como un gran actor. Se trata de una comedia fantástica dirigida por Penny Marshall donde un niño desea hacerse mayor y una máquina de feria se lo concede, despertándose a la mañana siguiente de formular su deseo en el cuerpo de un adulto interpretado por Hanks. Con ella quedó probado no sólo el buen funcionamiento de sus películas en taquilla (recaudó más de 150 millones con un presupuesto de 18), sino también su gran talento para la actuación. El film fue muy bien recibido por la crítica convirtiéndose en un clásico de los 80. El trabajo de Tom fue reconocido con un Globo de Oro al mejor actor de comedia y su primera nominación al Oscar, y nos dejó momentos inolvidables como el del piano gigante que tocan con los pies, con una actuación que fue improvisada por los actores. Tras varias películas sin demasiado éxito como “Lo que cuenta es el final”, en la que compartió cartel con Sally Field, o “La hoguera de las vanidades”, dirigida por Brian De Palma que recaudó un tercio de lo que costó; recuperó el prestigio en “Ellas dan el golpe”, en la que volvió a trabajar para la misma directora que en “Big”. Aquí interpretaba a una antigua estrella de béisbol que, tras retirarse por una lesión, se encuentra gordo y alcoholizado pero le dan una nueva oportunidad; entrenar un equipo femenino que participa en una liga que entretiene al público mientras los hombres están en la guerra en 1943. Su personaje sarcástico es una nueva demostración del talento del actor. Era la primera vez que interpretaba a un “personaje real” (lo cierto es que no es real, pues aunque la liga femenina si comenzó en ese año, el equipo no debutó hasta un par de años después, por lo que los protagonistas son inventados. Tendrían que pasar aún unos cuantos años hasta que diera vida al astronauta de “Apolo 13”). Ese año, se honró a Tom Hanks con una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, pero sería al año siguiente cuando comenzaría a estrenar sus películas más recordadas. La primera de ellas, “Algo para recordar”, exitosa comedia romántica protagonizada junto a Meg Ryan y dirigida por Nora Ephron, remake de la inolvidable “Tu y yo” de Leo McCarey. Película, actor y actriz recibieron sendas nominaciones a los Globos de Oro.

Philadelphia (1993)

Un paso más en la carrera de Hanks fue “Philadelphia”. La película cuenta la historia de un prometedor abogado que es despedido por su bufete cuando sus jefes se enteran de que tiene sida. Jonathan Demme dirigió la película, mientras disfrutaba del éxito de su obra más recordada: “El silencio de los corderos”. Un amigo suyo había muerto a causa de la enfermedad, lo que le convenció de encargarse de este film. Fue una de las primeras películas que habló en serio de la enfermedad, así como de la homosexualidad y la homofobia. El famoso crítico Roger Ebert no dudó en comparar el impacto de la película con el de “Adivina quién viene esta noche” que te comenté cuando hablé de Katharine Hepburn. Tom se preparó a conciencia para el papel, incluyendo perder más de 15 kilos y cortarse y teñirse el pelo para parecer enfermo. Antes de ser contratado, se pensó en Daniel Day-Lewis, Michael Keaton y Andy Garcia. Demme pensaba en un actor cómico para interpretar al abogado, pues pensó que podría ser un buen complemento de Hanks. Consideró a Bill Murray y Robin Williams para ello, pero cuando Denzel Washington mostró su interés por el papel, decidió contratarlo, pues ya quisiera trabajar con él en anteriores películas. El protagonista de este artículo declaró que trabajar con Washington fue como ir a la escuela de actuación, y que aprendió más de actuar viendo al actor de “Día de entrenamiento” que de ningún otro. Entre los secundarios se encontraba a Antonio Banderas que interpretaba a la pareja del protagonista. Algunas de las escenas más afectuosas entre los dos fueron recortadas del montaje final, incluyendo una de cama que luego si apareció en la edición en DVD. La película fue un gran éxito de taquilla que recaudó más de 200 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de unos 26 millones y recibió más críticas positivas que negativas, destacándose especialmente la actuación de Hanks, que fue reconocida con el Oso de Plata al mejor actor en el Festival de Berlín, el Globo de Oro y el Oscar, que conseguía en su segunda nominación. El emotivo discurso de agradecimiento que pronunció, recordando al profesor de teatro en el instituto y a uno de sus compañeros en sus estudios, ambos gays, sirvió de inspiración para una película, “In & out”, dirigida por Frank Oz. La secuencia, que podemos ver a continuación, comienza con nuestro protagonista intentando convencer al abogado interpretado por Denzel Washington de que acepte su caso de despido improcedente, pero este lo rechaza. Y termina con los acordes de Streets of Philadelphia de Bruce Springsteen mientras la cámara se fija en la expresión de Hanks. Cualquier director cortaría la escena inmediatamente después de acercarse al rostro del protagonista, pero Demme se da cuenta de lo que puede dar de si el actor y prolonga el momento permitiendo una increíble demostración de saber expresar sin necesidad de palabras que era la prueba de lo valioso que era Hanks para el drama. En cuanto a la canción, fue el otro Oscar que recibió la película. El director nos explica su historia en los comentarios del DVD. Querían una canción de rock duro pensando en la audiencia heterosexual masculina, así que se pusieron en contacto con Neil Young. Pero este, en lugar de la canción esperada les envió la emotiva música que suena al final de la película (y que también estuvo nominada al Oscar), entonces contactaron con Bruce, al que también le encantó la película, y les envió la canción que suena al principio y también en la secuencia indicada. The Boss dijo que recibía el premio en nombre de ambos.

Philadephia from Las 5 secuencias on Vimeo.

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Forrest Gump (1994)

Aunque parecía que el actor había alcanzado la cima con el Oscar, su popularidad subió todavía más con su siguiente película: “Forrest Gump”. Basado en una novela del mismo título de 1986, el guion de Eric Roth realizaba cambios significativos en la historia, según explicaba el director, poniendo en primer lugar la historia romántica frente a las aventuras fantásticas que vive y haciendo que el personaje de Gump sea completamente decente, siempre fiel a su palabra y libre de prejuicios, mientras que la novela era más cínica y fría. Para elegir al director, la productora ofreció el proyecto en primer lugar a Terry Gilliam que lo rechazó, después a Barry Sonnenfeld que tampoco pudo aceptarlo al estar comprometido para una película de la familia Adams y, por fin, a Robert Zemeckis. El director se había hecho famoso con la trilogía de “Regreso al futuro” y el genial cruce entre animación y acción real “¿Quien engañó a Roger Rabbit?”, cambiando aquí de registro para filmar su obra maestra. Para encontrar al actor que encarnase al protagonista, el primer candidato fue John Travolta, que años después reconocería su grave error al rechazar el papel, y después también pensaron en Bill Murray. Cuando se lo ofrecieron a Hanks, solo necesitó una hora para leer el guion y aceptar inmediatamente. En su contrato aceptó renunciar a su salario fijo y llevarse en su lugar un porcentaje de la recaudación, lo cual le salió tremendamente rentable, puesto que la película fue un rotundo éxito de taquilla (más de 600 millones de dólares recaudados, 5 semanas en el número uno y 26 en el top 10, la más taquillera del año y, todavía hoy, una de las más taquilleras de siempre) convirtiéndose en el actor que más había cobrado por una película hasta ese momento. Como el actor que interpretaba a Forrest de niño tenía un acento particular, Tom lo imitó para caracterizar al personaje de adulto. En España lo escuchamos con la voz de su doblador habitual Jordi Brau. Hanks puso como condición para trabajar en la película que está fuera muy precisa con los hechos históricos. La película se rodó en la segunda mitad de 1993, terminando justo a tiempo para que Tom pudiera promocionar su anterior película, principalmente en Carolina del Sur, aunque la parada que vemos en la secuencia inicial está en Georgia. El éxito de la película fue tremendo. Hoy sigue siendo, sobre todo en Usamérica, una de las películas más famosas de la historia. Además del comentado éxito de público, también la crítica se rindió a la película. Y todos destacaron muy positivamente la actuación del intérprete protagonista que recibió multitud de premios, incluyendo el del Gremio de Actores, el Globo de Oro y el Oscar. Con este Oscar repetía la gesta de Spencer Tracy, el único otro actor que logró ganar dos años consecutivos el premio de mejor actor. La película logró un total de 6 Oscars sobre 13 nominaciones: película, director, actor, guion adaptado, montaje y efectos visuales, por el maravilloso trabajo de Industrial Light & Magic para introducir a Forrest junto a multitud de personajes históricos. Y si tenemos en cuenta el gran año para el cine que fue 1994, los premios tienen más mérito si cabe, pues ese era el año de “Cadena perpetua”“Pulp fiction”“El rey león”, “Quiz show”, “Cuatro bodas y un funeral”, “Balas sobre Broadway”, “La locura del rey Jorge” y “Ed Wood”. Es difícil elegir una secuencia entre tantos momentos míticos, como el citado en la sesión de cine-cebolla, pero finalmente me decidí por la secuencia de inicio, en la que vemos esa pluma a la que tantas interpretaciones se le ha dado y Forrest dice su famosa frase de la caja de bombones.

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Salvar al soldado Ryan (1998)

El siguiente proyecto del actor supuso su reencuentro con Ron Howard. Se trata de “Apolo 13”, donde cuenta la fracasada misión espacial. Inolvidable esa frase de “Houston, tenemos un problema”. La película contó con el apoyo de la NASA que les prestó los medios para rodar en gravedad cero. Y ese mismo año puso la voz a Woody en “Toy story”, el primer largometraje de Pixar. Bueno, más bien ese año se estrenó la película, dado que la grabación se había realizado mucho antes, en los descansos de los rodajes de “Ellas dan el golpe” y “Algo para recordar”. Hanks pidió adelantar las grabaciones para evitar coincidir con su trabajo dramático en “Philadelphia”. Repetiría en las secuelas. Después rechazó participar en “Jerry Maguire” a pesar de que el papel había sido escrito pensando en él y en su lugar dio el salto a la dirección (y escritura de guion) con “The Wonders”, un musical sobre una banda en la década de los 60. Tras un descanso de más de un año sin aparecer en la gran pantalla, formó equipo con Steven Spielberg para “Salvar al soldado Ryan”. El actor y el director de “E.T., el extraterrestre” eran amigos desde hacía años, pero nunca habían trabajado juntos (aunque Spielberg si había sido productor ejecutivo de alguna de las películas de Hanks). El origen de la película se encuentra en 1994, cuando el guionista vio un monumento a los caídos en la guerra de secesión americana en el que figuraba el nombre de ocho hermanos. Tras investigar sobre el tema, decidió adaptar la idea a la Segunda Guerra Mundial y escribió un guion que convenció al productor Mark Gordon y éste se lo mostró a Tom Hanks. Éste lo comentó con Spielberg y, tras ciertas dudas por el temor de debilitar su amistad al trabajar juntos, decidió dirigir la película. El actor se preparó intensamente para el papel, lo que incluyó 10 días en un campo de entrenamiento junto a sus compañeros de reparto. El film ha sido alabado, entre otros valores cinematográficos, por su retrato realista de la Segunda Guerra Mundial, destacando especialmente la secuencia del desembarco en la playa de Omaha que ya hemos comentado cuando dedicamos esta sección al director de esta película. Esta vez nos decantamos por otra secuencia que nos permite apreciar el buen desempeño de Hanks en la película, que le valió para lograr nominaciones a los premios más importantes, incluidos el Oscar, el Globo de Oro y el del Gremio de Actores. La película fue un gran éxito de crítica y público, logrando 5 Oscar (incluyendo el de mejor director para Spielberg) sobre 11 nominaciones y una taquilla mundial que superó los 400 millones de dólares.

Salvar al soldado Ryan from Las 5 secuencias on Vimeo.

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La milla verde (1999)

Y en medio de tantos intensos dramas, rodó una comedia romántica, de nuevo bajo las órdenes de Nora Ephron y con Meg Ryan de compañera de reparto, “Tienes un e-mail”. Al igual que el anterior éxito del equipo, “Algo para recordar”, también era un remake. En este caso de “El bazar de las sorpresas” de Ernst Lubitsch, donde se cambiaba el amor por correspondencia por el más actual correo electrónico. Y aunque el trabajo no fuera tan valorado por la crítica, la taquilla volvió a funcionar positivamente. Y el siguiente trabajo de Tom fue bajo la dirección de Frank Darabont. Actor y director se conocieran en la ceremonia de entrega de los Oscar de 1994, donde el actor triunfó al lograr su segundo premio consecutivo mientras que el director no tuvo tanta suerte por la espléndida “Cadena perpetua”. Esta vez se trataba de otro drama carcelario titulado “La milla verde”, y también adaptaba una novela de Stephen King, que esta vez publicó en seis entregas y que entusiasmó al director desde la primera parte. King quedó encantado con la elección de Hanks para el papel protagonista, mientras que Darabont escribió el guion con el actor en mente. Su personaje es un carcelero en el corredor de la muerte que trata a los condenados con un gran respeto y humanidad. Su vida se ve complicada por una molestísima infección urinaria (que el actor interpreta de manera bastante divertida, aunque algunos la criticaron por sobreactuada). De todas formas, a mi me parece una interpretación magnífica, que, eso sí, se vio bastante ensombrecida por la grandiosa (en todos los sentidos) interpretación del recientemente fallecido Michael Clarke Duncan. Para poder lograr que el personaje de John Coffey que interpreta Duncan pareciera mucho más grande que los carceleros, se las ingeniaron con creativos ángulos de cámara que diesen esa sensación. Su primera película conocida había sido “Armageddon”, en la que se hizo amigo de Bruce Willis y fue éste el que le consiguió la prueba para el papel. Fue el último actor del reparto en ser contratado, a pocas semanas de empezar a rodar, y cuando supo que lo había conseguido lo primero que hizo fue llamar a su madre para contarle emocionado que iba a trabajar con Tom Hanks. De la secuencia que podemos ver a continuación, en la que hablan ambos emocionados, Darabont comenta lo impresionante que fue ver como actuaba Hanks, incluso cuando estaba fuera de cámara, ayudando a que su menos experimentado compañero pudiera usarlo en su interpretación. Tom estaba haciendo una interpretación digna de Oscar, pero para su compañero que era el que estaba siendo grabado, pues de el sólo oíamos su voz. Estaba siendo tan generoso que Frank dice que nunca podrá olvidarse de ese gesto.

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Náufrago (2000)

La siguiente película del actor lo volvió a juntar con Robert Zemeckis. La idea original de la película se le ocurriera al propio Hanks mientras rodaba “Apolo 13”, y se la contó a William Broyles Jr., guionista de ambas películas. Juntos desarrollaron las ideas iniciales, como la de que el protagonista fuera un ejecutivo de FedEx con grandes habilidades en planificación que le resultarían después muy útiles para su supervivencia. La empresa no tuvo que pagar nada por la publicidad en forma de product placement. Desde que se terminó de rodar la película de Ron Howard, Broyles siguió trabajando en el guion, e incluso se fue a vivir sólo una semana a una isla desierta buscándose su propia comida, agua y refugio para entender mejor como sería la vida de su personaje. Allí se le ocurrió la idea de Wilson, la pelota de voleyball que es la única compañía del náufrago. El rodaje se realizó en dos partes. Para la primera Hanks ganó algo de peso para aparecer como un hombre de mediana edad con unos cuantos kilos de más. Después se tomaron todo un año de descanso, en el que el actor llevó a cabo una gran transformación en la que perdió más de 20 kilos mientras se dejaba crecer el pelo y la barba hasta tener el aspecto de alguien que llevaba varios años en una isla desierta. Durante el descanso, el director y la mayor parte de su equipo aprovecharon para rodar otra película “Lo que la verdad esconde”, protagonizada por Harrison Ford y Michelle Pfeiffer. El resultado final fue una gran película en la que destaca especialmente su protagonista, y no sólo por su transformación física. La crítica se rindió ante él y se llevó un merecido Globo de Oro. Debería haber ganado también el Oscar pero tuvo que conformarse con la que fue su quinta nominación, y es que pesó demasiado que ya tuviera 2 estatuillas en su haber.

Náufrago from Las 5 secuencias on Vimeo.

En el año 2001 coprodujo junto a Spielberg la prestigiosa miniserie de HBO ganadora del Emmy “Hermanos de sangre”, en la que volvían a la Segunda Guerra Mundial. Además, Hanks colaboró en el guion del primer capítulo y dirigió el quinto. Antes, mientras filmaba “Náufrago”, Spielberg le había enviado una copia de la novela gráfica “Camino a la perdición”, pues iba a ser adaptada por Dreamworks. Se convirtió en la siguiente película del actor, esta vez bajo la dirección de Sam Mendes. Y se convirtió en otra gran película y otra gran interpretación al nivel de las destacadas en este artículo y en la que, además, compartió cartel con toda una leyenda como era Paul Newman en la que sería su última película. Ese mismo año estrenó “Atrápame si puedes”, película protagonizada por Leonardo DiCaprio y dirigida por Steven Spielberg. Después, trabajó para los Coen en “Ladykillers”, repitió con Spielberg en “La terminal” y ayudó a Robert Zemeckis en su proyecto de animación por captura de movimiento “Polar Express” dando vida a 6 personajes distintos. En 2005 no estrenó ninguna película, pero sí se habló mucho de él al estar vinculado al proyecto de “El código Da Vinci”, basada en el bestseller de Dan Brown y dirigida por Ron Howard, estuvo rodeada de una gran polémica. Algo que probablemente ayudó a la promoción de la película que logró una apabullante taquilla de más de 750 millones de dólares en todo el mundo. Pero la crítica no la trató bien ni salvó el trabajo del actor. Al año siguiente se estrenó “La guerra de Charlie Wilson”, una interesante película que le reportó otra nominación a los Globos de Oro y en 2008 otra de sus exitosas miniseries, “John Adams”, que logró la increíble cifra de 4 Globos de Oro y 13 Emmys, aunque esta vez se limitó a la labor de productor ejecutivo. Después protagonizó la secuela de “El código Da Vinci” y a continuación volvió a asociarse con Spielberg para producir otra historia ambientada en la segunda guerra mundial. Otra miniserie para HBO titulada “The Pacific” que ganó 8 Emmys. Hace un par de años dirigió su segunda película, “Larry Crowne, nunca es tarde”, que protagonizó junto a Julia Roberts, pero no logró mucho éxito, como tampoco lo tuvo con “Tan fuerte, tan cerca”, ni tampoco fue muy bien recibido su trabajo en “El atlas de las nubes”. Una vez más, su única alegría en forma de premio le llegó como productor televisivo, al ganar el telefilm “Game change” el premio a la mejor miniserie o película para televisión en los Emmy. Pero todo apunta a que la suerte de Hanks va a cambiar gracias a su alabada actuación en “Capitán Philips”, que acaba de estrenarse en nuestro país. Y puede que la alegría sea doble si su interpretación de Walt Disney en “Al encuentro de Mr. Banks” también le da la nominación al Oscar como apuntan los pronósticos.

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Comentarios

Juan José - 22.10.2013 a las 18:02

Tom Hanks, uno de mis actores preferidos, buenísimas interpretaciones que quedaron grabadas en el subconciente cinéfilo mundial!

mohoja - 23.10.2013 a las 17:01

Creo que Camino a la perdición merecía algo más que una simple reseña, no todo el mundo tiene el honor de trabajar con Paul Newman…

David - 23.10.2013 a las 22:34

Estoy de acuerdo con mohoja. No por las mismas razones, pienso que el papel es un regalo al margen de quien le acompañe en el reparto. Pero que en los 2000 igual ha hecho cosas mejores que antes…

Pese a él…

Porque ne resulta totalmente insufrible. Necesito varios días de protector gástrico antes de ver una película en la que aparezca con su expresión estreñida y su mueca al borde del llanto.

Nadie en en las ultimas décadas del cine usamericano ha recibido tanto reconocimiento e interés del público como este hombre. En los años 50 se habría llamado Doris y apellidado Day. Un petardo irrelevante y obviable a la larga.

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