Las cinco secuencias de… Meryl Streep

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Querido primo Teo:

Se acaba de estrenar “Agosto”, la última película de la gran Meryl Streep. Además, ahora que estamos en plena temporada de premios, es inevitable hablar de esta actriz que, gracias a su gran versatilidad, la intensidad con la que se prepara para cada papel, y la gran habilidad para imitar acentos, se ha convertido en una de las actrices más respetadas y admiradas de su generación, lo que ha sido reconocido con multitud de premios, incluyendo 18 nominaciones a los Oscars (la intérprete más nominada de la Historia) de los que ganó 3 (le falta uno para igualar el record de 4 de Katharine Hepburn) y 28 nominaciones a los Globos de Oro de las que ha ganado 8 premios (tanto en premios como en nominaciones no hay ningún otro actor o actriz que la iguale). Así que parece un momento perfecto para repasar su carrera a través de sus cinco secuencias más destacadas.

Mary Louise Streep nació el 22 de Junio de 1949 en Summit, Nueva Jersey. Su madre era diseñadora y su padre ejecutivo farmacéutico, y tiene dos hermanos menores. Su interés por la interpretación le viene de niña y se dice que debutó en una obra de Navidad en la escuela, y en ella cantó en un perfecto francés, a pesar de llevar muy poco tiempo aprendiendo el idioma. Precisamente, cantar era lo que más le gustaba por lo que estudió música y canto desde los 12 años, y se le da bastante bien. En el instituto, aunque era muy buena estudiante, estaba muy acomplejada por su aspecto. Así que cuando recibió un gran aplauso en una obra teatral, empezó a apasionarse por la interpretación. Gracias a sus buenas notas logró entrar en una prestigiosa universidad en Nueva York, cambió su aspecto y la imagen de sí misma y logró graduarse en Arte Dramático en 1971. Pasó ese verano con una compañía teatral ambulante mientras se ganaba la vida de camarera y ese mismo año, a su regreso a Nueva York, hizo su debut en los escenarios. Pero tenía claro que debía seguir mejorando su formación por lo que se matriculó en un master de Bellas Artes en Yale, donde fue la alumna más destacada por encima de futuras estrellas como Sigourney Weaver. Una vez logrado el título en 1975 empezó a destacar en los escenarios, incluyendo una nominación a los Tony en 1976. En una de estas obras compartiría cartel con John Cazale, que se convirtió en su pareja hasta que éste falleció tres años después. Comenzó entonces a presentarse a audiciones para obras cinematográficas. En una de esas audiciones se presentó ante Dino De Laurentiis para el papel protagonista de “King Kong”, pero éste la rechazó comentándole a su hijo en italiano que como le traía a esa actriz fea, sin saber que Meryl habla perfectamente ese idioma. Por fin, en 1977, llegó su debut en la gran pantalla, poco después de actuar en un par de películas para televisión. La película era “Julia”, de Fred Zinnemann. El director de “Sólo ante el pelígro” había visto a Meryl en Broadway y llegó a ofrecerle uno de los papeles protagonistas, pero los productores se negaron a que se concediese el papel a una actriz desconocida y tuvo que conformarse con uno mucho más breve y que, además, tras cortar varias escenas, terminó siendo de poco más de un minuto. La película fue un éxito y logró 3 Oscar, incluyendo uno para Vanessa Redgrave en el que podría haber sido el papel de nuestra protagonista, sobre 11 nominaciones. Por supuesto, nadie se acordó de una actriz tan poco importante en la película, hasta que, con su siguiente trabajo, se hizo mundialmente famosa. Se trataba de la miniserie de la NBC “Holocausto” que, tras su estreno, tuvo críticas de todo tipo en Usamérica y cierta polémica pero, sin duda, supusó un impacto importante. En Europa fue mucho mejor recibida desde un primer momento, especialmente en Alemania Occidental, donde muchos adolescentes declararon haber aprendido mucho más sobre los horrores del régimen nazi con la serie que en las aulas. En la temporada de premios le fue bastante bien, ganando 8 Emmys, incluyendo el de mejor actriz de miniserie o película para televisión para Meryl, y 2 Globos de Oro. La actriz se sorprendió mucho con el premio y la fama. Aceptó el trabajo porque necesitaba el dinero y no disfrutó con el rodaje. Mejor le fue en su segunda película, “El cazador”, coescrita y dirigida por Michael Cimino, que narra como la Guerra del Vietnam afecta a las vidas de un grupo de amigos de un pequeño pueblo industrial. Cimino había visto a Streep en Broadway y no dudó en contratarla para ser el interés amoroso de los personajes de Christopher Walken y Robert De Niro. Además, también participó en la película su novio John Cazale, con el que se acababa de mudar para vivir juntos. Meryl estaba exultante con la oportunidad porque le permitía pasar mucho más tiempo con el. Por desgracia, le descubrieron un cáncer de huesos y moriría poco después de terminar el rodaje. El papel de Linda estaba a medio escribir en el guion, por lo que la actriz gozó de una gran libertad creativa y, sin duda, la supo aprovechar. La película se llevó 5 Oscar, incluyendo el de mejor película, sobre 9 nominaciones. Una de ellas para Meryl Streep que también logró su primera nominación a los Globos de Oro y varios reconocimientos más. Desde entonces, raro es el año en el que no está nominada para algún premio. Antes de recibir todos esos premios, se casó con el escultor Don Gummer, tras un breve noviazgo de unos meses, y con el que tiene 4 hijos y continúan juntos. Después apareció en “Manhattan”, de Woody Allen, y en “Escalada al poder”.

Kramer contra Kramer (1979)

“Kramer contra Kramer” fue la ganadora del Oscar a la mejor película del año y, sin duda, sus intérpretes son los principales responsables de ello. No supuso una gran sorpresa, pues ya había ganado la mayoría de los premios previos, aunque sigue señalándose como una de las grandes injusticias de estos controvertidos galardones, dado que era el año de “Apocalypse Now”. La película cuenta como cambia la vida de Ted Kramer cuando su mujer le abandona y le deja a cargo de su hijo, obligándole a hacer algo a lo que no estaba acostumbrado, ejercer de padre. Los productores querían que fuera François Truffaut el director y, de hecho, contrataron a su colaborador habitual Néstor Almendros como director de fotografía. Sin embargo, su apretada agenda lo impidió y el propio guionista, Robert Benton, se hizo cargo de la dirección. Para el papel, que finalmente interpretó Meryl, los productores querían a Kate Jackson, actriz que estaba de moda por su papel en la serie de “Los ángeles de Charlie”, pero fue imposible cuadrar los rodajes de serie y película. Así que Streep, que estaba contratada para un papel menor, se hizo cargo del de Joanna Kramer. El protagonista de la película fue Dustin Hoffman, con el que había coincidido años antes mientras era estudiante en Yale de manera no muy grata. Y es que participó en un casting junto a otras 1.500 personas para una obra teatral que dirigía Hoffman y éste se presentó a la actriz con un escandaloso eructo. Olvidado este incidente, y sólo cuatro días después de su boda, la actriz se presentó ante Hoffman y Benton y se hizo con el papel. Streep terminó reescribiendo buena parte de sus diálogos, incluyendo todo su discurso en el juicio e investigó todo lo que pudo sobre divorcios para estar mejor preparada. La película resultó un gran éxito de taquilla y también a nivel de premios, ganando 5 de los Oscar y Globos de Oro más importantes, que incluyeron galardones en ambos premios para Hoffman y Streep (ella como mejor actriz de reparto). Entre otras muchas secuencias destacadas, nos quedamos con la del final, esa gran escena de cine-cebolla.

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La decisión de Sophie (1982)

La siguiente película de Streep fue la adaptación de la novela “La mujer del teniente francés”. El escritor quería para el papel protagonista a Helen Mirren, pero finalmente fue Meryl la que se hizo con el papel. Algunos críticos británicos no entendían por qué una actriz americana era la elegida para interpretar a una heroína británica pero el resultado final demostró lo acertado de la elección. Meryl no tuvo problemas para hablar con un perfecto acento británico y bordó el papel logrando otra nominación al Oscar, la primera como protagonista, siendo derrotada por Katharine Hepburn que conseguía su 4º Oscar en su 12ª nominación. Pocos podían imaginar que la Streep batiría ampliamente este record de nominaciones. Además, ganó el Bafta y el Globo de Oro. En su siguiente película, “Bajo sospecha”, volvió a trabajar con Robert Benton y Néstor Almendros, aunque este no fue el factor fundamental para aceptar el trabajo. Meryl se implicó en él porque se iba a rodar muy cerca de su casa y así pudo pasar mucho más tiempo con su marido y su hijo. Desde entonces, este criterio es el más importante en la elección de sus papeles, por encima de lo que le atraiga el personaje. La película “La decisión de Sophie”, de Alan J. Pakula, sobre los efectos del Holocausto, nos muestra una memorable historia sobre la culpa con la que cargó por el resto de sus vidas una superviviente de la tragedia. Pero no es el guión lo que hace grande a la película sino la inolvidable actuación de su protagonista. El escritor de la novela en la que se basa la película, tenía a Ursula Andress en mente cuando creó el personaje de Sophie, y la primera elección del director era Liv Ullmann. Pero Meryl deseaba el papel y no descansó hasta lograr ser la elegida para encarnarlo. Parece que llegó incluso a ponerse de rodillas suplicando al director que fuera ella la elegida para el papel. El resultado es Historia del cine. Una interpretación que sirve para demostrar la grandeza de una actriz que se preparó con todas sus energías para el papel. Aprendió polaco y no solo lo habla bien en la película, sino que también supo poner acento polaco en sus diálogos en inglés y alemán. Pero, por supuesto, la actuación es mucho más que su forma de hablar, y logra llegarnos al corazón con momentos como la secuencia de “la decisión” que da título a la película y que puedes ver a continuación (nótese que está en versión original subtitulada porque se rodó en alemán y no se dobló). Se filmó en una única toma porque Meryl se negó a repetirla al considerar el rodaje de la misma muy doloroso y emocionalmente agotador. De hecho, leyó la escena una única vez cuando recibió el guion. Tan metida dentro del papel estaba que el pensar en esta escena le aterrorizaba ayudando a la caracterización del personaje. Fue la protagonista de la temporada de premios ganando los más prestigiosos concedidos por la crítica así como su tercer Globo de Oro y su segundo Oscar, el primero en la categoría de actriz protagonista.

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Memorias de África (1985)

La siguiente película fue “Silkwood”, un alegato antinuclear de Mike Nichols basado en hechos reales en la que interpretaba a la mujer que da título a la película, una trabajadora y sindicalista en una planta nuclear que denuncia deficiencias en las medidas de seguridad de la misma, y que le valió para seguir sumando nominaciones a los Globos y los Oscar. Después volvió a coincidir con De Niro (tras “El cazador”) en el drama romántico “Enamorarse” sobre dos adultos que se enamoran pero que están casados ambos. Una nueva actuación perfecta aunque, como esta vez no había ningún acento peculiar o caracterización extraordinaria que demuestre el talento de la actriz, sino simplemente una persona normal, por una vez los premios se olvidaron de ella. Pero sólo fue un breve paréntesis antes de trasladarse a África, tras pasar por el Reino Unido para rodar “Plenty”, con la premiada aventura de Sydney Pollack “Memorias de África”. Nada más terminar de rodar su película británica, se tiño de oscuro el pelo y voló al continente africano. Pasó allí seis fantásticos meses en compañía de su familia. Su padre le dijo que era una locura el llevarse a los niños, pero ella replicó que sería una aventura enriquecedora. A las pocas semanas, su hijo de cinco años empezó a encontrarse mal y nadie sabía de que se trataba. Resultó ser un molesto parásito. La película narra la historia real de la baronesa danesa Karen Blixter, que viaja a Kenia con su marido con el que ha contraído un matrimonio de conveniencia. Allí se enamora de un cazador interpretado por Robert Redford. La idea de adaptar al cine el relato autobiográfico de Isak Dinesen (pseudónimo de Karen Blixter), estuvo dando vueltas por diferentes Estudios durante décadas, antes de hacerse realidad. Orson Welles y David Lean fueron considerados para la dirección, mientras que para el papel protagonista se pensó en Greta Garbo, Audrey Hepburn y Julie Christie. Una vez que Pollack quedó confirmado como director llegó la hora de elegir protagonistas, y Meryl quería el papel, pero Sydney pensaba que la actriz no era lo suficientemente sexy para interpretarlo. Así que consiguió una cita con el director y se presentó con una blusa muy ceñida y un sujetador que le realzaba el busto y dio resultado. Para preparar su papel, Streep escuchó grabaciones reales de la autora leyendo su libro que le permitieron recrear a la perfección el acento danés, en una muestra más de su gran talento para los acentos. En principio, Robert Redford iba a hablar con acento inglés, pero esta idea sería vetada después por Pollack, que pensaba que iba a distraer al público, así que Redford tuvo que volver a grabar su voz para eliminar el acento de lo rodado en los primeros días. Se trató de una producción complicada. El país se encontraba en medio de una sequía durante el rodaje, y el equipo tuvo que considerar la posibilidad de pasar a una localización diferente; las lluvias llegaron justo cuando se trata de decidir donde reubicarse. Muchos miembros del equipo de rodaje contrajeron la malaria, y las grabaciones con animales también complicaron bastante las tomas. En algunos casos debieron esperar varias horas hasta lograr que estuvieran en el lugar adecuado para la toma. Y en la secuencia que podemos ver a continuación tenemos otro ejemplo de estos problemas. Tuvieron que traer los leones de América con sus cuidadores. Normalmente estaban atados cerca de los intérpretes, pero en esta secuencia la leona que aparece no lo estaba. Miraba a su cuidador que estaba justo tras Meryl y, en cuanto éste cogió la comida y la agitó, fue tras el. La actriz tuvo que ser muy valiente, confiando en el cuidador. Pero a pesar de las dificultades, el esfuerzo valió la pena, pues el resultado fue una bellísima película, con una maravillosa fotografía de Kenia y una inolvidable banda sonora de John Barry, ambas premiadas con la estatuilla dorada, junto a los premios de mejor película y mejor director y otros tres más hasta sumar un total de 7 Oscars. Meryl estaba nominada una vez más, pero perdió frente a Geraldine Page, mientras que fue Whoopi Goldberg la que le ganó en los Globos de Oro.

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Los puentes de Madison (1995)

En las dos siguientes películas, “Se acabó el pastel” y “Tallo de hierro”, compartió cartel con Jack Nicholson, obteniendo una nueva nominación a los Oscar por la segunda. Después se marchó a Australia a rodar “Un grito en la oscuridad” para dar vida a Lindy Chamberlain, una mujer acusada de asesinato de su bebé, donde como no podía ser de otro modo habló con un perfecto acento australiano. Por este papel, además de su octava nominación al Oscar y séptima a los Globos de Oro, logró el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes. Su siguiente película, “Vida y amores de una diablesa”, supuso su primer papel cómico. Fue una de las primeras personas en leer el guion porque compartía agente con la directora. Y uno de los aspectos que ayudó a decidirse por la película fue que se rodó en Nueva York. Y es que su hijo mayor, empezó a quejarse de tantos viajes y tener que ser siempre el nuevo de la clase. Tras el rodaje, la familia fijó su residencia definitiva en Los Ángeles y Meryl, a partir de entonces, eligió preferentemente papeles que se rodaran cerca de casa, lo que hizo que eligiera películas menos prestigiosas, pero también nos permitió verla en registros diferentes al dramático. Durante sus estudios había destacado sobre todo como cómica, pero a algunos críticos no les gustó nada su actuación y pensaron que era un error de la actriz, aunque con sus siguientes interpretaciones no les quedaría más remedio que reconocer las dotes cómicas de Meryl. A la Asociación de prensa extranjera de Hollywood sí le gustó, otorgándole su primera nominación a los Globos en la categoría de actriz de comedia o musical. Nominación que repetiría por “Postales desde el filo” (por la que también optó al Oscar) y “La muerte os sienta tan bien”. Entre ellas, se quedó sin mención por “El cielo próximamente”. Después participó en la adaptación de la novela de Isabel Allende “La casa de los espíritus” y en “Río salvaje” donde pudimos verla en una película de acción. Y al año siguiente pudimos verla junto a Clint Eastwood. La novela de “Los puentes de Madison” se publicó en 1992 sin mucha promoción, pero a través del boca a boca se convirtió en un éxito que permanecería tres años en la lista de los libros más vendidos. Rápidamente, la compañía de Steven Spielberg compró los derechos para la adaptación, y él mismo pensó en dirigirla pero estaba demasiado ocupado con “La lista de Schindler”. Durante un tiempo se pensó en Sydney Pollack, con Robert Redford de protagonista. Finalmente, se anunció a Bruce Beresford como director con Eastwood de protagonista. El papel femenino era bastante codiciado, por ser bastante raro en Hollywood un papel de esa importancia para una mujer de más de cuarenta. Actrices como Jessica Lange, Anjelica Huston, Susan Sarandon o Isabella Rossellini sonaron como candidatas, siendo esta última la mejor situada por ser el personaje de Francesca una inmigrante italiana. Al menos según la opinión del director, pues Clint prefería una actriz americana. Los desacuerdos entre ambos terminaron con la salida de Beresford de la producción y con el actor tomando la responsabilidad de la dirección. Y lo primero que hizo fue ponerse en contacto con Meryl Streep para convencerla de que se uniera al proyecto. Había escuchado que no le había gustado la novela así que le llamó personalmente para explicarle que el guion era mucho más interesante y mandarle una copia. A la actriz le gustó y aceptó encargarse del papel de Francesca. El acento italiano no fue, por supuesto, ningún problema para Meryl, que después declararía que había resultado el rodaje más tranquilo y silencioso de su carrera. Eastwood trabaja muy rápido, explicó la actriz, sin alzar la voz más alla de un susurro y sin rodar casi nunca más de una o dos tomas. Eastwood también le dio un pequeño papel a su hijo Kyle. Cuando se estrenó “Los puentes de Madison”, crítica y público coincidieron en señalarla como una gran y conmovedora película y uno de esos raros casos en los que se supera el material original. También fue un éxito de taquilla y Meryl recibió sendas nominaciones a Oscar y Globos, entre otros premios.

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La duda (2009)

Cuando la mayor parte de actrices de su edad empiezan a tener menos papeles y de menor importancia de los mismos en los que consiguen (algo por lo que la propia Meryl se ha quejado públicamente), ella sin embargo ha seguido protagonizando películas a un ritmo de al menos una cada año. Y casi siempre con nominaciones a los premios de la Asociación de prensa extranjera de Hollywood. Así, en 1996 estrenó “La habitación de Marvin” con nominación a los Globos, al año siguiente lo logró por el telefilm “Juramento hipocrático”, en el siguiente fue por “Cosas que importan” y al siguiente por “Música del corazón”. Además, en estas dos últimas, también estuvo nominada al Oscar igualando el record de nominaciones que tenía por aquel entonces Katharine Hepburn. Además del record, esta nominación también le produjo otro tipo de satisfacción, y es que el papel le había sido ofrecido en un primer momento a Madonna. Por su parte, Meryl había estado contratada a mediados de los 80 para hacer “Evita”, una interpretación que le habría permitido brillar con sus dotes dramáticas y musicales, pero el proyecto sufrió muchos retrasos y cuando por fin arrancó, años después, consideraron que Streep era demasiado mayor para interpretar a una mujer que muriera con sólo 33 años y fue Madonna la que se quedó con el papel. Tras esta película, quitando el poner voz a un personaje de “Inteligencia artificial”, estuvo dos años sin que se estrenara ninguna película suya. Por ello, en 2001 y 2002 no pudo estar nominada ni a los Oscar ni a los Globos de Oro, siendo la primera vez que no era candidata a ninguno de ambos premios durante dos años seguidos desde que logró su primera nominación por “El cazador”, hecho que no se ha vuelto a repetir. Eso si, cuando volvió lo hizo con una gran energía, pasando de estrenar una película por año a protagonizar dos o tres. Así, a finales de 2002 estrenó dos películas: “Las horas”“Adaptation (El ladrón de orquídeas)”. La primera era el debut americano de Stephen Daldry tras la exitosa “Billy Elliot” y narraba la historia de tres mujeres de épocas diferentes interpretadas por Meryl Streep, Julianne Moore y Nicole Kidman. Por esta película ganó el Oso de plata en Berlín, compartido con sus dos compañeras de reparto, y estuvo nominada a los Globos, pero la que se llevó la mayor parte de los elogios fue Nicole Kidman que ganó tanto el Oscar como el Globo de Oro. Sin embargo, la gran sorpresa de la temporada fue la otra película, que explora el proceso creativo a través del guion autobiográfico de Charlie Kaufman. El film se llevó el Gran Premio del Jurado de Berlín y Meryl logró una nueva nominación al Oscar que le permitía ser la más nominada de la historia y ganó su cuarto Globo de Oro, segundo en la categoría de actriz de reparto. Al año siguiente volvió a ganar un Globo de Oro, esta vez por la miniserie de televisión sobre el sida “Ángeles en América”, y en 2004 fue candidata por el thriller psicológico“El mensajero del miedo” de Jonathan Demme. Ese año también participó en “Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket”. Al año siguiente sólo estrenó la comedia romántica “Secretos compartidos” y, por una vez, se quedó sin nominación. Algo que cambió en 2006, cuando su magnífico papel de Miranda Priestly en “El diablo viste de Prada” le valió para ganar su sexto Globo de Oro y una nueva nominación al Oscar. La película, en la que muchos descubrimos el talento de Anne Hathaway, fue además un gran éxito de taquilla, y con más de 300 millones de dólares recaudados se convirtió en el mayor éxito comercial de Meryl Streep hasta ese momento. Además, también participó en “El último show”, de Robert Altman. En 2007 estrenó otras 3 películas: “El atardecer”, protagonizada por Claire Danes; “Expediente Anwar”, con Reese Witherspoon y Jake Gyllenhaal como cabeza de cartel, y “Leones por corderos”, junto a Tom Cruise y Robert Redford. Éste último también dirigía la película y para convencer a Meryl de que participase simplemente le dijo: “Estoy interesado en esto, ¿y tú?’ y ella le respondió: ‘Si a ti te interesa, me interesa”. Por desgracia, el reencuentro de los protagonistas de “Memorias de África” fue un fracaso de crítica y público y, ese año, Meryl se quedó sin ninguna nominación a ningún premio. En 2008 estrenó dos películas tan distintas como “Mamma Mia!”“La duda”. La adaptación al cine del musical estaba en los planes de varios Estudios desde que se estrenó el mismo en 1999. Cuando arrancó el proyecto definitivo, uno de los productores ejecutivos que se unieron al mismo fue Tom Hanks, que reconoció que a los diez minutos de empezar el show ya estaba de pie cantando las canciones. Para la dirección contrataron a Phyllida Lloyd, una directora de teatro y ópera sin más experiencia en cine que una película estrenada en televisión, mientras que aseguran que la primera opción para el papel protagonista fue Meryl, que aceptó encantada y de manera inmediata a la oferta. Rodada en el verano de 2007 se estrenó un año después con críticas de todo tipo, pero con un enorme éxito de público que respondió con una taquilla que superó los 600 millones de dólares, el trabajo que más recaudación ha tenido en toda la carrera de la actriz. Meryl fue nominada al Globo de Oro en la categoría de musical o comedia. Cambiando totalmente de registro, en “La duda” interpreta a una monja superiora que dirije un colegio en el Bronx. La película se basa en una obra teatral de John Patrick Shanley, que es el que se encarga también del guion y dirección de la película. Y desde el comienzo del proyecto de adaptación, quiso a Streep para el papel protagonista. Y es que sabía que necesitaba una actriz con el suficiente talento y sutileza como para saber ir más allá del tópico de monja dictatorial y despiadada. Meryl, como siempre, preparó a conciencia el papel visitando a las monjas del colegio del Monte San Vicente, e imprimiendo un marcado acento del Bronx a su personaje. Al comienzo de la carrera de premios, parecía que por fin iba a lograr su ansiado y merecido tercer Oscar siendo la mejor de un espectacular reparto que tuvo a sus dos protagonistas y a sus dos actrices de reparto nominados al Oscar, finalmente fue Kate Winslet la que se llevó el premio teniendo que conformarse Meryl con los premios logrados en el Gremio de Actores y varias asociaciones de críticos y con la satisfacción de saber que su doble nominación a los Globos de ese año la convertían en la intérprete más nominada en estos premios de la historia superando a toda una leyenda como Jack Lemmon. Eso si, aquí en LoQueYoTeDiga preferimos a la Streep entregándole el Foreto. De las varias secuencias brillantes de la película nos quedamos con el diálogo entre la monja superiora y la madre del niño sospechoso de haber sufrido abusos, interpretada por una genial Viola Davis.

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En estos últimos años, la actriz ha seguido trabajando y logrando premios de manera incansable. Así, en 2009 protagonizó “Julie y Julia”, con la que logró su séptimo Globo de Oro y estuvo una vez más nominada al Oscar, y también “No es tan fácil”. En 2011 repitió con la directora de “Mamma Mia!” para rodar un biopic sobre Margaret Thatcher: “La dama de hierro”. Cuando empezamos a ver las primeras imágenes de la película, nos dimos cuenta de que Meryl una vez más lo había vuelto a hacer, se había mimetizado a la perfección imitando en gestos, dicción y entonación a la antigua primera ministra británica. Luego la película en si resultó algo decepcionante, aunque no la interpretación, y no estaba claro si podría ganar el tercer Oscar tras ser candidata por 17ª vez o si ganaría su amiga (desde que coincidieran en “La duda”) Viola Davis. Finalmente logró su tercera estatuilla y también logró su octavo Globo de Oro. En 2012 estrenó “Si de verdad quieres…” y acaba de llegar a nuestras pantallas “Agosto”. Y aunque no haya ganado por ella otro Globo de Oro, ni parece que vaya a lograr la estatuilla, ha sido una vez más la gran protagonista que ha marcado la carrera por el Oscar a la mejor actriz. Y seguro que la seguiremos viendo en otras ceremonias de premios, pues sigue incansable con nuevos proyectos. De momento sabemos que ha participado en la nueva película de Tommy Lee Jones que protagoniza el propio director y Hilary Swank, y el musical de Rob Marshall que protagoniza Johnny Depp. Y hay otros posibles proyectos en su agenda que con una actriz de su talento pueden convertirse en grandes películas.

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Comentarios

Juan - 24.01.2014 a las 17:50

Fantásticas secuencias de una gran actriz.

Manuel - 25.01.2014 a las 03:40

Imposible solo 5 secuencias para esta actriz titánica. Por lo menos 10.

Rodri - 25.01.2014 a las 12:05

Grandeee. Pero aún espero un “5 mejores secuencias de Jessica Lange”…

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